La riqueza de los españoles aumenta

27 de julio de 2022

La Encuesta Financiera de las Familias, realizada por el Banco de España.muestra, la situación financiera de los hogares españoles a finales de ese año. Estos resultados son de especial interés, dado que permiten caracterizar conjuntamente las rentas, los activos, las deudas y los gastos de los hogares españoles en el contexto de la pandemia de COVID-19. Asimismo, se describen los cambios más relevantes ocurridos en estas dimensiones con respecto a la última edición de la Encuesta, correspondiente a 2017.

Compartir en:

La riqueza media aumentó un 5,6%, pasando de 255.500€ en 2017 a 269.900e en 2020, un año marcado por la llegada de la pandemia. La renta media se incrementó un 10,8%, hasta los 38.900€. Pero el propio análisis del Banco de España matiza que el incremento de la riqueza de las familias «esconde» variaciones «muy dispares». Aumentó sustancialmente para los hogares jóvenes, hasta 23.900€, pero estos niveles siendo «muy inferiores» a los que tenía este grupo en 2011, que era de 72.630€. También aumentó la riqueza para los hogares cuyo cabeza de familia era mayor de 65 años o tenía entre 35 y 44 años, aquellos cuyo cabeza de familia era empleado por cuenta ajena y aquellos en los que estaba jubilado.

Y disminuyó en los hogares con menor renta. La riqueza de las familias con rentas por debajo de 20.000e era de 40.600€ en 2020, un 15% menos que en 2017. También dminuyó para los hogares cuyo cabeza de familia trabajaba por cuenta propia, con un descenso del 5%, y para aquellos donde el cabeza de familia estaba desempleado o inactivo, que registraron un retroceso del 25% en 2020.

Lo mismo sucede con el nivel de renta media. El aumento del 10,7% implica que, tras la caída entre 2010 y 2013, continuó la tendencia de crecimiento observada entre 2013 y 2016, y que incluso se acentuó con aumentos mayores y más generalizados. Los incrementos más importantes se dan en los tramos intermedios. La excepción son las rentas menores a 20.000€, cuya renta media disminuyó un 1,4% en 2019 con respecto a 2016.

El Banco de España destaca la subida de la renta entre los hogares más jóvenes, con tasas superiores al 20%, de forma que llegó a superar el nivel de 2010. Por situación laboral, los hogares cuyo cabeza de familia era empleado por cuenta propia experimentaron los mayores incrementos, con tasas también por encima del 20% para la renta. Los hogares cuya riqueza era menor a 25.000€ vieron aumentar su renta media un 10,6%, hasta los 22.900€.

La Encuesta Financiera de las Familias muestra que el 98,2% tiene algún tipo de activo, ya sea real o financiero. Aumenta 0,6 puntos desde 2017. Para estas familias, el valor de sus activos a finales de 2020 era de 160.700€, el 2% más. Los activos reales (vivienda principal, otras propiedades inmobiliarias, negocios por cuenta propia, joyas u obras de arte) representaban el 79,2% del valor de los activos totales, siendo la vivienda el activo más importante (41,9%), seguido por las propiedades inmobiliarias (27,8%) y los negocios relacionados con actividades por cuenta propia (8,3%).
El Banco de España señala que entre 2017 y 2020, al igual que en el periodo anterior de 2013-2016, se ha producido una recomposición de este tipo de activos, pero con tendencias distintas. Mientras que la vivienda principal perdió peso en el total de los activos (desde el 43,5% a finales de 2017 al 41,9% a finales de 2020), la contribución relativa de las otras propiedades inmobiliarias se mantuvo estable. La importancia de los activos inmobiliarios se redujo 2 puntos, de 71,6% en 2017 y 69,7% en 2020.

El 73,9% de los hogares en 2020 era propietario de su vivienda principal, frente al 75,9% de 2017. Para estos propietarios, el valor mediano de su vivienda principal era de 130.000€ en 2020, frente a los 121.900 euros de 2017.
El Banco de España observa caídas generalizadas en este porcentaje en casi todos los grupos, que son especialmente acusadas entre los hogares con cabeza de familia menor de 35 años (5,2 puntos) y de entre 35 y 44 años (5,6 puntos), los hogares cuyo cabeza de familia era empleado por cuenta propia (4,9 puntos) y los que estaban en paro o en otro tipo de inactividad (5,6 puntos).

La Encuesta destaca que, entre 2011 y 2020, la tasa de propiedad de los hogares más jóvenes cayó 33 puntos y pasó del 69,3% al 36,1%. Además, el 45,3% de los hogares era propietario de activos inmobiliarios en 2020 que no eran su vivienda principal, un porcentaje algo superior al de 2017. En este sentido, incluso un 26,3% de los hogares con menores rentas poseen activos inmobiliarios con estas características.

El peso relativo de los activos financieros sobre los activos totales fue del 20,8%. Las cuentas bancarias constituyen casi el 42% del valor de activos financieros, seguido por planes de pensiones (14,2%), fondos de inversión (12%), acciones no cotizadas y participaciones (10,3%), acciones cotizadas (10,3%) y valores de renta fija (0,3%).

Más familias con deudas, pero de menor importe

La deuda de los hogares representaba a finales de 2020 un 11,4% del valor total de sus activos. El 57,1% de los hogares tenía algún tipo de deuda, la proporción más alta desde 2002, si bien el importe de la deuda pendiente bajó a 33.300€, un 6,2% menos con respecto a 2017.

El 61,7% de la deuda estaba motivada por la compra de la vivienda principal, con una deuda de 65.000€, seguido de compra de otras propiedades inmobiliarias (22,4%) y otras deudas pendientes (116%), como compra de vehículos y otros bienes duraderos, reformas en el hogar, cancelación de deudas, y financiación de la actividad empresarial.

Entre 2017 y 2020, aumentó el porcentaje de hogares que tenían alguna deuda, desde el 53,2% al 57,1%. Este aumento fue mayor para los hogares con menor renta –de 30,2% de hogares a 38,6%–, los hogares cuyo cabeza de familia estaba en paro o en algún tipo de inactividad –del 40,1% a 48,6%– los hogares con ningún miembro trabajando –de 26,6% a 34,1%– y los hogares cuyo cabeza de familia tiene entre 55 y 64 años –de 54,4% a 61,7%–.

 

Compartir en:

Crónica económica te recomienda