Los sindicatos plantean repartir el IPC de 2022 en tres años y CEOE lo rechaza

08 de abril de 2022

Según parece, CCOO y UGT han propuesto a la patronal una formula de incremento de los sueldos en convenio a cuatro años que incorpore cláusulas de revisión con el IPC, pero que repartan el peso del exceso de inflación de 2022 a lo largo de los tres años siguientes. De este modo, las organizaciones sindicales han intentado cerrar la discusión sobre el mantenimiento del poder adquisitivo de los trabajadores en tiempos de guerra, pero los empresarios rechazan el planteamiento y se niegan a firmarlo. El pacto salarial continúa bloqueado.

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En concreto, egun señalan en La Informacion, CCOO y UGT han propuesto a la CEOE que los sueldos suban un 3,4% en 2022, un 2,5% en 2023 y un 2% en 2024. Adicionalmente, el 1 de enero de 2023 los salarios deberían recuperar el 50% del diferencial entre la subida salarial y la inflación media de este año; el 1 de enero de 2023 recuperarían otro 25% y el 1 de enero de 2024, el 25% restante, hasta completar el 100%. Y en 2025, los sueldos subirían en función del IPC de diciembre de 2024, más un 0,25%. Ese es el escenario que plantean los sindicatos para los próximos 4 años y que ha rechazado de plano la CEOE, según confirman a este medio varias fuentes de las negociaciones.

La patronal insiste en su propuesta inicial, por la que los salarios deberían subir un 2,5% en 2022, con una revisión de hasta un 1% adicional si la productividad aumenta el 2% y el empleo un 4%; un 2% en 2023, con un 1% extra si la productividad crece un 2% y el empleo un 3%; y un 1,5% en 2024, con revisión de hasta un 1% si la productividad aumenta el 2% y el empleo un 3%. La CEOE rechaza, en su planteamiento, cualquier tipo de cláusula de indexación de los salarios al IPC. Fuentes empresariales aseguran que sí están abiertos a incorporar algún tipo de revisión al final del periodo del AENC, es decir, dentro de tres años, pero no con carácter anual.
Frente a la negativa de la organización empresarial, los sindicatos también han puesto sobre la mesa otro escenario en el que este año los sueldos subirían un 3,5%, incorporando una cláusula de actualización el año que viene del 75% de la diferencia entre ese 3,5% y el IPC; y en 2023 y 2024 se incrementarían un 3%, con una cláusula de revisión en concepto de pago de atrasos del 75% de la diferencia entre ese 3% y el IPC medio acumulado. La CEOE también ha puesto pie en pared ante este planteamiento, más duro en términos de costes laborales al incorporar un incremento mayor en el primer año y una recuperación del IPC superior desde el inicio del periodo.

Para CEOE la propuesta no es aceptable porque la indiciación del IPC con periodicidad anual implica el riesgo de integrarse en las actualizaciones salariales de cara al futuro y contribuye a generar los perversos efectos de segunda ronda contra los que están alertando desde distintos organismos como el Banco de España. Así, los empresarios rechazan en este momento firmar un acuerdo que incorpore estas cláusulas. Mientras, los sindicatos advierten de que, al contrario, no darán el sí a ninguna propuesta que no incorpore algún tipo de revisión salarial con el IPC, aunque sea modulada.

Ante la negativa de la CEOE, crece la indignación sindical. Tanto desde CCOO como desde UGT advierten de que van a provocar un incremento de la conflictividad en los centros de trabajo. "Iremos a la pelea, cada convenio será una movilización y una trinchera", amenazan desde la Unión General de Trabajadores. La guerra está servida también para Comisiones Obreras, desde donde avisan de que si no se cierra un acuerdo salarial que incorpore garantías de poder adquisitivo respecto a la escalada de la inflación, darán la batalla en las negociaciones de los convenios y tensarán la negociación colectiva al máximo, allá donde tengan fuerza, sector por sector.

Así las cosas, el acuerdo está completamente bloqueado en estos momentos. Las partes buscaban un pacto antes de darse un descanso de Semana Santa y han mantenido contactos informales estos días, pero ha sido imposible. Mientras tanto, el Gobierno observa con preocupación lo que está sucediendo en la mesa bipartita y prepara una próxima reunión con los agentes sociales para debatir sobre el pacto de rentas, aunque fuentes del diálogo social adelantan que el encuentro no se producirá hasta después del periodo vacacional de la próxima semana. Los sindicatos avisan: solo se sentarán a la mesa si el Ejecutivo tiene algo que ofrecer por su parte.

 

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