LAS CIFRAS NO DICEN LO MISMO

BCE desestima una recesión

30 de agosto de 2022

La economía de la zona euro se enfrenta a una ralentización tras el fuerte rebote del crecimiento experimentado, que incluso podría llegar a convertirse en una «recesión moderada», pero lejos de un escenario de crisis como el de 2008, según ha señalado el economista jefe del Banco Central Europeo (BCE), el irlandés Lane.

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«Todos los análisis apuntan a una ralentización de la economía», ha reconocido Lane durante una entrevista con RTVE, donde ha subrayado que si llegaran a registrarse «algunas semanas de recesión, eso no debería dramatizarse demasiado», ya que, en su opinión, lo que no se espera «son unas circunstancias como las de 2008».
De este modo, Lane ha recordado que, en comparación con la situación durante la pandemia hace dos años, la eurozona ha tenido una recuperación muy significativa, por lo que una ralentización ahora de la economía «es distinto a entrar en una fase de pesimismo».
En este sentido, el economista irlandés ha defendido que, a diferencia de lo ocurrido durante la crisis que desembocó en la Gran Recesión, el sistema bancario de la eurozona en general «está en buena forma», algo que ha extendido a los hogares y las empresas, mucho menos endeudados que entonces. «No vemos los ingredientes para una recesión larga. El marco será más de una ralentización, que puede implicar una recesión moderada», ha añadido, apuntando que espera una estabilización de la economía con ritmos de crecimiento normales.
Asimismo, Lane ha explicado que esta desaceleración del ritmo de expansión de la zona euro tras el fuerte rebote experimentado a medida que se levantaron las restricciones por la pandemia servirá a su vez de freno de las presiones inflacionistas, que seguirán alimentadas, por contra, por la incertidumbre relacionada con la guerra de Ucrania y la escalada de los precios de la energía.

«El precio del gas ha seguido subiendo y eso incide de forma importante. Por otro lado, anticipamos que en la segunda mitad del año habrá cierta reducción en el nivel de la demanda, ya que la ralentización ayuda a reducir las presiones inflacionistas», ha expuesto. De este modo, tal y como señaló este lunes durante una conferencia en Barcelona, Lane ha defendido la importancia de que el banco central cuente con una estrategia de normalización de los tipos de interés a lo largo del tiempo. «Paso a paso y no de golpe, para que las familias, empresas y el sistema financiero puedan ajustarse», ha apuntado.
En su intervención, el economista jefe del BCE anunció que la próxima reunión de septiembre del Consejo de Gobierno de la institución «será el comienzo de una nueva etapa» en la normalización de la política monetaria de la zona euro con un enfoque «reunión por reunión» en la fijación de los tipos de interés. En este sentido, el economista irlandés defendió la importancia de «un ritmo constante, que no sea ni demasiado lento ni demasiado rápido», en la normalización de la política monetaria.
En particular, consideró menos probable que la misma subida de tipos acumulada genere más efectos adversos para la estabilidad de precios si se implementa en la forma de «una serie calibrada de varios pasos en lugar de un número menor de mayores incrementos de tasas».
Asimismo, Lane apuntó que una ruta de ajuste de varios pasos hacia la tasa terminal de interés también facilita la realización de correcciones a mitad de camino si las circunstancias cambian.

COMERCIO MINORISTA: frenazo de las ventas

Las ventas del comercio minorista descendieron un 3,3 % en julio en comparación con el mismo mes de 2021, con lo que se quiebra una secuencia de tres meses consecutivos de crecimiento, según el Instituto Nacional de Estadística. En términos desestacionalizados la caída es notablemente menor, de un 0,5%.


Los descensos en las ventas en alimentación (3,3 % menos), equipos del hogar (3,4 %) y otros bienes (7,8 %), se vieron algo compensadas por el incremento del 8,9% en la venta de productos de equipo personal (ropa, calzado o complementos), una tendencia inversa a los meses de pandemia, cuando aumentaba el gasto en alimentos y bajaba el textil. En los siete primeros meses del año, las ventas al por menor han aumentado un 0,3% de media respecto al mismo periodo de 2021.
En un desglose por tipo de producto, las ventas en las estaciones de servicio aumentaron un 7,7% en julio y, sin esta última, cayeron en general un 5,5% en tasa interanual. Por modos de distribución, las empresas unilocalizadas (un solo local) vieron descender sus ventas en julio de media un 9,5%, mientras que en las grandes cadenas, grandes superficies y pequeñas cadenas las ventas bajaron un 4%, un 1,5% y un 0,5%, respectivamente. Entre enero y julio, las ventas en este sector han descendido en las empresas de un solo establecimiento (4% menos) y en las grandes cadenas (2%), en tanto que se han incrementado en las pequeñas cadenas (3,9%) y en las grandes superficies (2,6%).

