DERIVA ECONOMICA DE LA GUERRA

03 de marzo de 2022

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Moody’s y Fitch degradan a ‘bono basura’ el rating de Rusia

Las agencias de calificación crediticia Moody’s y Fitch han rebajado la nota de solvencia de la deuda soberana de Rusia hasta ‘B3’ y ‘B’, respectivamente, dentro de la categoría especulativa o ‘bono basura’, además de mantener los ratings del país en vigilancia de cara a posibles recortes adicionales.

En concreto, la agencia Moody’s Investors Service ha degradado la nota de solvencia a largo plazo como emisor de Rusia desde ‘Baa3’ hasta ‘B3’ y mantiene la calificación del país en revisión para posibles rebajas adicionales. «La rebaja de varios escalones de las calificaciones de Rusia y el mantenimiento en revisión para una nueva rebaja fueron provocados por las severas sanciones impuestas por los países occidentales, incluida la sanción del Banco Central de la Federación Rusa y algunas grandes instituciones financieras, en respuesta a su invasión militar de Ucrania», ha explicado la agencia.
De su lado, Fitch Ratings ha recortado la nota de solvencia a largo plazo como emisor de Rusia hasta ‘B’ desde ‘BBB’. Asimismo, ha colocado los ratings de Rusia en vigilancia negativa, lo que abre la puerta a nuevos recortes de calificación en el corto plazo.

El crudo sube y baja a expensas de la guerra

El barril Brent ha rozado los 120 dólares y el WTI ha escalado por encima de 116 dólares, máximos de todos los tiempos, con subidas respectivas de alrededor del 4%. El crudo sigue disparado ante la amenaza de escasez de suministro en medio de la guerra en Ucrania.

Sin embargo, el 'oro negro' se ha girado a la baja con violencia y ahora registra caídas moderadas, en un escenario de alta volatilidad, con el Brent por debajo de $113 y el West Texas por debajo de $110.
Tras la invasión rusa de Ucrania, EEUU impuso sanciones a las exportaciones de tecnologías a las refinerías rusas y al gasoducto Nord Stream 2, que nunca se ha puesto en marcha. Hasta ahora, no se ha dirigido a las exportaciones de petróleo y gas de Rusia, mientras la administración de Biden sopesa las repercusiones en los mercados mundiales del petróleo y en los precios de la energía en Estados Unidos. "No tenemos un interés estratégico en reducir el suministro mundial de energía... que podría aumentar los precios de la gasolina para los estadounidenses", dijo este miércoles la portavoz Jean-Pierre en una sesión informativa en la Casa Blanca.

Todo esto después de que los grandes productores de petróleo, OPEP+, decidieran este miércoles mantener un aumento de la producción de 400.000 barriles diarios en marzo a pesar de la subida de los precios, ignorando la crisis de Ucrania durante sus conversaciones y desoyendo las peticiones de los consumidores.

España e Italia, sufrirán con mas fuerza los efecto de la inflacion

El impacto de la guerra en Ucrania sobre los precios de la energía tendrá este año un mayor efecto sobre la inflación en Italia y España que en Alemania y Francia". Así lo creen los expertos de Capital Economics, tal y como recogen en un interesante informe en el que describen el porqué de esto.

Entre las economías más grandes de la región europea, la inflación energética ya es ahora más alta en Italia y España. Para entender el motivo, estos analistas dividen la inflación energética en dos componentes. El primero es 'combustibles líquidos y lubricantes para equipos de transporte personal', que sigue de cerca el precio del petróleo en euros. Suele ser muy similar en todos los países, y en enero osciló entre el 20% en Italia y el 27% en Alemania.
El segundo componente es 'electricidad, gas y otros combustibles', que está más vinculado a los precios del gas al por mayor y explica la mayor parte de la variación de la inflación energética entre países. "En enero fue 'sólo' el 15% en Alemania, pero casi el 60% en Italia", subrayan desde Capital Economics. Aunque su peso en la cesta del IPCA es mayor en Alemania, su contribución a la inflación general sigue siendo mucho menor que en Italia. "Esta categoría ha sido históricamente más volátil en Italia y España, con menores mínimos y mayores máximos. Esto se debe presumiblemente a la estructura de sus mercados energéticos y al nivel de participación del Estado en la fijación de los precios de la energía doméstica", apuntan estos expertos.

