De Guindos en marzo finalizará el programa de compras

06 de noviembre de 2021

El vicepresidente del Banco Central Europeo, Luis de Guindos, ha confirmado que el programa de compras de emergencia por la pandemia (PEPP) finalizará el próximo mes de marzo. «Ya hemos anunciado que este programa acaba a finales de marzo y en diciembre decidiremos cuáles son las alternativas que vamos a utilizar si se decide que haya alguna alternativa», ha anunciado el exministro español de Economía en una entrevista en Onda Cero.

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En este sentido, el vicepresidente del BCE ha recordado que la institución acordó reducir el ritmo de sus compras al amparo del programa PEPP en el último trimestre de 2021 ante la mejor evolución de la pandemia y la recuperación económica.

«Estamos ajustando nuestras compras a través de este programa de emergencia a la evolución de la pandemia, que está mejorando», ha señalado, destacando que el cambio fundamental es que en la actualidad el principal riesgo ha pasado de ser las medidas de contención a los factores de oferta que elevan la inflación, pero que también están reduciendo la actividad.
«Ese es el ajuste que tenemos que ir haciendo en la política monetaria a lo que es la evolución de la pandemia y en diciembre veremos cuáles son los programas alternativos si es que hay alguno», ha añadido.

La inflación subyacente podría ser la base de la negociación

El vicepresidente, ha subrayado la necesidad de evitar efectos de segunda ronda que impulsaran al alza las expectativas de inflación, para lo que ha recomendado tomar como referencia en los procesos de negociación de subidas salariales la inflación subyacente en vez de la general, al considerar este índice más permanente y representativo de la evolución de los precios a medio y largo plazo.

En una entrevista en Onda Cero, el exministro de Economía ha reiterado la naturaleza transitoria de los factores detrás del actual aumento de los precios, asegurando que estos irán desapareciendo, con lo que la inflación comenzará a reducirse el año próximo ."Están siendo más largos de lo que habíamos previsto", ha reconocido Guindos, para quien la inflación el año que viene "sin duda se desacelerará", aunque admitiendo que puede que la intensidad de la caída no sea la que se esperaba hace unos meses. A este respecto, ha subrayado el problema que podría suponer e impulsar al alza las expectativas de inflación con la aparición de efectos de segunda ronda para los que es fundamental lo que vaya a suceder con la negociación salarial y la indexación.

"Es importante que no se produzcan efectos de segunda ronda (...) Lo que habría que hacer es tener en cuenta en la negociación salarial que la inflación es temporal y evolucionar los salarios de acuerdo con una inflación más permanente", ha indicado Guindos, recordando que en la eurozona la inflación está en el 4,1%, pero la subyacente, que está en el 2,1%, es más permanente "y esa debería ser la señal".
Esa va a ser de algún modo la inflación que permanecerá en el tiempo una vez que los efectos temporales desaparezcan, ha explicado, advirtiendo de que "si no se cometen errores desde el punto de vista de efectos de segunda ronda" la inflación dentro de unos meses no será del 4%, sino que estará más cerca del 2%.

Por otro lado, de Guindos ha destacado la buena evolución del mercado laboral en España con el marco establecido en la reforma de 2012, señalando que en caso de acometer modificaciones habría que tener en cuenta que, si bien se pueden mejorar aspectos de la misma, hay cosas que están funcionando. "Hemos visto que el mercado laboral por primera vez no se ha comportado peor que el PIB", ha destacado Guindos en una entrevista en Onda Cero, donde ha defendido que la evolución del empleo en España está siendo buena con el marco laboral actual. "Todo se puede mejorar, pero hay que tener en cuenta que hay cosas que están funcionando", ha señalado el exministro de Economía y Competitividad, para quien la temporalidad del mercado laboral es uno de los aspectos concretos donde la reforma de 2012 tuvo un impacto positivo, pero que aún se puede mejorar.
"España tiene un problema de temporalidad que se redujo con la reforma laboral de 2012. Ahí se puede mejorar, pero es un aspecto muy concreto", ha indicado.

En cualquier caso, el vicepresidente del BCE ha señalado que, mientras que la eurozona va a recuperar en este trimestre el nivel de renta previo a la pandemia, España va a tener un retraso en la recuperación, después de una caída más intensa del PIB en 2020 y un rebote menos fuerte de lo que debería. "Hay muchas cosas que se han hecho bien en España, pero también debemos mirar aquellos factores que llevan a que nuestra recuperación de renta no sea tan rápida", ha apuntado sin querer precisar estos factores, ya que "ahí la política monetaria no puede hacer nada".

 

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