CRECE EL RIESGO DE UN DECLIVE EN EL TERCER TRIMESTRE

El sector servicios frena su escalada por el impacto de la inflación

05 de julio de 2022

El crecimiento de la actividad del sector servicios de España moderó su ritmo de expansión en junio a medida que la elevada inflación comienza a afectar al presupuesto de hogares y empresas, compensando parcialmente el empuje relacionado con el final de las restricciones por la pandemia, según el índice de gestores de compra, elaborado por S&P Global Market Intelligence.

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De este modo, en el mes de junio el índice de gestores de compra del sector servicios español se situó en 54 puntos, frente a los 56,5 del mes anterior, lo que supone la peor lectura del dato desde el pasado mes de marzo, aunque mantiene la expansión por quinto mes consecutivo. "El crecimiento se ralentizó desde mayo a medida que el impacto negativo que la alta inflación está teniendo en los presupuestos de las empresas y los hogares comienza a notarse", indicó Paul Smith, economista de S&P Global Market Intelligence, para quien es probable que el lastre de la inflación sobre la actividad continúe en los próximos meses.
De este modo, el índice de gestores de compra compuesto para España se moderó en junio hasta los 53,6 puntos desde los 55,7 del mes de mayo, después de que el crecimiento de la actividad del sector manufacturero se frenase hasta los 52,6 puntos, frente a los 53,8 del mes anterior.
El sector privado sufre en junio y agrava el riesgo de recesión en la eurozona
El crecimiento de la actividad del sector privado de la zona euro se moderó en junio hasta mínimos de los últimos 16 meses como consecuencia del impacto de las subidas de precios y del deterioro de las expectativas económicas, alimentando el riesgo de declive para la economía del bloque durante los meses de verano que desemboque en una recesión. En concreto, el índice de gestores de compra compuesto para la zona euro se situó en junio en 52 puntos, frente a los 54,8 del mes anterior, su peor lectura en 16 meses, después de que el dato del sector servicios bajara a 53 enteros desde los 56,1 de mayo, en mínimos de cinco meses, y de que el índice de gestores de compra manufacturero cayera a 52,1 puntos, frente a los 54,6 del mes anterior. "El fuerte deterioro en el ritmo de crecimiento de la actividad empresarial de la zona euro aumenta el riesgo de que la región caiga en un declive económico en el tercer trimestre", indicó Williamson, economista jefe de S&P Global Market Intelligence. De este modo, la lectura de junio del índice de gestores de compra compuesto de la eurozona apunta a un crecimiento del PIB trimestral de la región hasta el 0,2%, una décima menos que en los tres primeros meses de 2022, mientras que los indicadores a futuro como los nuevos pedidos y las expectativas empresariales de la encuesta "sugieren una caída de la actividad total en los próximos meses".
En este sentido, Williamson advierte de que, si bien el gasto de los hogares en productos y servicios no esenciales se ha visto especialmente bajo presión debido al aumento de los precios, el gasto y la inversión empresarial también están disminuyendo en respuesta a unas perspectivas más sombrías y al endurecimiento de las condiciones financieras. Además, a pesar de que la creación de empleo se mantuvo sólida en junio, la reducción del ritmo de crecimiento de la demanda y el deterioro del optimismo empresarial apuntan a que el mercado laboral también decaerá en los próximos meses. "Los datos del índice de gestores de compra de junio sugieren que los riesgos se han inclinado cada vez más hacia la probabilidad de que la economía caiga en una recesión al mismo tiempo que las presiones inflacionistas se moderan pero siguen siendo elevadas", concluye Williamson.

El crecimiento de la eurozona se ralentiza

El resultado del índice PMI supone la primera contracción de la producción manufacturera en dos años y un ritmo más lento de crecimiento de la actividad comercial del sector servicios.

El índice PMI compuesto de actividad total de la zona euro, elaborado por S&P Global y ajustado estacionalmente, registró 52 en junio. Aunque el índice sigue señalando un crecimiento modesto de la actividad total del sector privado, la última lectura bajó de 54,8 registrado en mayo, señalando el ritmo de expansión más lento en la secuencia actual de dieciséis meses de crecimiento, ya que la demanda se estancó. La caída del índice reflejó un incremento más débil de la actividad del sector de servicios, el más lento desde enero pasado, y la primera contracción de la producción manufacturera en dos años.

El flujo de nuevos pedidos se estancó en junio, poniendo fin a una secuencia de quince meses de crecimiento, y las empresas de la zona euro tuvieron dificultades ante el debilitamiento de la demanda. En particular, los volúmenes de la cartera de nuevos pedidos del sector industrial disminuyeron al ritmo más pronunciado desde el pico del confinamiento inicial por la COVID-19 en mayo de 2020. Las condiciones de la demanda internacional continuaron debilitándose en junio, y la última caída de las exportaciones fue la más rápida en dos años. No obstante, las empresas continuaron teniendo dificultades con las presiones en la capacidad, ya que los pedidos pendientes aumentaron nuevamente y, en consecuencia, contrataron más personal a un ritmo acelerado.

Respecto a los precios, los costes aumentaron aún más, aunque la tasa de inflación se atenuó de nuevo desde el pico registrado en marzo pasado. Por tal motivo, las tarifas aplicadas aumentaron a un ritmo ligeramente más lento, pero que de todas formas fue marcado. El estancamiento de las condiciones de la demanda y un crecimiento más lento de la actividad total se tradujeron en un nuevo debilitamiento de la confianza empresarial entre las empresas de la zona euro. El nivel de positividad fue el más débil desde octubre de 2020 y además fue moderado en el contexto de los datos históricos.

 

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