La actividad industrial se expande en febrero

01 de marzo de 2022

Respaldada principalmente por un incremento más firme de la producción y el mayor aumento del empleo en seis meses, la economía manufacturera española se expandió a un ritmo acelerado en febrero, según el índice PMI, que muestra, no obstante, que persisten las presiones inflacionistas, con un aumento récord de las tarifas cobradas.

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El índice PMI del sector manufacturero español, elaborado por la consultora Markit, mejoró hasta alcanzar su máxima de tres meses en febrero, aumentando de 56,2 registrado en enero a 56,9. Además, ha señalado una mejora de las condiciones operativas por decimotercer mes consecutivo. La producción aumentó al ritmo más fuerte en cinco meses, hecho que impulsó al alza la cifra del índice PMI. El crecimiento de la producción estuvo vinculado con un aumento de los nuevos pedidos y los esfuerzos para poner al día las cargas de trabajo. De hecho, las ventas volvieron a incrementarse, y los nuevos pedidos aumentaron marcadamente, aunque a un ritmo ligeramente más lento.
Las empresas encuestadas comentaron que la demanda y la actividad del mercado han mejorado tanto en el país como en el extranjero. Los niveles de nuevos pedidos para exportaciones aumentaron de nuevo a un ritmo sólido en febrero.
De cara a los próximos doce meses, las empresas confían en que las tendencias positivas de la producción y los nuevos pedidos se mantendrán. El optimismo sobre el futuro alcanzó su nivel más alto en más de cuatro años. Los nuevos proyectos planificados y la inversión en nuevas plantas también deberían dar sus frutos, ya que se prevé que los desafíos relacionados con la pandemia se disipen.
Las proyecciones positivas de crecimiento y las altas cargas de trabajo en general alentaron de nuevo a las empresas a contratar más personal. La tasa de crecimiento del empleo fue marcada y alcanzó su nivel más alto desde agosto del año pasado.

No obstante, los pedidos pendientes de realización continuaron aumentando a medida que siguieron las limitaciones de capacidad y la escasez de productos en parte restringió las capacidades de producción. Los retrasos en la entrega de insumos continuaron tal y como lo indica el desempeño de los proveedores, que de nuevo registró un fuerte empeoramiento (que de todos modos fue el más débil en seis meses).
Los encuestados de nuevo informaron de los desafíos relacionados con el transporte, especialmente el transporte marítimo, junto con la escasez de productos en los mercados mundiales. Dichos factores siguieron siendo los principales responsables del aumento de los precios de los insumos. Dado que también se informó que los precios de la energía y los costes de los servicios públicos subieron, la inflación de los precios pagados volvió a ser intensa, a pesar de haberse atenuado hasta su nivel más bajo en diez meses. Sin embargo, los fabricantes pudieron repercutir el incremento de sus costes a los clientes, y la inflación de las tarifas cobradas alcanzó un nuevo récord de la serie.
Las presiones inflacionistas se vieron exacerbadas debido a las continuas compras de productos por parte de los fabricantes en un intento de hacer acopio de inventarios de seguridad para evitar la escasez y los aumentos de precios previstos. La encuesta de febrero señaló el aumento más rápido de la actividad de compras desde octubre del año pasado. Dicha fuerte actividad de compras conllevó al ritmo más fuerte de acumulación de stocks registrado por el estudio en veinticuatro años.

Desde Markit comentan que "la economía del sector manufacturero español creció a un ritmo más fuerte en febrero, ya que la demanda del mercado siguió mejorando y los fabricantes expandieron sus plantillas para aumentar la capacidad de producción. No obstante, las empresas encuestadas volvieron a informar de la escasez de oferta, tanto de personal como de materias primas, que continuó soportando el fuerte aumento de los costes de los insumos".
"Quizás lo más preocupante fue que estos precios más altos se repercutieron nuevamente a lo largo de las cadenas de suministro a un ritmo alarmantemente elevado: las tarifas cobradas aumentaron a una tasa sin precedentes en febrero. De hecho, la evidencia del efecto látigo en las compras persistió, ya que las empresas aumentaron sus compras e hicieron acopio de insumos al ritmo más fuerte en veinticuatro años", señalan.
Consideran que, "si bien las empresas están tratando lógicamente de adelantarse a la escasez de productos y a los aumentos de precios esperados, tal comportamiento, desde una perspectiva macro, está impulsando aún más las ya elevadas presiones inflacionistas".

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