La recuperación será posible si el consumo crece

10 de enero de 2022

El consumo será la clave de la recuperación en 2022. Según Generali Investments, el consumidor “seguirá siendo la columna vertebral” de la salida de la crisis, si bien este año deberá hacer frente a distintos riesgos, como la variante Ómicron y los efectos de la inflación.

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En relación con la nueva cepa del Covid, desde Generali Investments sostienen que “muchas economías han recuperado el terreno anterior a la pandemia”, por lo que los gobiernos y bancos centrales irán retirando su apoyo poco a poco. Sin embargo, “Ómicron complica las perspectivas”. Aun así, sostienen que la nueva variante, “muy infecciosa”, podría resultar menos dramática debido a las vacunas y a los nuevos medicamentos, que ayudan a “mitigar las hospitalizaciones y los fallecimientos”.
Asimismo, los gobiernos “han aprendido a recurrir a restricciones más específicas”, por lo que es posible que el consumo se desplace hacia la reapertura de servicios como el turismo y la hostelería. Esto, por tanto, permitirá a gobiernos y bancos centrales fijarse en un “dolor de cabeza cada vez mayor”: la inflación.

Según la aseguradora, la “persistencia” de los excesos de la inflación aumenta el riesgo de que “las expectativas de inflación se desanclen, especialmente en Estados Unidos”. Como consecuencia, podría darse “una respuesta más fuerte de la política monetaria”. A su vez, la elevada presión sobre los precios “haría mella en la renta real disponible”. Desde la entidad indican que “las interrupciones de la oferta y los elevados costes energéticos mantendrán la inflación elevada en todo el mundo”. Los bancos centrales deben buscar un equilibrio entre los riesgos de Ómicron y la moderación de las presiones sobre los precios, motivada por la reorientación de la demanda hacia los servicios y la desaparición de los efectos de base.
Sin embargo, advierten, “sus instrumentos no son adecuados” para contrarrestar las alteraciones de los precios por el lado de la oferta. Por tanto, deberán centrarse en “evitar que las presiones sostenidas sobre los precios se traduzcan en efectos de segunda vuelta”, con un aumento de los salarios y de las expectativas de inflación.

La entidad apunta a EEUU como la economía donde el riesgo de que se produzcan movimientos más rápidos de los tipos es superior, en comparación con la zona euro o Japón, ya que en estos últimos “no hay señales de aumento de las presiones salariales”. Generali Investments remarca las “importantes diferencias regionales” tanto en EEUU como en Reino Unido, economías que la entidad ha destacado porque sus mercados laborales “se están calentando”. Estos expertos recuerdan que “la Reserva Federal, secundada por el Banco de Inglaterra y los bancos más pequeños del G10, lidera el ciclo de endurecimiento”.
Además, muchos mercados emergentes podrían endurecer aún más su política para anclar las expectativas y los tipos de cambio, con credenciales de inflación más débiles y la depreciación de las divisas como otro riesgo a controlar. La entidad ha destacado las excepciones de China y los mercados emergentes asiáticos, “donde los cuellos de botella han sido menos agresivos”.

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