OCDE: Los trabajadores españoles perderán un 4,4% de poder adquisitivo

09 de septiembre de 2022

La alta inflación sigue pasando factura a los españoles. Los salarios reales en España, es decir, descontando la inflación, se reducirán un 4,4% en el país este año, el doble de lo que lo hará en el conjunto de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

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De esta forma, España se convierte en el país de la OCDE cuyos trabajadores sufrirán una mayor pérdida de poder adquisitivo. Según recoge el informe Previsiones de Empleo para 2022, publicado por el entidad este viernes, será uno de los "descensos más fuertes de los salarios reales observados entre los países de los que se dispone de datos, y un recorte sustancial del poder adquisitivo de los trabajadores, ya que los precios al consumo en España siguen subiendo a niveles máximos históricos".

La caída de los salarios reales será inferior en otros países como Italia, en torno al 3%, Alemania, donde será del 2,5%, Estados Unidos, del 0,6% o Japón, con un 0,4%. En el contexto de inflación elevada que vive España, el aumento que experimentaron los salarios nominales en 2021, no ha sido suficiente para proteger el poder adquisitivo de los ciudadanos. Principalmente, según destaca la OCDE, el impacto será mayor en los hogares con rentas más bajas.

"El impacto del aumento de la inflación en los ingresos reales es mayor para los hogares con menores ingresos que ya han soportado el peso de la crisis de la Covid-19. De hecho, el aumento del gasto resultante de las recientes variaciones de los precios de los alimentos y la energía representa una proporción mayor de la renta real de los hogares con menores ingresos, y estos hogares tienen un margen limitado para compensarlo recurriendo a los ahorros o reduciendo los gastos discrecionales", han señalado. El informe también destaca el complicado acceso al mercado laboral de los jóvenes e indica que el nivel de empleo entre los menores de 25 años sigue siendo 1,5 puntos inferior al que existía antes del Covid-19.

"A pesar de la recuperación del mercado laboral en España, la tasa de desempleo permanece estructuralmente elevada, y la entrada al mercado laboral difícil para los jóvenes. La tasa de empleo de los jóvenes sigue por debajo del nivel pre-crisis (1,5 puntos porcentuales más baja el primer trimestre del 2022 comparada con la del último trimestre de 2019), principalmente como resultado de la pérdida de puestos de trabajo en empleos de baja remuneración en el sector de servicios, como en alojamiento y alimentos, administración, comercio y transporte", han indicado.
La OCDE también ha advertido de que, aunque el mercado laboral español se ha recuperado con fuerza tras la pandemia, "esta tendencia positiva se podría ver afectada por la guerra de Rusia contra Ucrania, el aumento de los precios de la energía y de la incertidumbre, deteriorando la confianza empresarial y frenando el sector manufacturero y el de servicios".

Ante la difícil situación económica, la OCDE recomienda ayudas dirigidas y considera que es "mejor" que los gobiernos opten por "transferencias" directas para familias y empresas vulnerables, ya que "suponen menores costes fiscales, expanden menos la demanda en un momento de alta inflación y se ajustan mejor a la transición verde".

La subida de salarios por debajo del IPC

Los salarios pactados en convenio subieron de media un 2,6% hasta agosto, cifra ligeramente superior al dato de julio (2,56%), pero casi ocho puntos inferior al último IPC adelantado, que se situó en el 10,4%, según datos extraídos de la estadística de negociación colectiva del Ministerio de Trabajo y Economía Social.

Este incremento salarial está por debajo de la subida del 3,6% acordada entre el Gobierno y los sindicatos para el salario mínimo interprofesional (SMI) y está algo más en línea con las directrices marcadas en el Acuerdo Interconfederal para el Empleo y Negociación Colectiva (AENC) 2018-2020, que planteaba subidas salariales del entorno del 2% más un punto porcentual ligado a conceptos como la productividad, los resultados empresariales y el absentismo laboral. Este AENC no se ha podido renovar de cara a 2022 ante las diferencias existentes en torno a la cláusula de revisión salarial, irrenunciable para los sindicatos e inaceptable para los empresarios ante los elevados niveles de inflación.

