Los amigos también están descontentos con España y lo dicen claramente

CALVIÑO Y SANCHEZ ALGO TENDRÍAN QUIE DECIR

Bruselas destroza las previsiones del Gobierno y deja el PIB 2021 en un 4,6%

12 de noviembre de 2021

La Comisión Europea ha rebajado drásticamente las proyecciones de crecimiento del producto interior bruto (PIB) para 2021 y 2022, recortando en 1,6 puntos el alza prevista para este año. Según el pronóstico de otoño, presentado este jueves por el Ejecutivo comunitario, la economía española avanzará un 4,6% en 2021 frente al 6,2% que se esperaba hace solo unos pocos meses, el pasado julio.

Compartir en:

En 2022, la rebaja sería menor, pasando del 6,3% al 5,5%. En 2023, por su parte, el avance sería del 4,4%, si bien la propia Comisión recuerda la volatilidad de estas previsiones a tan largo plazo en un contexto de gran incertidumbre.
La radiografía que dibuja el Ejecutivo comunitario deja más aislado todavía al Ejecutivo central, que sigue confiando en una subida del 6,5% para 2021 y del 7% para 2022.
Bruselas alerta de que, pese a que la recuperación económica gana terreno en España tras registrar la contracción más profunda de la UE en 2020, "aún existen varios riesgos para las perspectivas" de avance. A un lado, la persistencia o resurgimiento de la pandemia en otros países "podría influir en el crecimiento económico, en particular retrasando una recuperación total en el sector turístico". Al otro lado, los cuellos de botella en los suministros y el encarecimiento de los precios de la energía y el transporte "podrían retrasar la recuperación a corto plazo".Por el contrario, recuerda la Comisión, el despliegue y la ejecución del Plan de Recuperación y sus reformas e inversiones podrían tener un impacto positivo en el crecimiento real de la economía.
El duro recorte llevado a cabo por Bruselas para el año en curso se explica en parte por las "medidas de contención aún vigentes", que arrastraron la caída de la actividad económica en el primer semestre de 2021, "con una moderada contracción del PIB en el primer trimestre (-0,6%), seguida de un rebote más suave de lo esperado" entre abril y junio. Con todo, recuerda el equipo del comisario económico, Gentiloni, "el levantamiento del estado de emergencia a mediados de mayo, respaldado por el éxito de la campaña de vacunación", ha llevado a la economía a una senda de recuperación constante, "con el consumo privado como principal motor".

 

Ante estas tasas de crecimiento, y pese a reconocer que el mercado laboral ha demostrado una resistencia más notable en esta crisis en comparación con las anteriores, la Comisión Europea no espera que el nivel de desempleo previo a la pandemia se recupere hasta 2023, una vez descontados los efectos de los ERTE y las ayudas a los autónomos. En concreto, Bruselas asume que el empleo crecerá un 4,5% este año, tras ceder un 7,6% en 2020, avance un 2,8% en 2021 y un 2,3% en 2023. En paralelo, la tasa de desempleo, que saltó del 14,1% al 15,5% el año pasado, se reduciría levemente al 15,2% este ejercicio, al 14,3% el próximo y al 13,9% un año después.

En cuanto a la escalada de precios, la Comisión Europea asume que seguirá al alza en el corto plazo, tras alcanzar el 2% en abril y el 4% en septiembre (y el 5,5% en octubre, según el indicador adelantado del INE), lo que achaca fundamentalmente al encarecimiento del gas y la electricidad.
Los economistas comunitarios asumen que la inflación se mantendrá en niveles récord hasta el segundo trimestre de 2022, pese a las medidas adoptadas por el Ejecutivo para rebajar los precios eléctricos, entre las que destaca la reducción de los tipos de IVA. Sin embargo, la Comisión Europea alerta de que indexar las pensiones al IPC a partir de 2021, como recoge la reforma de las pensiones impulsada por el Gobierno y que tramita actualmente el Parlamento, aumentará la inflación subyacente (la estimada una vez descontados los precios más volátiles, como el de la energía y los alimentos), que hoy día se sitúa en el 1,5%. Con todo, asume que los salarios seguirán contenidos limitando el riesgo.
Como resultado, la proyección pasa por una rebaja de la inflación en el segundo semestre de 2022 que permita que el IPC medio, del 2,8% de 2021, se modere al 2,1% en 2022 y al 0,7% en 2023. La tasa subyacente, a su vez, aumentaría del 0,6% de media de este año al 1,5% en 2022 y al 1,3% en 2023.

Del lado de las cuentas públicas, y pese a la fuerte diferencia de previsiones comunitarias de crecimiento del PIB frente a la proyección del Ejecutivo español, la Comisión Europea estima que los objetivos oficiales de España son básicamente alcanzables. En el caso del déficit, que saltó en 2020 del 2,9% al 11%, la expectativa es que la mejora de los ingresos, particularmente de IVA, asociada a la recuperación del consumo permita reducir el agujero este año al 8,1% del PIB. A partir de ahí, el desequilibrio entre ingresos y gastos se reduciría al 5,2% en 2022 y el 4,2% en 2023, lo que supone apenas unas décimas más que la estimación del Gobierno.
La deuda pública, por su parte, que la pandemia elevó del 95,5% al 120% del PIB, seguiría creciendo levemente este año hasta el 120,6%, según las estimaciones de la UE, pese a que el Ejecutivo aspira a rebajarla del umbral del 120%. A partir de ahí, el endeudamiento enfilaría una senda descendente hasta el 118,2% del PIB en 2022 y el 116,9% en 2023, siempre según los cálculos ofrecidos este jueves por la Comisión Europea.

 

Compartir en:

Crónica económica te recomienda