La revalorización de las pensiones con el IPC cuesta 2.063 millones cada mes

31 de marzo de 2022

El importe de revalorización acumulado representa el 19% del gasto total en pensiones. La factura, con todos los complementos, aumentó en febrero un 6,5% con respecto al mismo mes del año 2021.

Compartir en:

La inflación se ha convertido en uno de los principales problemas económicos del Gobierno de Pedro Sánchez y preocupa especialmente el efecto que tendrá en el gasto futuro en pensiones tras el compromiso adquirido por el Ejecutivo que obliga a que sigan subiendo de acuerdo al Índice de Precios al Consumo (IPC). La escalada de precios, en buena medida debida a los efectos en el suministro energético de la guerra en Ucrania, se ha podido constatar con la inflación de marzo, dado a conocer ayer -por el miércoles-, que se sitúa ya en el 9,8%, la mayor tasa desde 1985.

El dato ha hecho saltar todas las alarmas y algunos organismos, como el Banco de España, ya se habían mostrado contrarios a que las pensiones -casi 10 millones de contributivas y más de 450.000 no contributivas- aumenten de forma automática ligadas IPC, excepto las mínimas, ya que se puede terminar alimentando la actual dinámica con previsiones económicas a la baja. El lastre que supone la revalorización para la factura de las pensiones, que seguirá incrementándose con la llegada de la generación del 'baby boom' -la más numerosa, con largas carreras de cotización y sueldos elevados- a la edad jubilación queda patente con los datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.
Así, uno de cada cinco euros del gasto mensual en pensiones contributivas de este año -el 19%- se deberá al importe acumulado de la revalorización de las prestaciones. En el mes de febrero, último dato disponible, hasta 2.063 millones de euros de la factura final mensual de las pensiones, que ascendió a 10.755 millones, se debía a la revalorización anual de estas prestaciones. Al final el importe de la revalorización sumará más de 28.000 millones y el gasto total, por encima de 160.000 millones de euros. Mientras, el importe que se dedican a las prestaciones mínimas supera los 500 millones de euros y otros 116 millones se destinan a otros complementos distintos de los mínimos, una vez incluidos el bonus para la jubilación tardía y los incentivos a la maternidad.

El gasto total en pensiones contributivas se ha incrementado en un 6,4% pasando de los 10.100 millones de febrero de 2021 a los 10.755 millones del mes pasado Con respecto al año pasado, el gasto total en pensiones contributivas se ha incrementado en un 6,4% pasando de los 10.100 millones de febrero de 2021 a los 10.755 millones del mes pasado, mientras la prestación media ha aumentado un 5,4%. La subida de las nóminas de los jubilados, ligándolas a la subida de los precios, ha supuesto que esta pase de media de 1.196 euros en diciembre del año pasado, a 1.248 en febrero de 2022, un 4,5% más, debido a la revalorización, pero también porque los nuevos retirados llegan con mejores jubilaciones y los que se dan de baja contaban con prestaciones más bajas.
Las estadísticas de pensiones contributivas de la Seguridad Social de los dos primeros meses del año ya dan claras señales de lo que puede venir y constatan que el desembarco de los 'baby boom' es ya imparable. Así, en el mes de enero de 2022 se ha producido el segundo mayor número de altas de jubilación de toda la serie histórica -que comienza en 2005-, con 36.197 nuevos jubilados, 20.000 más que en diciembre de 2021. Mientras, el gasto en prestaciones de jubilación -que ya suponen más de siete de cada diez euros de la factura total de las contributivas- ha aumentado en casi un 60% desde enero de 2011 -cuando se desembolsaron 4.883 millones para pagar estas pensiones- a febrero de 2022.

Uno de los factores determinantes es la generosidad del sistema de reparto de las pensiones español en cuanto a cuantía de la prestación en relación al último sueldo recibido, que ronda el 80%, algo excepcional en Europa. Junto a esto, la subida de las prestaciones ligada al IPC hace difícilmente manejable el control del gasto. El elevado porcentaje de incremento de la factura de estas prestaciones prácticamente duplica el incremento de la cuantía media de la pensión de jubilación, que ha subido el 37% en el mismo periodo de tiempo hasta situarse en 1.248 euros.

Compartir en:

Crónica económica te recomienda