Los vuelos previstos para el invierno superan en un 2% los de 2019,

23 de octubre de 2021

El levantamiento de gran parte de las restricciones y el éxito de la campaña de vacunación invitan al optimismo entre las aerolíneas con actividad en España, pero aún con cautela.

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La Asociación de Líneas Aéreas (ALA) ha indicado esta mañana que los niveles de programación de vuelos para este invierno superan ya los índices previos a la pandemia: entre octubre de este año y marzo de 2022 se han programado 672.000 vuelos, lo que implica un alza del 1,9% respecto a la temporada invernal de 2019-2020. Esta última estuvo ya afectada en su recta final por el estallido de la pandemia.

Canarias y Baleares, con subidas del 10% en vuelos programados en comparación con el invierno de 2019, son los destinos estrella en la red de Aena. Este crecimiento se ve favorecido por el hecho de que dos años atrás se dio la quiebra de Thomas Cook, entonces uno de los mayores alimentadores de tráfico a las islas. Respecto a la actividad real, el grado de ejecución de la programación en la temporada de invierno del año pasado fue de un bajo 70% debido esencialmente al vaivén de restricciones, una situación sobre la que ALA espera mejora en los meses venideros.
El presidente del colectivo, Gándara, ha mostrado la referida cautela a la hora de hablar de recuperación. Y es que, la normalización de las operaciones no se prevé hasta 2023 ó 2024. Para ello será clave “la recuperación total de los tráficos internacionales y del segmento de viajes de negocios”, ha dicho Gándara. Esta estimación de vuelta a la normalidad es más optimista que la expresada en el nuevo Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA 2), en el que las previsiones de tráfico de Aena no alcanzan los niveles de 2019 hasta 2025.

ALA, como otros organismos, apoya sus mejores expectativas en el hecho de que el 90% del tráfico en la red de Aena antes de la crisis sanitaria dependía del turismo y viajes por motivos familiares, que han sido los primeros viajeros en retornar, al tiempo que el 80% venía por operaciones de corto y medio radio, que también presentan mayores grados de reanimación que las de largo radio. En el verano recién finalizado (de abril a septiembre de 2019) se han retomado una media del 58% de las operaciones respecto a 2019. Pero aunque las aerolíneas pusieron capacidad en el mercado, la cifra de viajeros ha estado aún en un 42% respecto a los volúmenes anteriores a la crisis sanitaria.

La evolución y la tendencia son positivas, pero Gándara ha hablado de una reanimación que aún será lenta en 2022. En los nueve primeros meses del año en curso el grado de recuperación de vuelos es del 51%, cuota que baja al 36% en el caso de los pasajeros. El factor de ocupación de los aviones entre enero y septiembre es del 68%, unos tres puntos mejor que en el mismo periodo de 2020, pero 20 puntos por debajo de 2019. “Los segmentos que han tirado son el doméstico y el tráfico vacacional, atenuándose la evolución en septiembre por la lenta reactivación de los viajes de negocios”, ha explicado el presidente de ALA.

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