El FMI rebaja el crecimiento del PIB español al 4,6% en 2021 y al 5,8% en 2022

22 de diciembre de 2021

El ritmo de crecimiento y recuperación económica que se preveía para España hace solo cuestión de meses se desinfla irremediablemente debido a la escalada de la inflación, a la crisis global de suministros y la incertidumbre de la crisis sanitaria, espoleada ahora por la nueva variante ómicron. Por todo ello, el personal técnico del Fondo Monetario Internacional, de visita en España, ha asestado este miércoles un nuevo tijeretazo a las previsiones de avance de la economía del país.

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De entrada, los técnicos esperan que "la actividad económica crezca un 4,6% en 2021 y un 5,8% en 2022", un recorte de 1,1 y 0,6 puntos, respectivamente, respecto a lo proyectado por el fondo a comienzos del pasado octubre.

En definitiva y, dado que "la capacidad económica ociosa persiste", no se espera que la actividad retorne a los niveles previos a la crisis "hasta finales de 2022 o comienzos de 2023". Todas las conclusiones recogidas por los expertos servirán como punto de partida para un nuevo informe oficial que próximamente firmará el organismo internacional. Mientras tanto, las directrices y recomendaciones plasmadas en el documento pueden entenderse como un anticipo de lo que recibirá España. Por el momento, la radiografía se acerca más a lo pronosticado la semana pasada por el Banco de España, que prevé un alza del 4,5% este año y del 5,4% el siguiente, y se aleja más aún de la previsión del Gobierno, que se mantiene en el 6,5% y 7%.

En sus resoluciones, los técnicos del FMI reconocen que, después de haberse desplomado un histórico 10,8% en 2020, la economía española "está recuperándose de la profunda recesión causada por la pandemia". En este avance, las políticas de apoyo han sido "oportunas y decisivas", de la misma forma que ha sido clave una campaña de vacunación "sumamente eficaz". Sin embargo, los expertos del fondo también recuerdan a España que tiene varias tareas pendientes, como la correcta implementación y ejecución de los fondos europeos, que podrían tener un impacto de entre 1,5 y 2 puntos en el PIB de 2022, o el desarrollo de un plan de sostenibilidad fiscal. También piden compensar el gasto extra en pensiones con nuevos ingresos o hacer más atractivos para las empresas los contratos indefinidos, entre otros puntos.
En el apartado de las finanzas públicas, reconocen los técnicos, las medidas de apoyo público "fueron cruciales" para contener el impacto económico de la crisis sanitaria, pero "inevitablemente han hecho mella en las finanzas públicas" y llevado a la deuda pública, que cerrará 2021 en torno al 120% del PIB, a convertirse en una "fuente de vulnerabilidad". Por ello, aunque en el corto plazo la política fiscal debe continuar siendo "expansiva", el país tendrá que reducir la deuda a niveles más prudentes y crear margen fiscal para responder a shocks futuros. Si no se toman medidas discrecionales, advierten los expertos, se prevé que a medio plazo el déficit público siga estando por encima de los niveles prepandémicos.

El proceso de consolidación fiscal, insiste el documento, debería llevarse a cabo una vez que la economía haya entrado en una senda de crecimiento sostenido, algo que, según el escenario base, llegaría a partir del año 2023. Además de una mayor eficiencia del gasto, los técnicos proponen medidas por el lado de los ingresos como ampliar las bases imponibles y aumentar los impuestos medioambientales. También recuerdan, en relación con las inversiones vinculadas a los fondos europeos, la importancia de seleccionar proyectos con alto rendimiento social que amplifiquen los efectos multiplicadores.

Vivienda

Los expertos del FMI también analizan en su informe algunos aspectos de la futura Ley Estatal por el Derecho a la Vivienda. En concreto, critican algunas medidas como los topes a las subidas del alquiler en áreas tensionadas para las casas propiedad de grandes empresas. Estas medidas, recoge el texto, "pueden introducir ineficiencias y restringir la disponibilidad de inmuebles para futuros arrendatarios". En su lugar, propone, sería útil realizar una evaluación más detallada de las medidas para cuantificar su impacto y optar por políticas como la simplificación de los reglamentos sobre el uso de terrenos y la agilización de los procesos de permisos de los gobiernos autonómicos.

Otras medidas recogidas en el documento, como los programas debidamente focalizados de apoyo al alquiler para grupos vulnerables, sí son "bienvenidas". A su vez, el aumento de los impuestos sobre los inmuebles desocupados y la ampliación del parque de vivienda social deberían "ayudar a aliviar las presiones en el mercado del alquiler". En paralelo, aunque no ve riesgos de burbuja, los técnicos sí animan a "vigilar" el precio de las casas en el mercado de la compraventa.

 

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