CECA: profundiza en la atención al cliente

AIReF: importantes cambios en la financiación

12 de julio de 2022

La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal ha publicado la actualización del Observatorio de deuda pública tras el endurecimiento de la política monetaria, en el que repasa el fuerte viraje que se ha producido en el tono de las decisiones de los principales bancos centrales de todo el mundo y sus consecuencias en las condiciones de financiación y en la sostenibilidad de la deuda.

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La AIReF señala que la reactivación económica tras la crisis sanitaria propició un aumentó inicial de la inflación relacionada con los cuellos de botella en la logística mundial y la escasez de suministros en un momento de fuerte demanda. En este momento, el repunte de la inflación se consideró de carácter transitorio. Factores como la invasión rusa de Ucrania han propiciado un impulso al ya de por sí elevado precio de la energía, profundizado y acelerado el incremento de precios en todo el mundo, elevando la inflación a niveles récord. Los bancos centrales de todo el mundo han ido reaccionando, sumándose en mayor o menor medida al endurecimiento de la política monetaria en respuesta a esta inflación, que ya se considera menos transitoria, aunque en el medio plazo las expectativas siguen ancladas en valores contenidos. En concreto más de 60 bancos centrales, según el cálculo de Bloomberg, ya han subido los tipos este año. En este sentido, la AIReF repasa en el Observatorio las decisiones adoptadas por el Banco Central Europeo (BCE), la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) y el Banco de Inglaterra (BoE), movimientos con los que la banca central pretende reducir el crédito, rebajar el precio de los activos y enfriar la economía (sin sumirla en una recesión) para que la inflación vuelva a su cauce en un escenario de “aterrizaje suave”.

Según la AIReF, este endurecimiento de la política monetaria se está traduciendo en fuertes repuntes en las rentabilidades de la deuda soberana a nivel global, con una tendencia que se ha ido acelerando a lo largo del año en la medida que la inflación ha continuado sorprendiendo al alza. El tipo de interés del bono a 10 años ha registrado un aumento de 180 puntos básicos y llegó a superar los 250 el pasado 14 de junio, valores que no se registraban desde el año 2014. El escenario de gran incertidumbre surgido en 2022, con tendencias de fondo que se han agravado tras el estallido de la invasión rusa de Ucrania, está suponiendo una dinámica de fuertes movimientos y sobrerreacciones en los mercados financieros. En los últimos meses se ha registrado un fuerte aumento de la volatilidad de la rentabilidad de la deuda soberana y se observa una tendencia al alza en las primas de riesgo, agravada tras el anuncio del fin de los programas de compras de activos. En el caso español el diferencial de 10 años frente a Alemania se ha incrementado 37 puntos básicos en lo que va de año. En cuanto a las implicaciones fiscales, el deterioro de las condiciones de financiación se acabará trasladando, aunque de manera gradual, al déficit y a la deuda. El endurecimiento de la política monetaria en respuesta a una inflación persistente está teniendo un fuerte impacto en las rentabilidades de la deuda soberana, lo que se traducirá en una carga financiera más elevada.


• La elevada y persistente inflación de 2022 ha provocado un fuerte viraje en las decisiones de política monetaria de los principales bancos centrales y un deterioro de las condiciones de financiación • El endurecimiento de la política monetaria se está traduciendo en fuertes repuntes en las rentabilidades de la deuda soberana a nivel global • Este deterioro de las condiciones de financiación se acabará trasladando, aunque de manera gradual, al déficit y a la deuda • La ratio de deuda encadena cuatro trimestres consecutivos de descensos y se ha situado en el 117,7% del PIB en el primer trimestre de 2022 • En términos absolutos, la deuda ha seguido creciendo y ha alcanzado un nuevo máximo histórico de 1,454 billones de euros • Bajo las previsiones de la AIReF se proyecta una disminución de la deuda de 9,6 puntos en los próximos cuatro años situándola en el 108,8% en 2025 • Más allá de la reducción que se anticipa a corto plazo, una vez que finalice el impulso del crecimiento, la deuda retomará una senda ascendente bajo la hipótesis de un escenario sin cambio de políticas • Las simulaciones muestran que un déficit primario estructural de entre 1,5 y 2,5% del PIB a partir de 2025 situaría la ratio de deuda entre el 125 y 140% del PIB en 2040