A su vez, esto sugiere que el reciente aumento de los precios del gas hará que la inflación suba más en Italia y España que en Alemania y Francia, anticipan. Asimismo, explican que también es probable que la inflación de la energía aumente más rápidamente en Italia y España "porque el desfase entre los cambios en los precios al por mayor y los cambios en las facturas de energía de los hogares suele ser más corto".
"En consecuencia, creemos que la inflación general será mayor este año en Italia y España. Alemania no se queda atrás debido a la fortaleza de la inflación subyacente. Francia debería tener una inflación mucho más baja este año, entre otras cosas debido a las medidas del Gobierno para mantener bajas las facturas de energía de los hogares", añaden al respecto estos analistas.

Según Capital Economics, existen varias opciones para sustituir el gas ruso, entre las que se incluyen la obtención de suministros adicionales de otros productores y de GNL (gas natural licuado), el cambio de gas por carbón y, al menos en Alemania, el retraso del cierre previsto de sus tres reactores nucleares restantes. Según los cálculos del centro de investigaciones Bruegel, si la UE hiciera todo lo anterior en su totalidad, tendría suficiente gas para pasar el próximo invierno. "Sin embargo, esto es un listón muy bajo y dejaría las reservas de gas casi completamente agotadas para abril de 2023; a menos que el gas ruso volviera a fluir, la capacidad de reconstruir las reservas a partir de entonces se vería gravemente limitada. Mientras tanto, las dificultades logísticas y políticas para transportar el gas dentro de Europa hacen que todavía pueda resultar difícil mantener el suministro a la parte oriental de la UE", advierten desde Capital Economics.

Y por si fuera poco, el BCE puede revisar al alza la previsión de inflación

"Es poco probable que la información entrante conduzca a una evaluación de la inflación sustancialmente diferente o más benigna, sino que podría implicar otra revisión al alza de las perspectivas de inflación para los próximos trimestres", señalan las actas.

Se hizo hincapié en que los encargados de formular políticas deberían evitar caracterizar la inflación como "transitoria" y centrarse en cambiar la opinión de que se espera que la inflación "disminuya en el transcurso del año". Además, se trató sobre si se debería comenzar una reducción de la acomodación monetaria. "El principal riesgo ya no era el endurecimiento de la política monetaria demasiado pronto sino demasiado tarde".

Los miembros del Consejo de Gobierno del BCE acordaron en su reunión de política monetaria de febrero que se acerca la primera subida de tipos de interés ante las señales de persistencia de la inflación. Hay que recordar que el organismo europeo mantuvo sin cambios su política monetaria el pasado 3 de febrero. pero su presidenta, Christine Lagarde, reconoció que la inflación fue más fuerte de lo esperado y que los riesgos estaban al alza y no descartó una subida de tipos este año.

Eso si, la inflación de la OCDE alcanza se sitúa ya en el 7,2%
La tasa de inflación interanual de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) se situó en enero en el 7,2% interanual, frente al 6,6% registrado en diciembre de 2021, lo que representa la mayor subida de los precios entre las economías avanzadas desde 1991, según ha informado la organización.

Sin embargo, el ‘think tank’ de las economías más ricas del mundo ha advertido del impacto en la tasa general de la fuerte subida de los precios en Turquía, donde el IPC escaló en enero hasta el 48,7%, señalando que sin la economía otomana la inflación de la OCDE en enero fue del 5,8%, frente al 5,5% de diciembre de 2021.

En el primer mes del año, los precios de la energía en la OCDE subieron un 26,2% desde el 25,7% del mes anterior, mientras que los alimentos se encarecieron un 7,5%, ocho décimas más que en diciembre de 2021.De este modo, al excluir la volatilidad de los precios de la energía y de los alimentos frescos, la tasa de inflación subyacente de la OCDE en enero de 2022 subió hasta el 5,1% desde el 4,7% del mes precedente.
Entre los países de la OCDE, además de la subida de precios del 48,7% en Turquía, las mayores lecturas de inflación en el arranque de 2022 correspondieron a Lituania, con un 12,4%, y a Estonia, con un 11,3%, mientras que las subidas más moderadas se observaron en Japón, con un 0,5%; Suiza, con un 1,6%; y Francia, con un 2,9%.

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