De Guindos defiende la subida de tipos: no hacerlo sería "mucho peor"

Fedea cuestiona los impuestos a banca y energéticas por su "carga ideológica"

08 de noviembre de 2022

La Fundación de Estudios de Economía Aplicada cuestiona varias de las medidas tributarias 'estrella' aprobadas recientemente por el Ejecutivo. Consideran, en concreto, que el impuesto a la banca, el que grava los beneficios extraordinarios de las energéticas y el tributo a las grandes fortunas -anunciados para reducir el impacto de la inflación y de la crisis sobre la economía española- son "muy cuestionables" y están motivados por "una fuerte carga ideológica" y están impulsados por una visión electoralista de la actual coyuntura.

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La organización, uno de los institutos de análisis económico a los que la Comisión Europea, el FMI o la OCDE consultan asiduamente para formarse una opinión sobre el estado de la economía española, ha presentado este martes su boletín de seguimiento de la crisis donde analiza el último paquete de medidas tributarias, junto a otros indicadores macroeconómicos. Su director de Estudios, de la Fuente, ha hecho hincapié en que el Ejecutivo debería centrarse en sacar adelante un pacto de rentas que incluya a las pensiones. Pensando en el medio o largo plazo, considera que debería aprobar una reforma fiscal en profundidad y "no una serie de parches metiéndose con los ricos o con determinadas regiones".
Más aún, Fedea advierte en su informe que la proposición de ley que fija los gravámenes a bancos y energéticas "ha superado las peores expectativas" y que puede dar lugar a exigencias desde el punto de vista tributario que tienen muy mal encaje en un Estado de Derecho. La fundación insta al Ejecutivo a que adapte los impuestos al reglamento europeo, que restringe este gravamen a ciertas empresas energéticas y lo liga a los beneficios extraordinarios y no a los ingresos reales.

La tasa temporal sobre los bancos y las grandes empresas energéticas pretende recaudar 7.000 millones de euros hasta 2024 para aliviar el encarecimiento del coste de la vida. Mientras que el tributo a los bancos grava con un 4,8% el margen de intereses y las comisiones netas de las entidades, el gravamen sobre las energéticas incluye un impuesto del 1,2% sobre las ventas de las empresas eléctricas.
La pasada semana, el Banco Central Europeo (BCE) pedía al Ejecutivo que hiciese un seguimiento exhaustivo del posible efecto del tributo a la banca en la concesión de crédito y en la resiliencia de las entidades y cuestionaba que estas no pudieran repercutirlo a los clientes, que es la línea roja que les ha marcado el Gobierno. El Banco de España apuntaba recientemente a que tanto este impuesto temporal como el que grava a las energéticas traerán una mejora transitoria del déficit público de tres décimas. Mientras, el Instituto de Estudios Económicos calcula que los dos impuestos pueden provocar una pérdida de cerca de 72.000 ocupados lo que, según el servicio de estudios de la CEOE, equivaldría a una contracción del empleo del 0,4%.

No todo son críticas. Fedea, que reconoce que España no cuenta con margen para bajar impuestos a medio plazo, considera que la rebaja del IRPF a las rentas bajas "va en principio en la dirección correcta", aunque a sus expertos no termina de convencerles la forma en la que se ha puesto en marcha. El propio De la Fuente se ha mostrado "partidario de que la deflactación fuera automática por ley, siempre". En el marco de la reforma fiscal que plantean, consideran que habría que hacer un esfuerzo importante para controlar el aumento del gasto, sobre todo en pensiones. Su propuesta de reforma fiscal incluiría una ampliación de las bases tributarias, eliminar o rebajar todo lo posible los tipos reducidos de IVA, el sistema de módulos y el régimen simplificado del IVA, y revisar los beneficios fiscales que no tengan una justificación clara. También, la puesta en marcha de una "fiscalidad ambiental digna de ese nombre".

Fedea constata que el PIB español todavía no ha recuperado su nivel premio a la pandemia, pero muestra ya "signos claros de ralentización". Esto, unido a una inflación muy elevada, en un contexto de subida de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo "está generando crecientes problemas para familias y empresas". Con todo, los indicadores de ocupación que se han hecho públicos superan los niveles de 2019 y aguantan por el momento mucho mejor de lo esperado, a la vez que la recaudación tributaria "crece a un ritmo récord" y está contribuyendo a reducir el déficit público. Sobre el empleo, De la Fuente cree que la mejora de los datos de paro puede deberse más a "la recuperación del bache del covid" (y no tanto a los efectos aún difíciles de cuantificar de la reforma laboral), y alerta de que, ante una recesión, "probablemente dejará de mejorar el empleo".