El Gobierno ha vuelto a insistir a los agentes sociales para que se sienten a negociar un acuerdo salarial. Los sindicatos, que han iniciado una campaña de movilizaciones en defensa de la mejora de los salarios, exigían a los empresarios una subida del 3,5% para este año, con cláusulas de revisión para que los trabajadores no pierdan poder adquisitivo ante los elevados niveles de inflación. Por su parte, la propuesta que la CEOE puso sobre la mesa recogía una subida salarial del 3,5% para 2022, pero sin cláusula de revisión.
De momento, con los datos hasta agosto, el alza salarial pactada en convenio se encuentra casi un punto por debajo de la que propusieron en esta negociación tanto CCOO y UGT (3,5%) como CEOE, pero en este último caso excluyendo la cláusula de garantía.

La mayor parte de los convenios registrados hasta agosto en la estadística de Trabajo se firmaron en ejercicios anteriores, aunque tengan efectos en 2022. En concreto, hasta agosto había registrados un total de 2.540 convenios colectivos con efectos económicos para dicho periodo, de los que sólo 462 se han firmado este mismo año, con una subida salarial media del 2,90%. El resto, 2.078, se firmaron en ejercicios anteriores y recogen un incremento salarial medio algo inferior, del 2,55%. Los 2.314 convenios registrados hasta agosto daban amparo a algo más de 7,11 millones de trabajadores.

Tres de cada cuatro trabajadores, sin cláusulas de revisión

Según la estadística de Trabajo, la mayor parte los convenios registrados hasta agosto no cuentan con cláusula de revisión salarial para evitar pérdidas de poder adquisitivo. En concreto, de los 2.540 convenios contabilizados, sólo el 14,4% (366) contaban con una cláusula de garantía salarial y de ellos, 276 contemplan que ésta se aplique con efectos retroactivos. Los convenios que recogen cláusula de revisión afectan a algo más de 1,7 millones de trabajadores de los 7,1 millones amparados por los convenios registrados hasta agosto, el equivalente al 24,4% del total. Así, el grueso de los trabajadores (tres de cada cuatro) carecen de cláusulas de salvaguarda en sus convenios colectivos. La cifra de trabajadores protegidos con este instrumento se ha reducido respecto a meses anteriores, pues en marzo superaba el 29%; en mayo se situó en el 25,7% y en junio en el 24,7%.

Tres de cada diez convenios recogen subidas salariales de más de un 3%

Del total de convenios registrados en los ocho primeros meses del año, 1.929 eran de empresa, con efectos sobre 454.700 trabajadores y una subida salarial media del 2,85%, mientras que 611 eran convenios sectoriales y daban cobertura a 6,6 millones de trabajadores, con una subida salarial media del 2,59%.
La jornada media pactada en convenio se situó hasta agosto en 1.730,4 horas anuales por trabajador (1.708,9 horas en los convenios de empresa y 1.731,9 en los convenios de ámbito superior). De los 2.540 convenios registrados hasta agosto, un total de 121, el equivalente al 4,7%, contemplaba congelación de sueldos, mientras que el 31,2% de los convenios recogía una subida salarial superior al 3%, siendo la media del 5,09%.

El 56,4% de los convenios se mueve en subidas salariales medias que van desde el 0,5% hasta el 2,5%. Los convenios registrados hasta agosto con alzas salariales superiores al 2% llegan al 45% del total. La estadística no recoge ningún convenio con un recorte salarial, a diferencia de 2021, cuando tenía contemplados dos convenios de esta naturaleza.