Los mayores tipos de financiación impactan en las nuevas emisiones de deuda, y se irán trasladando gradualmente (dada la elevada vida media) al tipo medio de la cartera. Respecto al escenario de la APE, un incremento del tipo medio de emisión de 100 p.b en línea con la evolución reciente, elevaría 3 décimas la previsión del tipo implícito (hasta el 2,2% en 2025), 4 décimas de PIB la carga financiera (hasta el 2,4%), 7 décimas la ratio de deuda. La finalización de los programas de compras del BCE (PSPP y PEPP) y la futura, aunque lejana, reducción de la deuda soberana del balance del banco central supone un reto importante para la rentabilidad la deuda española, al exigir el regreso de buena parte de la base inversora (principalmente la residente) que se ha visto desplazada durante los últimos años.

Evolución de la deuda
Las proyecciones de AIReF dibujan una dinámica desfavorable de la ratio de deuda a medio y largo plazo bajo un escenario a políticas constantes. La ratio de deuda encadena 4 trimestres consecutivos de reducción, situándose en el 117,7% del PIB en el primer trimestre de 2022. La reducción acumulada en el último año es de 7,5 puntos, de los cuales 0,7 puntos se han registrado en el último trimestre. Esta importante reducción se produce principalmente por el efecto denominador, dado el fuerte rebote de la actividad económica y de los precios. En términos absolutos, la deuda pública ha continuado creciendo, sumando 26.618 millones de euros hasta alcanzar un nuevo máximo histórico que la sitúa en 1,454 billones. Respecto al nivel previo de la pandemia, la ratio de deuda ha aumentado 19,4 puntos. El PIB, denominador de la ratio, ya ha dejado de contribuir negativamente en el incremento experimentado por la pandemia, siendo el déficit público el causante de casi toda la variación. A nivel de subsector, el mayor incremento de la ratio de deuda se ha producido en la Administración Central y los Fondos de la Seguridad Social. La ratio de deuda de las CCLL ha permanecido estable, mientras que la de las CCAA ha experimentado un leve aumento. Bajo las previsiones macro-fiscales elaboradas por la AIReF para la evaluación del Programa de Estabilidad se proyecta una disminución en la ratio de deuda sobre PIB de 9,6 puntos en los próximos cuatro años situándola en el 108,8% en 2025. La mayor parte de la reducción de la ratio de deuda (7,2 de los 9,6 puntos de reducción previstos hasta 2025) tiene lugar en los dos primeros años, coincidiendo con el fuerte crecimiento nominal de la economía, mientras que a partir del tercero año se proyecta cierta estabilización. El déficit público seguirá contribuyendo de manera significativa al incremento de la deuda, con una carga financiera que irá aumentando en términos absolutos, pero que permanecerá estable en relación con el PIB debido su fuerte incremento nominal.

Más allá de la reducción de la ratio de deuda que se anticipa a corto plazo, una vez que finalice el impulso del crecimiento como consecuencia del rebote de la actividad tras el parón de la pandemia, la AIReF estima que la ratio de deuda sobre PIB retomará una senda ascendente bajo la hipótesis de un escenario sin cambio de políticas. Las simulaciones realizadas por la AIReF muestran que un déficit primario estructural de entre 1,5 y 2,5% del PIB a partir de 2025 (en línea con las últimas estimaciones del Gobierno y de la AIReF respectivamente), situaría la ratio de deuda entre el 125 y 140% del PIB en 2040. Las expectativas de mayores tipos de interés agravan la dinámica de la deuda, según la AIReF. Así, unos tipos de interés más elevados generarán una mayor carga financiera, que de no ser compensada con algún ajuste, acabará impactando en la ratio de deuda. Las simulaciones muestran que una carga financiera entre 1,3 y 1,8 puntos superior (dependiendo del escenario de evolución del saldo primario) implican entre 12 y 16 puntos de incremento en la ratio de deuda en 2040

CECA: profundiza en la atención al cliente

La Asociación Española de Banca (AEB), CECA y la Unión Nacional de Cooperativas de Crédito (UNACC) han presentado hoy en Madrid el “Informe sobre la Inclusión Financiera en España”, elaborado por el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie).

