PANEL PwC

La escalada de la inflación es preocupante

12 de diciembre de 2021

Los expertos reunidos por PwC en el Consenso Económico que publica trimestralmente la consultora ven la escalada inflacionista que vive la economía española en los últimos meses como preocupante. La opinión generalizada entre los encuestados es que se trata de un “fenómeno transitorio”, pero, a su vez, los panelistas alertan de que el fuerte incremento de los precios podría acabar siendo estructural si se traslada a los salarios.

Compartir en:

Esta es una de las principales conclusiones del informe correspondiente al cuarto trimestre de 2021, que elabora PwC desde 1999 a partir de la opinión de un panel de más de 400 expertos, directivos y empresarios.

La mayoría de los panelistas (48%) aseguran que la inflación es el principal riesgo, a medio plazo, de la economía española. Prueba de ello es que solo un 6,1% considera que esté bajo control. Sin embargo, la opinión más extendida (38,8%) es que, ahora mismo, España se encuentra ante un problema, de momento, transitorio. El número de indecisos en torno a esta respuesta es todavía mayor, superando el 48,8%.

El 62,2% de los consultados estima que los precios se irán reduciendo a lo largo de la primera mitad del próximo año. De hecho, los encuestados esperan que la inflación cierre 2021 en el 3,4% y 2022 en el 2,5%. Dicho todo esto, un significativo 86,6% de los panelistas advierten que si la elevada inflación se traslada a los salarios podría generar efectos de segunda ronda y convertirse en estructural.

En la eurozona, el 32,7% de los encuestados creen que en los próximos meses continuará un escenario de reflación –inflación con crecimiento económico–, y, cuando se les pregunta por el conjunto de las economías más desarrolladas, el 40,8% estima que no hay riesgo de estanflación –inflación con crecimiento bajo– y espera que la producción se ajuste, más pronto que tarde, a la situación previa a la pandemia.

Hasta entonces, los activos que más sufrirán con el alza de los precios, según los encuestados, serán la deuda pública a largo plazo (50,5%) y los bonos corporativos a largo plazo (45,1%) y los que menos el oro (40,9%) y las criptomonedas (39,9%), que podrían estar actuando como activos refugio. Con este panorama económico, reconoce PwC, “la pregunta del millón tiene que ver con cuáles deberían será las políticas fiscales y monetarias más adecuadas en los próximos meses”.

En el ámbito fiscal, el 72,3% de los expertos y directivos coincide en que se debería de reducir el gasto público y el 56% cree que se tendrían que restablecer los desequilibrios, tendiendo a cumplir, poco a poco, las reglas fiscales de la UE. En este punto cabe recordar que el Pacto de Estabilidad y Crecimiento está en suspenso durante todo el año 2022, con vistas a reformarse para relajar las normas a partir de 2023, cuando deberían volverse a las reglas fiscales. Además, el 59% de los consultados pide que las políticas de los Gobiernos de la zona euro eviten medidas fiscales y laborales que añadan costes a las empresas.

Respecto a la política monetaria, el 43,3% considera que se debería reducir la compra de activos de manera que el balance de los bancos centrales crezca más lentamente. El 46,9% de los panelistas se muestra de acuerdo con la iniciativa puesta en marcha por la Reserva Federal de EE UU de reducir su programa de compra de bonos –aunque un significativo 46,9% no tiene una opinión clara al respecto–. Muy pocos creen que el Banco Central Europeo vaya a tomar una medida similar en el primer trimestre del año, y la opinión mayoritaria sitúa algún movimiento de este tipo más bien en la segunda parte de 2022. Sobre los tipos de interés, el 69% espera que se mantengan en el 0% en junio de 2022 y un 50% prevé que puedan subir en diciembre de 2022.

En línea con las principales instituciones internacionales, los expertos, directivos y empresarios que conforman el Consenso Económico rebajan la previsión de crecimiento de la economía española para 2021 del 6,3% publicado en julio al 4,8% y para 2022 del 5,5% al 5,2%. De las respuestas de los encuestados se desprende que la situación económica y financiera de las familias no acaba de mejorar. El 65% cree es regular y el 68% espera que se mantenga igual en los próximos tres meses. Esta opinión se concreta, por un lado, en el comportamiento del consumo: caen en más de cuarenta puntos los que piensan que aumentará y crecen en más de 20, hasta el 49%, los que aseguran que permanecerá estable en los próximos seis meses.


Pero, además de los precios hay otras incertidumbres que atraen la atención de los participantes en el Consenso económico. Empresarios y analistas seguirán también muy de cerca el llamado tapering, es decir, la retirada de estímulos monetarios por parte de los principales bancos centrales del mundo cuyo inicio, en el caso del BCE, podría anunciarse esta misma semana. Entre los motivos de inquietud de los panelistas está ausente la posibilidad de que vuelvan las restricciones sanitarias a gran escala relacionadas con el Covid-19, pero eso no quiere decir que las previsiones acerca del comportamiento del PIB español se mantengan inalteradas. Al igual que ha ocurrido con los pronósticos de la OCDE, el FMI o el Banco de España, también las estimaciones de crecimiento se deterioran en el sondeo de PwC. El incremento del 6,3% para este ejercicio augurado el pasado julio se queda ahora en un magro en el 4,8%. También hay cambios, aunque de menor cuantía, en lo que respecta al desempeño de 2022, ya que ahora se encuentra en el 5,2% frente al 5,5% que se le atribuía en los comienzos del pasado verano.

Más allá de las grandes cifras, los encuestados se muestran especialmente preocupados con el estado de salud financiero y económico de las familias españolas, ante los escasos visos de mejora. En concreto, el 65% considera que la situación de los hogares es "regular" mientras que el 68% prevé que se mantendrá igual en los próximos meses. En lo que al consumo interno concierne, resulta significativo que el porcentaje de encuestados que piensan que está en condiciones de mejorar haya descendido sensiblemente, en concreto cuarenta puntos con respecto a los resultados de julio.

Respecto a la inversión, especialmente en el ámbito inmobiliario, el preferido de las familias españolas, tampoco hay buenas noticias. Pese a los buenos datos de los últimos meses de estadísticas como la referente a la compraventa de viviendas, más de la mitad de los panelistas consideran que no continuará creciendo en los próximos meses.Las expectativas de las empresas, por el contrario, se muestran con tintes más optimistas. Lo evidencia el hecho de que el 50,5% pronostica un aumento de su invrsión de carácter más productivo, especialmente en bienes de equipo y propiedad intelectual, mientras que más del 45% espera el mismo fenómeno en lo que se refiere a sus ventas fuera de nuestras fronteras.

El Consenso económico de PwC también se ha pronunciado acerca de la política fiscal en nuestro país y sus preferencias están claras. Cerca del 72% de los empresarios y de los analistas abogan por una reducción del gasto público, una vez que este capítulo ha alcanzado un nivel histórico en los nuevos Presupuestos Generales del Estado. El mayor desembolso público se traduce en un incremento de la deuda y del déficit de las Administraciones, una evolución que no gusta a los panelistas puesto que el 56% de ellos considera que se deberían ya tomar medidas para embridar esos desequilibrios.

 

Compartir en:

Crónica económica te recomienda