JORNADAS APIE

AIReF: la deuda nos costará 12.000 M€ mas

21 de junio de 2022

La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) ha advertido de un aumento del coste de la deuda española hasta 2025. Según ha detallado Cristina Herrero, la presidenta de la institución, un aumento del bono español hasta el 3% provocaría un incremento de unos 12.000 millones de euros en intereses hasta el final del periodo.

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No obstante, Herrero, que ha participado en las  jornadas  APIEha puntualizado que el impacto final "dependerá de cómo de firmes sean las actuaciones del Banco Central Europeo". En ese sentido, recordó que tras la decisión del BCE de finalizar los programas de compra de deuda, las primas de riesgo (sobre todo la española e italiana) se dispararon, pero tras el anuncio posterior de un nuevo vehículo para combatir la fragmentación financiera bajaron tanto la prima de riesgo como el tipo de interés del bono a 10 años. "Los mercados necesitan estabilidad y por eso son muy importantes los mensajes de firmeza a raíz de la reunión del 15 de junio desde BCE", subrayó.

Por otro lado, la presidenta de la Airef ha advertido que aunque la inflación supondrá una inyección positiva a nivel recaudatorio a corto plazo (2.000 millones de euros por cada punto porcentual de incremento) a medio y largo plazo supondrá una carga adicional. Y es que, según ha desgranado, cada punto adicional de inflación supone que el coste de los intereses de la deuda española se eleva en 700 millones (detalló que hay 65.000 millones vinculados a la evolución del IPC). Además, otras variables, como las pensiones, supondrán un gasto adicional de 1.500 millones por cada punto de inflación.

Por ello, Herrero ha asegurado que, atendiendo a los actuales niveles de déficit y deuda, la posición es "frágil" por la falta de medidas adicionales previstas para aumentar ingresos y reducir gastos. Y es que, ha subrayado que la reducción del déficit prevista por el Gobierno únicamente se explica en un aumento del crecimiento y en la retirada de las medidas aprobadas con motivo de la pandemia y la actual crisis económica. Como viene realizando en las últimas apariciones, la presidenta de la Airef ha insistido en la necesidad de contar con una estrategia fiscal a medio plazo, porque en un entorno como el actual "la actuación de las administraciones públicas no puede añadir más incertidumbre

En concreto, Herrero comenzó su intervención resaltando la importancia de que se reconozca que la sostenibilidad es fundamental para la recuperación, y no identificarla solo con ajustes. La sostenibilidad está vinculada a una orientación de medio plazo y no es un objetivo cuantitativo de deuda, sino una dinámica que implica planificar y evaluar. Además, debe ser una palanca para la recuperación porque niveles persistentemente altos de deuda durante periodos prolongados pueden resultar perjudiciales para el crecimiento económico y suponer una fuente de vulnerabilidad para la economía. Y en un contexto de subida de tipos de interés suponen un elevado coste de oportunidad. A su parecer, el fin del programa de compra de activos del BCE, implica una mayor financiación en los mercados, lo que exige generar confianza y credibilidad en la situación de las finanzas públicas.

La sostenibilidad, en el centro del debate

La presidenta de la AIReF se refirió también el actual contexto económico y recordó que la pandemia ha supuesto una nueva subida de la deuda de 21 puntos en dos años, en un contexto de contracción económica superior a la media de la zona euro. La situación ha hecho necesario suspender el marco fiscal, pero manteniendo la supervisión por parte de las IFIs. Aunque las reglas siguen suspendidas este año, la sostenibilidad ha formado parte de las orientaciones del ECOFIN desde el inicio de la pandemia y para 2023 incorporan ya ciertos elementos cuantitativos. Bruselas recomienda a los países con la deuda más elevada aplicar ya una política fiscal prudente en 2023, con crecimientos del gasto corriente con financiación nacional inferior al PIB potencial. Más allá del 2023, recomienda sendas de reducción de deuda creíbles y graduales.

En este contexto, las expectativas de recuperación se han ido revisando a la baja. En otoño, las condiciones económicas auguraban un elevado crecimiento, pero ya en enero de 2022 la AIReF revisó a la baja las expectativas de crecimiento y en el Informe Presupuestos Iniciales de las AAPP publicado en abril 2022 realizó una nueva revisión. En paralelo, las expectativas de inflación se han ido revisando al alza. Aunque la inflación está muy condicionada por el comportamiento de las materias primas energéticas y los alimentos, se traslada al resto de la cesta de la compra. Por ejemplo, en España, más de un 50% de la cesta no alimenticia ni energética posee tasas de variación iguales o superiores al 3% interanual Además, las perspectivas están sujetas a riesgos más elevados que los habituales por las presiones sobre cadenas de valor y riesgos en el sector alimentario; la persistencia de la inflación, que está desencadenando nuevas revisiones en las perspectivas económicas y de política monetaria; los efectos de segunda ronda, puesto que hay elementos que apuntan a la posibilidad de un escenario con persistencia de inflación salarial; y la incertidumbre sobre el impacto del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR).