 

De Guindos defiende la subida de tipos: no hacerlo sería "mucho peor"


El vicepresidente del Banco Central Europeo (ha respondido a los comentarios de varios líderes europeos, quienes han sugerido un ritmo más suave de normalización de la política monetaria, afirmando que la institución seguirá subiendo los tipos de interés aunque el endurecimiento de las condiciones de financiación repercuta sobre la demanda, "porque no hacer nada sería mucho peor".

"Si queremos mejorar las perspectivas de crecimiento, es muy importante abordar la inflación. Si no reducimos la inflación, la situación será mucho peor", ha respondido Guindos en una entrevista con 'Politico' a los comentarios del presidente de Francia, Macron, la primera ministra de Italia, Meloni, o la primera ministra finlandesa, Marin, sobre la estrategia del BCE. "Vamos a subir los tipos de interés, lo que va a repercutir en las condiciones de financiación. Reducirá la demanda agregada, tanto de consumo como de inversión, pero es la única salida posible que tenemos porque no hacer nada sería mucho peor", ha explicado el exministro español de Economía.

Asimismo, en el actual contexto de 'shock' energético y deterioro del comercio, Guindos considera que la política fiscal puede paliar el empobrecimiento derivado de la necesidad de evitar una escalada salarial con políticas "muy a la medida" de aquellos sectores de la sociedad mucho más vulnerables. En este sentido, recuerda que el reciente informe del Consejo Fiscal Europeo afirmaba que la mayoría de las medidas fiscales adoptadas por los gobiernos no están suficientemente enfocadas. "La política fiscal tiene que reaccionar apoyando los ingresos de los grupos vulnerables de la sociedad. No deberíamos eliminar por completo la señal del precio, lo que podría afectar la compatibilidad entre la política fiscal y monetaria y retrasar la transición verde", aclara.
En cuanto a la evolución de la economía, Guindos reconoce que existe una alta probabilidad de que el crecimiento trimestral de la zona euro en el cuarto trimestre de este año sea negativo y es probable que el crecimiento intertrimestral negativo continúe en el primer trimestre de 2023, lo que supondría una recesión técnica, aunque subraya que no espera que sea una contracción muy profunda.

Asimismo, opina que la inflación rondará su nivel actual del 10,7% durante los próximos meses, mientras que confía en que comenzará a disminuir en la primera mitad del próximo año, advirtiendo de que, en promedio, la inflación general y la subyacente "seguirán siendo muy altas".

Por otro lado, el vicepresidente del BCE señala que la entidad comenzará tarde o temprano a reducir su balance, lo que se conoce como 'ajuste cuantitativo (QT por sus siglas en inglés)', subrayando que "seguro que en 2023". En su opinión, el proceso permitirá reducir el exceso de liquidez y paliar la escasez de garantías, aunque reconoce que el ajuste cuantitativo (QT) debe implementarse con mucha prudencia. "En mi opinión, deberíamos comenzar con un QT pasivo al no reinvertir completamente los valores que vencen en nuestra cartera", precisa.
A este respecto, tal y como había indicado la presidenta del BCE, Christine Lagarde, las características y la oportunidad del ajuste se discutirán en diciembre. "El QT también es parte del proceso de normalización de la política monetaria y procederemos con mucha prudencia y cautela", señala.

Respecto del potencial impacto en la estabilidad financiera, sostiene que la situación de los bancos es mucho más positiva ahora y son más resistentes al empeoramiento de las perspectivas y al endurecimiento de las condiciones financieras, mientras que se debe prestar especial atención a las instituciones financieras no bancarias que están menos supervisadas y para las que el conjunto de herramientas macroprudenciales es más limitado.

"Aunque no tenemos ningún tipo de poder de supervisión sobre ellas, estamos muy atentos a estas instituciones, ya que desempeñan un papel muy importante en el panorama financiero de la zona del euro y podrían provocar un accidente de mercado", advierte Guindos, para quien sería muy importante mejorar el conjunto de herramientas macroprudenciales para entidades no bancarias a fin de minimizar los riesgos potenciales.

 

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