Por regiones, las de mayor afluencia de turistas en el mes central del verano, como Baleares y Canarias, experimentaron incrementos en las ventas del comercio minorista, del 4,8% en el primer caso y del 3,4% para el archipiélago. En Extremadura, las ventas crecieron un 0,6%, en tanto que en el resto de comunidades se produjeron caídas interanuales en el comercio al por menor en julio, con Castilla-La Mancha (8,2% menos), Asturias (7,7%) y La Rioja (7,2%) a la cabeza. Tanto la Comunidad de Madrid, con un descenso de las ventas del 0,8% de media, como Cataluña (2,1% menos), se mantuvieron por debajo de la media nacional en ese mes del verano.
El empleo en el sector aumentó un 2,4% en relación con julio del año pasado y encadena quince meses al alza de manera ininterrumpida, con Baleares (8,1% más) y Canarias (5,8%) al frente de las comunidades más empleadoras.

Las exportaciones industriales frenaron la subida de sus precios


El Índice General de Precios de Exportación de los productos industriales registró un aumento interanual del 18,9% el pasado mes de julio, tasa casi tres puntos inferior a la de junio, según ha informado este martes el Instituto Nacional de Estadística.

Es el primer descenso que registra la tasa interanual de los precios de exportación de los productos industriales tras 20 meses encadenando tasas cada vez más altas, que llevaron a este indicador a marcar cifras récord en 16 años en los últimos meses. El dato interanual de julio se ha reducido respecto al de junio debido a la moderación de las tasas de los bienes intermedios, la energía y los bienes de equipo, frente al incremento mostrado por los bienes de consumo no duradero, que elevaron su tasa interanual más de un punto, hasta el 12,9%, por el mayor coste de los productos cárnicos.
Por contra, la energía recortó su tasa interanual más de 29 puntos, hasta el 106,1%, por el abaratamiento del refino de petróleo y, en menor medida, de la producción, transporte y distribución de energía eléctrica. Asimismo, los bienes intermedios redujeron su tasa interanual casi cuatro puntos, hasta el 19,2%, y los bienes de equipo registraron una tasa siete décimas menor que en junio debido a que los precios de la fabricación de vehículos de motor aumentaron menos que un año antes.
Por su parte, los precios de importación de los productos industriales se incrementaron un 29,2% en comparación con julio de 2021, tasa más de un punto inferior a la del mes anterior. En esta evolución influyeron principalmente los bienes intermedios y la energía, que moderó su tasa interanual casi 9,5 puntos, hasta el 108,8%, por el menor coste de las coquerías y el refino de petróleo.
El Índice de Precios Industriales del mercado interior y exterior, que se obtiene como agregación del IPRI y el IPRIX, disminuye casi tres puntos su tasa anual en julio, hasta el 33,5%. Por su parte, la variación anual del índice general sin Energía se reduce un punto, hasta el 13,8%, con lo que se sitúa más de 19 puntos y medio por debajo del índice general del IPRI+IPRIX.

La confianza económica se deteriora, menos en España

 

La confianza económica de la zona euro se ha deteriorado sustancialmente en agosto, cuando el indicador de sentimiento económico, elaborado por la Comisión Europea, bajó a 97,6 puntos desde los 99 de julio, registrando así su peor lectura desde febrero de 2021, con un empeoramiento en todas las grandes economías del euro, salvo España.

En el conjunto de la Unión Europea, la confianza económica se ha situado en agosto en 96,5 puntos, frente a los 97,5 del mes anterior, su peor resultado desde enero de 2021. El deterioro del indicador de confianza europeo en agosto ha reflejado el debilitamiento significativo de la confianza en la industria y, en menor medida, en los servicios, lo que fue compensado parcialmente por señales tentativas de estabilización del comercio minorista, la construcción y entre los consumidores.
Entre las mayores economías de la UE, el indicador de confianza económica se desplomó en Países Bajos (-4,8) y registró descensos significativos en Alemania (-2,5), Francia y Polonia (ambos -1,8), así como en Italia (-1,2), mientras que España se desmarcó de la tendencia con un incremento de 0,8 puntos.
En concreto, el indicador de España se ha situado en agosto en 97,9 puntos, frente a los 97,1 de julio. Esta mejoría refleja los avances registrados en la confianza de los consumidores, el comercio minorista y la construcción.
De su lado, el indicador de confianza de la industria española ha retrocedido en agosto hasta los -5,4 puntos desde los -4,8 de julio, su peor resultado desde febrero del año pasado, mientras que el dato del sector servicios ha empeorado a 14,5 desde 15,1 enteros, en mínimos desde diciembre de 2021.

 

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