CNMC: El sector del gas registró un superávit de 81 M€

19 de agosto de 2022

La CNMC aprueba la liquidación definitiva del año 2021 del sector gasista, que comprende el periodo entre enero y septiembre, ambos incluidos y en ese periodo el superávit registrado es inferior al del año 2020 y se utilizará para amortizar parcialmente el déficit histórico acumulado.

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La energía facturada en el año gas 2021 ha sido de 284.639 GWh y los ingresos netos liquidables de 2.098,4 millones de euros.
Como resultado de la Liquidación definitiva en el ejercicio 2021 se ha producido un desajuste positivo anual entre ingresos y costes del sistema gasista de 81,1 millones de euros. Este superávit se destinará a amortizar parcialmente las anualidades pendientes del déficit acumulado de 2014.
El ejercicio 2021 del sistema gasista es el último en el que está vigente el sistema de liquidación integral según la Orden ECO/2692/2002; comprende de enero a septiembre de 2021 por ser la transición del año natural al año de gas. A partir del 1 de octubre de 2021, se inicia el año de gas 2022 y existen procedimientos de liquidación independientes por actividad.

Los ingresos totales por facturación de tarifas, peajes y cánones han ascendido a 2.129,1 millones de euros. Adicionalmente, se han considerado en el sistema de liquidación los pagos derivados del artículo 66 de la Ley 18/2014 que ascienden a 221,8 millones de euros, que incluyen la amortización parcial del déficit acumulado de 2014 (según la Resolución de la Sala de Supervisión Regulatoria de la CNMC, de 25 de noviembre de 2021, por la que se aprueba la Liquidación Definitiva del ejercicio 2020). En consecuencia, teniendo en cuenta los ingresos asociados al superávit de 2020 (186,7 millones de euros) incluidos en la liquidación 10/2021 y el ingreso asociado al Real Decreto-ley 11/2020 por valor de 30,7 millones de euros, se tiene un total de ingresos netos liquidables de 2.098,4 millones de euros.
La retribución total acreditada para el año 2021 ha sido de 2.017,3 millones de euros, que incluye las retribuciones reconocidas para el ejercicio 2021 en la Orden TED/1286/2020 y en las Resoluciones de la CNMC, de 11 de febrero de 2021 y de 19 de mayo 2022, y las retribuciones reconocidas mediante resoluciones de la CNMC o DGPEM a lo largo del ejercicio 2021.

La energía suministrada y facturada en el ejercicio 2021 ha sido de 284.639 GWh, que incluye la energía de salida por conexiones internacionales, 15.621,3 GWh.

 

El desabastecimiento de gas no preocupa a lo expertos de Julius Baern

Por primera vez una entidad financiera atisba un nota positiva desde en la crisis. “Se necesita algo más que una reducción de los flujos de gas ruso para amenazar el suministro de gas para el invierno”, afirman desde el banco suiizo

La firma suiza cree que la evolución de las últimas semanas es “reconfortante” y señala que los niveles de almacenamiento han vuelto “a la normalidad” y continúan expandiéndose hasta el objetivo del 80% de capacidad en noviembre. Si bien esto es cierto, otras entidades como Rabobank subrayan su preocupación por la diferencia entre los socios comunitarios, ya que la situación de Francia (86%) o España (81%) se contrapone a la de Alemania (77%) o Italia (77%), mientras que otros países como Austria (60%), Bulgaria (56%) o Países Bajos (71%) están todavía peor.

Los niveles de almacenamiento del noroeste de Europa, indican, están en línea con los rangos estacionales, “llenándose ligeramente por encima del 100% del nivel normal”. “Y lo que es más importante: a pesar de que los flujos rusos se han reducido casi a un goteo, el almacenamiento ha seguido aumentando según las tendencias estacionales durante las últimas semanas”.
Para Julius Baer, “esto es el resultado de los mecanismos brutos del mercado, no de las medidas políticas, y de la importante llegada de cargamentos de gas natural de ultramar”, en referencia a las importaciones de gas natural licuado (GNL) procedentes de EEUU y Catar, así como de la compra de gas a Noruega.
“La gran interconexión del mercado europeo y las entradas de GNL también impulsaron los niveles de almacenamiento en Alemania. Con demasiada frecuencia, la reflexión sobre las dependencias rusas se ciñe a un país concreto, y no a las fronteras del mercado europeo noroccidental. Los mercados del gas natural y de la electricidad están estrechamente interconectados, y son más bien las turbulencias y las subidas de precios en este último los que entrañan riesgos económicos”, explican los expertos de la firma suiza.

De hecho, la entidad radicada en Zúrich ve un motivo de mayor preocupación “los problemas nucleares de Francia”, que “parecen convertirse en un reto mayor que los flujos de gas ruso”. En las últimas semanas, se ha producido una “excesiva” interrupción de las centrales nucleares en el país vecino, provocada por reparaciones y trabajos de mantenimiento no planificados. “La importante pérdida de suministro eléctrico, equivalente a más del 10% de la producción normal del noroeste de Europa, se compensa en gran medida con la energía solar, la eólica y el gas natural”, indican. “Dicho de otro modo, Europa tendría que hacer frente a unas condiciones de mercado mucho más graves si las capacidades solares no se hubieran ampliado a un ritmo rápido en los últimos años”.

Con todo, desde Julius Baer afirman que su confianza “en que Europa puede hacer frente a un corte duradero de los flujos de gas por parte de Rusia ha aumentado”. “Se necesita una seria concatenación de circunstancias, como un invierno duro, problemas nucleares franceses muy prolongados, cortes de suministro adicionales y una demanda de GNL excepcional en el invierno asiático para amenazar los suministros energéticos de Europa”, sentencian.

Con todo, la compañía suiza advierte que “los elevados precios de la electricidad son una amenaza económica” y cree que los precios del gas natural en el Viejo Continente continuarán “su patrón de subidas a partir de una base alta pero decreciente”. El pasado 16 de agosto, el precio del gas natural TTF en el mercado holandés, de referencia en Europa, escaló hasta los 240 euros por megavatio hora y se espera que en septiembre sea todavía más caro.

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