Una rebaja casi ridícula de unos 6.000 M€

15 de marzo de 2022

La asociación española de fabricantes de automóviles y camiones (ANFAC) calcula que los ingresos del IVA por consumo de carburantes alcanzaron los 7.487 millones de euros en 2019, un año antes, se situaron en los 7.380 millones y la cifra se redujo hasta los 5.619 millones en 2020, a causa de las restricciones a la actividad y a la movilidad impuestas por la pandemia.

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Tomando como referencia los ingresos de 2019, cuyo tipo impositivo fue del 21%, se calcula que reducir el tipo de los carburantes al 4% restaría más de 6.000 millones de euros a la recaudación, si Moncloa opta por reducirlo al 10%, la merma sería de 3.900 millones. Se trata de cifras importantes y que se suman a los 12.000 millones que según reveló la vicepresidenta del Gobierno, Nadia Calviño, cuestan las medidas implantas para contener el alza de los precios de la electricidad.
Sin embargo, los Técnicos de Hacienda (Gestha) advierten que Moncloa tiene "poco o ningún margen" para bajar el IVA a los carburantes, primero, porque sería necesario modificar la directiva europea y la ley de impuestos especiales o del IVA y, segundo, porque tendría "un enorme coste asociado". Por ello, proponen al Gobierno que se aprueben beneficios fiscales en el impuesto sobre Sociedades y sobre la renta de las personas físicas (IRPF), como las deducciones por obras de mejora de eficiencia energética en viviendas. Sobre los cálculos en la recaudación, el secretario general de Gestha, Mollinedo, comenta en conversación con este periódico que el cálculo es complicado si no se conoce la metodología de ANFAC. Los datos de la Agencia Tributaria no permiten discernir los ámbitos de ingresos del IVA. En cualquier caso, cree que si se produce una rebaja sería al 10% y en ningún caso al 4%. El presidente de la Asociación de Inspectores de Hacienda (IHE), Ransés, considera que "es preferible aplicar tipos superreducidos, en lugar de exenciones, por los efectos distorsionadores que tienen estas últimas".

Para compensar esta reducción de los ingresos públicos, el secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), Mathias Cormann, planteó este lunes una subida de impuestos a las empresas eléctricas y así costear las medidas que se pongan en marcha para reducir las facturas de los consumidores y colectivos más vulnerables. "Dados los beneficios de las empresas energéticas -asociados al fuerte incremento de los precios-, hay capacidad para aumentar el nivel de impuestos que están pagando las empresas de este sector y redirigir parte de ese dinero a medidas que amortigüen el impacto", explicó Cormann.

 

 

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