NUEVA REBAJA A LAS PREVISIONES

MAPFRE: el PIB se situará en el entorno del 5,5%

24 de enero de 2022

El crecimiento del PIB español en 2022 se deberá situar en el entorno del 5,5%, apoyándose en un nivel de empleo que va mejorando, unas exportaciones que deberán aumentar, siempre y cuando se superen los obstáculos de costes energéticos altos y dificultades de la cadena de suministro, y una inversión creciente por la llegada de los fondos de recuperación de la Unión Europea, según señala el informe Perspectivas 2022 presentado por Mapfre

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Para 2023, el crecimiento económico en España se moderará al 4,3% Importante para que se cumpla este escenario es que no se vuelvan a verificar cierres de fronteras y confinamientos, ya que en los primeros días de Ómicron, a finales de 2021, se empezaron a verificar cancelaciones hoteleras significativas. El número de contagios se ha elevado de manera significativa (muy por encima de los niveles alcanzados en olas previas). A pesar de ello, los fallecimientos aún no muestran un aumento correlativo, gracias al avance de los programas de vacunación (84,3% de la población con al menos una dosis, y 28,7% con dosis de refuerzo). Asimismo, el índice de restricciones no presenta una elevación a niveles similares a los que ya se tuvieron previamente durante la pandemia .
El sector del automóvil es muy relevante en el PIB español y la producción de vehículos se encuentra a la mitad de su nivel precrisis. Asimismo, la llegada de turistas se ha recuperado solo parcialmente, sigue también a la mitad de los niveles habituales . Las esperanzas están puestas en el aprovechamiento adecuado de los fondos europeos de recuperación para que sirvan de impulso en 2022-23, y para que ayuden en una transformación de la economía que produzca ganancias de productividad y de empleo más duraderas. Está previsto que parte de esos fondos sean utilizados en proyectos de producción de energía, aspecto fundamental para reducir la dependencia energética del exterior y así eliminar la volatilidad en precios que estamos viviendo actualmente.

Los índices de gestores de compras (PMIs) retroceden en diciembre, con el compuesto en 55,4, el manufacturero en 56,2 de servicios en 55,8 puntos. Las encuestas al sector servicios volvieron a caer en diciembre a raíz de las nuevas restricciones impuestas. La confianza del consumidor ha empeorado en diciembre (-13,1), especialmente respecto a la situación económica futura. Las ventas al por menor mejoraron con respecto al año anterior (+4,9% en noviembre), mientras que la industria manufacturera también empeora (-3,8%), destacando la del automóvil (-35%), la electrónica (-6,8%) y los plásticos (-10,1%).
La inflación alcanzó un nuevo máximo de 6,7% a/a en diciembre (+1,3% m/m), empujada por la electricidad y el transporte. La subyacente sube al 1,7%, lo que todavía es un valor razonable y mantiene cierta esperanza de que la general vuelva a moderarse. Sin embargo, la subida de precios al productor es muy alta (+33,1% en noviembre), debido a los costes de la electricidad y del gas, lo que ha llevado a que muchos fabricantes hayan suspendido o reducido la producción a la espera que este coste vuelva a bajar. La persistencia de la inflación vendrá determinada por efectos de segunda ronda mediante subidas de salarios y pensiones. La subida de salarios, si no es moderada, restará competitividad a la economía de cara al futuro.


 • El coste de la energía es ahora la principal preocupación para un funcionamiento normal de la industria y los servicios.

• El nerviosismo desatado por la variante Ómi- cron, no le sienta bien al turismo en España.• Es importante que no se generen efectos de segunda ronda en la inflación para no perder competitividad a medio plazo.

• El final de la moratoria de insolvencias en junio de 2022 pondrá al descubierto las cicatrices de la crisis.

• Se prevé que la economía española crezca un 5,5% y 4.3% en 2022 y 2023, respectivamente.


Los riesgos de cara a 2022 se centran especialmente en la inflación, por la factura eléctrica y del gas, principalmente por el aumento de costes al productor y a los servicios. Urge resolver el problema energético español si se pretende mantener la competitividad de industria y los servicios. La entrada de turistas también sigue a la mitad de lo habitual, por lo que nuevas preocupaciones por la variante Ómicron no le sentarán nada bien a la economía. El aprovechamiento eficaz de los fondos de la Unión Europea son clave para la recuperación, de ahí que de no hacerlo el impacto sería significativo. Por otra parte, es importante que se resuelva pronto la crisis de suministro de chips, ya que está afectando gravemente a la producción de la industria del automóvil, un sector clave en la economía española. Y por último, el final de la moratoria de insolvencias en junio de 2022 revelará las cicatrices de la crisis.

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