El sector necesita la continuidad de los ERTEs

02 de febrero de 2022

Viajes El Corte Inglés y Ávoris han dado la voz de alerta sobre el nuevo escenario que afrontan las empresas turísticas a partir del 28 de febrero, fecha en la que vence la última prórroga de los ERTE de fuerza mayor, que bonifican una gran parte de las cotizaciones sociales de los trabajadores con el empleo suspendido.

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Ambos grupos, que cuenta con 11.000 trabajadores, anunciaron con una diferencia de 24 horas la activación de mecanismos alternativos a los ERTE de fuerza mayor. Viajes El Corte Inglés arrancará la negociación simultánea de un ERTE y de un ERE, mientras que Ávoris ha convocado a los sindicatos para pactar un nuevo ERTE, pero esta vez por causas productivas y económicas.
El Ejecutivo no parece dispuesto a renovar los ERTE por fuerza mayor y a cambio va a crear una nueva figura dentro de la reforma laboral, que se vota mañana en el Congreso, que ofrecerá cobertura a las empresas afectadas por la crisis. Hasta llegar ahí, el decreto deberá ser convalidado y el nuevo sistema que sustituya a los ERTE de fuerza mayor tendrá que ser desarrollado en un reglamento.
La hostelería avisa de que hay muchas plantillas en ERTE cuyas empresas han desaparecido “Podría suceder que no esté disponible el 28 de febrero y eso sería lo peor: generar incertidumbre entre las empresas. Hay que dar certeza y hay que ampliar los ERTE de fuerza mayor hasta junio y si no mes a mes hasta que no haya otro sistema de cobertura ya totalmente implantado”, recalca Gallego, secretario general de Hostelería de España.
Esta patronal, que representa a 270.000 establecimientos, restaurantes o cafeterías, ha sido una de las más afectadas por las suspensiones de empleo y aún lo sigue siendo. Los últimos datos, correspondientes a diciembre (hoy salen los de enero, que serán peores por el impacto de ómicron), revelaron que había en España 102.548 trabajadores con el empleo suspendido en España, de los que más de la mitad (56.729) correspondían a actividades turísticas. Y de esa última cifra, 20.242 empleados en ERTE de¬sempeñaban su trabajo en bares, restaurantes y cafeterías.
“El Gobierno debe ser consciente que cuando puso de fecha el 28 de febrero para el cambio de sistema se daba por finalizada la pandemia, algo que no ha sucedido por ahora”. Gallego alerta de que sin ERTE de fuerza mayor, la posibilidad de cierres y de despidos es más cierta. “De hecho habrá muchos trabajadores que cuando salgan del ERTE no tendrán donde regresar porque su empresa habrá desaparecido”.

Ayudas a fondo perdido

Zoreda, vicepresidente ejecutivo de Exceltur, think tank que representa a 32 de las empresas turísticas más importantes de España, como Renfe, Iberia, Meliá, Riu o Iberostar, considera que los ERTE de fuerza mayor no pueden terminar el 28 de febrero y que el catálogo de medidas de apoyo no se puede limitar a esos expedientes. “Las agencias de viajes van a ser las más afectadas porque tienen un recorrido menor de mejora que los hoteles y el transporte, mientras que el alojamiento también puede sufrir por el exceso de oferta. Hacen falta ERTE con bonificaciones hasta el arranque del verano, más crédito ICO y ayudas a fondo perdido para aguantar lo que dure la crisis”.

Desde la Confederación de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat), que representa a 15.000 alojamientos, también se defiende una nueva prórroga de los ERTE, aunque con matices. “No hay un problema de sector, hay un problema concreto en empresas”, subraya Ramón Estalella, secretario general de Cehat, que considera que, una vez superada la crisis generada por la variante ómicron, las perspectivas de reservas y ventas apuntan a una recuperación completa.
“La solución no puede ser café para todos, ya que no todas las empresas han hecho los deberes por igual ni todas partían de una misma situación. Las empresas tienen que ser conscientes de que pagar las cotizaciones supone un coste muy elevado, pero también lo tiene prescindir de trabajadores formados en un escenario en el que encontrar personal cualificado y dispuesto a trabajar no es fácil”.

 

 

 

 

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