Los trabajadores afectados por ‘descuelgues’ caen un 6,3%

La estadística de Trabajo revela además que en los ocho primeros meses del año se registraron 382 inaplicaciones de convenios, por debajo de las 400 del mismo periodo de 2021.
Estos ‘descuelgues’ afectaron a un total de 14.708 trabajadores, frente a los 15.703 afectados hasta agosto del año anterior, lo que supone un descenso del 6,3%. El ‘descuelgue’ de los convenios supone la revisión de las condiciones laborales en las empresas.

España ha dejado escapar 100.000 trabajadores tecnológicos

La transformación digital va a ser uno de los cuatro ejes, junto a la transición ecológica, la cohesión territorial y la igualdad de genero, sobre los que va a pivotar la reconstrucción europea a través de los fondos Next Generation para la reconstrucción tras una pandemia mundial de dos años.

La llegada de miles de millones de euros ha despertado el apetito de miles de empresas por captar fondos y ha disparado las ofertas de trabajo en el sector de tecnologías de la información. Un reciente informe de CC OO aseguraba que la oferta de empleo para posiciones relacionadas con la tecnología en España representa el 22,7% del total. Dicho de otra manera, una de cada cuatro ofertas era para ese sector.

Mejores oportunidades

La explosión de oferta de trabajo ha dejado a la vista dos grandes debilidades del tejido productivo tecnológico en España. El sindicato cifra la fuga de talento de este sector en 100.000 trabajadores desde 2008. “Se trata de profesionales que han encontrado mejores oportunidades en países europeos como Alemania, Francia, Inglaterra o Irlanda, donde los sueldos a menudo doblan o triplican los ofrecidos en España”. Un informe de Ilostat, la base de datos de la Organización Internacional de Trabajo, revela que, pese a que los salarios de los perfiles tecnológicos en España son más elevados que el de muchos otros perfiles, estos siguen siendo inferiores si se comparan con los de otros países.

En 2020, un trabajador cobraba de media en España 2.810 euros al mes frente a los 5.793 euros en Alemania y 4.825 euros en Reino Unido. Los profesionales tecnológicos no tienen dificultades para acceder al mercado laboral. Sin embargo, consideran que las condiciones en España son mejorables. “En los últimos años se han ofrecido contratos temporales y salarios bajos en comparación con ofertas de otros países, lo que ayuda a que el talento nacional sea capturado por el mercado europeo” advierte Gary Mullan, consejero delegado de Prosperity Digital, empresa dedicada a recursos humanos en talento digital.Esta compañía fue fundada hace 22 años y ha ayudado a más 6.000 profesionales tecnológicos a encontrar empleo en las mejores empresas de toda Europa. En la actualidad opera actualmente en 4 mercados (España, Francia, Inglaterra e Irlanda), con una trayectoria enfocada a la internacionalización.
De ese modo, la fuga de talento está estrechamente relacionada con las condiciones laborales de los profesionales tecnológicos. Si se suman la salida de profesionales cualificados y los salarios más bajos, la conclusión más evidente es que hay un desfase evidente entre la oferta y la demanda. “La retribución es un factor detonante para quienes buscan empleo y en España es necesario concienciar a los contratantes de que invertir en talento digital vale la pena”, afirma Gary Mullan

Entorno laboral

De hecho, la Asociación de Empresas Tecnológicas DigitalES afirma que España tiene actualmente más de 120.000 vacantes tecnológicas sin cubrir ante la brecha entre la oferta y la demanda. Los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) revelan que el 47% de las empresas que requieren perfiles profesionales con habilidades tecnológicas han tenido problemas para cubrir esas vacantes. “En España el talento digital está encontrando oportunidades laborales fuera del país. Para revertir esta situación es imprescindible que el tejido empresarial reconozca el valor que aportan los profesionales tech ofreciéndoles un entorno laboral competitivo en el marco internacional, posibilidad de trabajo remoto o híbrido y un plan de evolución de carrera adecuado” apunta Mullan.

 

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