Este análisis de la atención bancaria en España dibuja el mapa de acceso a servicios financieros en España y especialmente en el ámbito rural y señala que, pese al ajuste en la red de oficinas bancarias de España de los últimos años -concentrado en municipios de más de 10.000 habitantes-, “la accesibilidad a los servicios bancarios es buena, ya que en la actualidad el 98,6% de la población reside en un municipio donde al menos hay un punto de acceso a servicios bancarios”.

El evento ha contado con la participación de representantes de las tres asociaciones bancarias impulsoras de la elaboración del informe, que han reafirmado en sus intervenciones el compromiso del sector bancario con la inclusión financiera y el cumplimiento de las acciones previstas en el Protocolo Estratégico para reforzar el Compromiso Social y Sostenible de la Banca, firmado hace un año. Entre estas medidas figura la actualización del mapa del acceso a servicios financieros en la España rural, de modo que en el futuro se puedan arbitrar, en su caso, conjuntamente entre el sector y las administraciones públicas, mecanismos para ampliar el acceso a los servicios financieros básicos de la población.
Abascal, directora general de AEB, ha recordado que el objetivo del sector bancario siempre ha sido acompañar a todos sus clientes, incluidas las personas de las zonas rurales. En este sentido, Abascal ha señalado que “el sector está trabajando con sensibilidad y responsabilidad para dar una respuesta adecuada a esta situación”. En esta línea, Romero, director corporativo de Servicios Asociativos y Recursos de CECA, ha destacado que “la despoblación en España es un fenómeno que afecta a la provisión de todo tipo de servicios. El sector bancario, en línea con su compromiso social, lleva muchos años desplegando medidas para favorecer el acceso de servicios financieros en las zonas rurales”. Por último, Freijanes, secretaria general de UNACC, ha remarcado «el compromiso del sector financiero con la sociedad, que se plasma en las iniciativas que las asociaciones llevamos a cabo de manera conjunta, para unir esfuerzos en aras de objetivos comunes».
Maudos, director del equipo de investigación responsable del estudio, ha señalado algunas de las principales conclusiones del profundo estudio realizado.Así, con respecto al proceso de ajuste de la red de oficinas bancarias -motivado por la crisis financiera, los problemas de baja rentabilidad del sector en un contexto de reducidos tipos de interés y el crecimiento de la competencia bancaria y no bancaria- se concluye que no se ha traducido en exclusión financiera, debido a la existencia de otros puntos de acceso a los servicios bancarios (cajeros automáticos, agentes financieros, oficinas móviles, oficinas de Correos) y el crecimiento de los usuarios de banca por internet. Sin embargo, en atención a las dificultades de determinados colectivos vulnerables y al posible riesgo de exclusión, se ha cuantificado el porcentaje de la población que reside en municipios donde no existe ningún punto de acceso a los servicios bancarios, así como la distancia de acceso a los más cercanos.

El análisis realizado muestra que la mayor parte del ajuste en la red de oficinas ha tenido lugar en municipios de más de 10.000 habitantes (81,8%) y en los de menos de 1.000 habitantes únicamente se concentra el 3% de la reducción.El informe señala que en el conjunto de estos municipios no puede hablarse de exclusión financiera, ya que, si se tienen en cuenta las otras vías de acceso a los servicios bancarios, el porcentaje de población en estas circunstancias pasaría del 3,3% al 1,4%. “En concreto, 898.131 personas y 1.192 municipios pueden acceder a servicios bancarios en su municipio de residencia gracias a que el sector bancario ha adoptado medidas para evitar la exclusión financiera en forma de instalar un cajero donde no hay oficina, firmar un acuerdo con Correos, ofrecer los servicios de un agente financiero y/o prestar servicios a través de oficinas móviles”, señala el estudio. Teniendo en cuenta, además, el acceso a otras oficinas cercanas se concluye que “el problema de accesibilidad a los servicios bancarios está muy acotado” ya que el 99,1% de la población tiene un punto de acceso a los servicios bancarios a menos de 5 kilómetros de distancia y el 99,5% a menos de 10 minutos.

 

 

 

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