Previsiones fiscales

Por su parte, las previsiones fiscales están siendo superadas por la realidad, con un importante incremento de los ingresos. Para 2022, la AIReF tiene una previsión de déficit inferior a la del Gobierno. 

Según la AIReF, esta situación puede resultar insuficiente para estabilizar la deuda pública, que puede recuperar la senda alcista a partir de 2025. De hecho, reducir la deuda requeriría una mejora sustantiva del desequilibrio primario. Estabilizar la ratio de deuda en el entorno el 100% del PIB en 2040 requeriría una reducción del saldo primario de al menos una décima de PIB al año. Situar la ratio en el 80% del PIB en 2040 requeriría una reducción mayor, de 0,35 puntos, alcanzando el equilibrio presupuestario en 2035 y manteniendo un gasto en intereses contenido en torno al 2,5% del PIB o superávit primario del 2,5% del PIB.

Aunque lograr superávits primarios de forma sostenida no es fácil, Cristina Herrero recordó que hay ejemplos concretos de países que han conseguido lograrlo durante más de cinco años, como Bélgica, Irlanda, Luxemburgo, Italia y Holanda.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que el riesgo de deterioro de las condiciones de financiación ya se está materializando. El endurecimiento de la política monetaria está teniendo un fuerte impacto en las rentabilidades de la deuda, lo que se traducirá en una carga financiera más elevada. Respecto al último informe, el aumento en el tipo medio de emisión superior a 100 puntos básicos elevaría 3 décimas la previsión del tipo implícito (hasta el 2,3%), 4 décimas de PIB la carga financiera (hasta el 2,4%) y más de 12.000 millones de euros el gasto por intereses en 2025.

Estrategia fiscal

Con estas perspectivas, la AIReF no ha dejado de llamar la atención sobre las implicaciones de medio y largo plazo, recomendando el diseño de una estrategia fiscal anclada a un nuevo marco fiscal nacional capaz de adaptarse a las necesidades y retos del país. Pese a sus aplazamientos, existe consenso en que el marco fiscal de la UE y los nacionales precisan una reforma. En el ámbito europeo, la reforma debe ir hacia una supervisión más cualitativa y más descentralizada, mientras que, en el ámbito nacional, además de adaptar la reforma UE, es necesario mejorar las implicaciones del modelo descentralizado, sin que sea necesario esperar a la reforma del marco europeo

 

González-Bueno: no hay indicios preocupantes de morosidad


El consejero delegado de Banco Sabadell, González-Bueno, ha asegurado que los análisis sobre la morosidad que el banco ha hecho a nivel agregado e individual no arrojan cifras que sean, en absoluto, preocupantes, al tiempo que ha asegurado que todavía hay una demanda "sana" de crédito hipotecario y ha defendido que los tipos de interés son aún "asumibles y razonables".

 

Por otra parte, en su opinion el crecimiento del valor del banco “no tiene límite o se lo veo tan distante que me embarga una gran tranquilidad”. Así ha asegurado que con su plan estratégico se han quedado “un poco atrás”, por lo que a principios de año harán una actualización: “El banco tiene un recorrido extraordinario y a ello estamos dedicando nuestros esfuerzos”. De hecho, ha apuntado que los analistas le piden una revisión, pero “no se puede estar revisándolo todo el rato”. Por otro lado, González-Bueno ha asegurado que la subida de tipos anunciada por el Banco Central Europeo (BCE) supone un impacto positivo en todos los escenarios. Así, ha añadido que ese entorno de tipos tiende a la normalización y que el banco se encuentra “fuerte” con una ruta clara.

“La subida de tipos traerá vientos de cola por la repreciación de muchos activos que estaban en negativo o en cero”, ha apuntado en el curso de verano de la UIMP y de la APIE. El ceo de la entidad ha explicado que esa repreciación se producirá en 2022, aunque en mayor medida en 2023. Sin embargo, ha matizado que también hay vientos de cara como puede ser la ralentización económica, aunque ha reconocido que todavía es incierta porque los datos que de previsiones de PIB son positivos (apunta a una subida de la economía del 4,4% para este año y de alrededor del 3% para el 2023).

Otro punto negativo de esa subida es el aumento de la morosidad, pero ha matizado que “no son cifras preocupantes”, porque la subida de tipos aún es asumible. De esta manera, ha insistido en que son optimistas con el entorno. “Los resultados de los bancos van a mejorar”, ha puntualizado, para señalar que para que se pueda seguir desarrollando el negocio con normalidad, los beneficios de los bancos tendrían que mejorar. “Los vientos de cola son mejores que los de cara”.

Por otro lado, sobre la posibilidad de que esta subida de tipos empeore las cifras de petición de préstamos y de hipotecas, el ceo ha asegurado que hay capacidad y espacio. “Hay una demanda sana de hipotecas y pese a todo el ruido mediático los tipos de interés son razonables”, ha asegurado.

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