LAS PREVISIONES DE CALVIÑO NO RESISTEN EL PRIMER EXAMEN

Funcas: en 2022 creceremos un 5,6% y un 3,5% en 2023

20 de enero de 2022

Algo tendría que hacer el Gobierno y u equipo económico. Ninguna de las instituciones que hoy han presentado previsiones han mantenido las que hicieron nace un par de meses, y todas ellas recogen perdidas que ya se alejan casi dos décimas de las defendidas por Calviño. Tanta equivocación no es normal

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La economía española crecerá un 5,6% este año, ejercicio en el que se mantendrán los principales factores de la recuperación, según las Previsiones económicas para España 2021-2023 publicadas por Funcas. El crecimiento -cuatro décimas inferior al previsto anteriormente- se deberá al rebote de la demanda interna, que aportará 5,2 puntos, mientras que el sector exterior sumará 0,4.

Junto al tirón de la inversión tanto en construcción como en equipo, el consumo de las familias aumentará por la liberación del ahorro acumulado en la crisis y el incremento de renta disponible aportado por la creación de empleo, compensando la pérdida de poder adquisitivo de los salarios. La reabsorción del sobreahorro familiar reducirá la tasa de ahorro hasta el 7,4% en 2023, nivel próximo a la media histórica. El consumo público se moderará a medida que se reduzca la necesidad de gasto generada por la pandemia.
Por otra parte, Funcas anticipa la ejecución en 2022 del remanente de fondos europeos del año pasado, así como una aceleración en la tramitación de las convocatorias. Con esos supuestos, el gasto se elevaría a 24.000 millones en 2022 (de los cuales aproximadamente la mitad como remanente de 2021) y en torno a 19.000 millones en 2023.
En cuanto a la demanda externa, el turismo extranjero continuará su mejoría, si bien no será total por las reticencias a viajar. Los ingresos en concepto de turismo internacional alcanzarían el 80% del nivel pre-crisis a finales de 2022 y el 90% al término de 2023.

• Funcas espera que el PIB recupere el nivel anterior a la pandemia el próximo año, previsiblemente en el primer trimestre • La inflación, con un IPC del 3,7% en 2022 en media anual, es el principal riesgo: de desviarse, retrasaría la recuperación y provocaría un endurecimiento del BCE • En estos dos años se crearán 850.000 empleos y la tasa de paro bajará del 13% a finales de 2023, todavía una de las más altas de la UE • El déficit público se situará este año en el 5,7% del PIB y caerá al 4,8% en 2023

El principal desafío será la inflación de precios energéticos y sus efectos de segunda ronda. Estas previsiones parten de la hipótesis de una relajación del precio de la electricidad y de los hidrocarburos a partir de la primavera así como de los cuellos de botella fruto de la recomposición de la cadena de suministros. El IPC se situaría en el 3,7% de media anual en 2022 y en el 2% en 2023. La inflación subyacente también convergirá hacia esas cotas a medida que se generalizan los incrementos de precios.

En 2023 las tendencias expansivas irán perdiendo vigor, según se agoten la demanda embalsada, el sobreahorro familiar y el margen de rebote del turismo. En ese contexto, el PIB crecerá un 3,5%, recuperando el nivel anterior a la pandemia, circunstancia que podría producirse en el primer trimestre del año.
El mercado laboral reflejará la recuperación de la economía, aunque en menor medida que en 2021 por la desaparición de los efectos de reapertura de actividad. Funcas prevé la creación de 850.000 puestos de trabajo en equivalente a tiempo completo durante los próximos dos años, menos de lo estimado para el pasado ejercicio. La mejora del empleo se reflejará en la tasa de paro, que bajaría del 13% a finales de 2023, aunque aún será, junto con Grecia, una de las más altas de Europa.

La previsión de déficit público se ha rebajado debido a que en 2021 fue muy inferior al esperado. Para este año, se prevé un déficit del 5,7% del PIB y del 4,8% en 2023. El volumen nominal de deuda pública, por tanto, seguirá creciendo, aunque la ratio sobre PIB bajará hasta el 116,4% este año y el 114,6% el próximo.

Un rasgo destacable de la evolución de la economía en 2021 fue el aumento del empleo, superior a lo esperado y al crecimiento del PIB. El empleo medido en afiliados efectivos creció un 8,8% en comparación con 2020. En número de horas trabajadas, a falta de conocer el dato del cuarto trimestre de 2021, se estima que subió algo más del 7%. De la comparación de estas cifras con la estimación del crecimiento del PIB del 5,1% resulta una significativa pérdida de productividad, que se espera sea transitoria y se corrija a lo largo de 2022 y comienzos de 2023.

El principal riesgo para la economía española, además de las incertidumbres en torno a la pandemia, atañe a la inflación: factores geopolíticos pueden alterar las hipótesis de relajación de los precios energéticos a partir de la primavera, y una espiral de precios internos y de salarios, aunque poco probable, generaría un deterioro de la competitividad y un repunte de las primas de riesgo.

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