EMPLEO

BdE: los ERTE duraderos pueden perder eficacia

24 de noviembre de 2022

El Banco de España constata en un artículo analítico publicado este jueves la eficacia de los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) para que los trabajadores afectados vuelvan a reincorporarse a su puesto, sobre todo si éstos han sido de duraciones reducidas.

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Así, entre 2020 y 2021, periodo en el que los ERTE fueron muy utilizados para sortear la crisis económica derivada de la pandemia, la probabilidad absoluta, en promedio, de la reincorporación laboral de trabajadores en ERTE fue «elevada», aunque decreciente según su duración. En concreto, señala la entidad, la eficacia de los ERTE, medida como la proporción de afectados que vuelven al trabajo activo al trimestre siguiente, pasa desde casi el 65% para los trabajadores afectados por un ERTE de un trimestre de duración hasta el 41,1% en el caso de un ERTE de seis meses de duración y hasta el 26,2% para un ERTE de nueve meses de duración.

Los ERTE llegaron a dar cobertura en España a más 3,5 millones de trabajadores durante el periodo inmediatamente posterior a la llegada de la pandemia, aunque actualmente, con datos de octubre de este año, apenas 20.000 trabajadores se encuentran acogidos a este instrumento. En el segundo trimestre de 2020, casi el 20% de los ocupados se encontró afectado por un ERTE de suspensión del empleo, porcentaje que se redujo con intensidad a medida que fue mejorando la situación sanitaria, hasta situarse en el 0,3% del empleo en el último trimestre de 2021. La incidencia de los ERTE fue algo superior entre los jóvenes y los trabajadores con menor nivel de estudios y mucho más alta en los servicios más afectados por las restricciones de la pandemia, como la hostelería y el ocio. «Los ERTE han sido un mecanismo apropiado para proteger el valor de las relaciones laborales y su efectividad, en términos tanto absolutos como relativos, es mayor para períodos cortos», señala la institución.

No obstante, una vez superadas las fases más agudas de una crisis, el Banco de España avisa de que la persistencia en situación de ERTE «podría llegar a ser perjudicial para las perspectivas laborales de los trabajadores» porque genera un «desincentivo» a buscar otro empleo y porque un tiempo prolongado en inactividad «puede suponer una depreciación de habilidades laborales que no compense el valor de la relación laboral que se está tratando proteger».

Volver al trabajo es más probable si estás en ERTE que en paro

El banco emisor compara en este artículo la situación de los trabajadores en ERTE con la de los parados o inactivos y concluye que la probabilidad de reincorporación al trabajo «es siempre significativamente mayor para las personas en ERTE» que para los segundos. Esto, para la institución, corrobora la efectividad de los ERTE en la crisis del Covid a la hora de fomentar la reincorporación laboral de los trabajadores afectados. No obstante, la magnitud de dicha diferencia presenta un perfil decreciente conforme aumenta la duración de las situaciones en ERTE o desempleo/inactividad, pasando de 28,7 puntos tras un trimestre a menos de la mitad (13,4 puntos) después de tres.
Ello refleja, según el Banco de España, «una efectividad relativa decreciente de los ERTE para favorecer la reincorporación laboral a medida que se prolongan las circunstancias que dieron lugar al recurso a este instrumento». Así, por ejemplo, el incremento de la empleabilidad de los hombres en ERTE es mayor que el de las mujeres, pero sólo para duraciones cortas del ERTE, ya que el efecto en los hombres «decae con más intensidad» conforme esta situación se alarga en el tiempo. Por otro lado, la institución constata que el efecto es mayor y más persistente cuanto mayor es la edad del trabajador, y mayor y más persistente para los contratados indefinidos que para los temporales. Por nivel de estudios, el descenso en la efectividad de los ERTE para asegurar la reincorporación laboral es más intenso en los individuos de menor cualificación.

Por sectores, la efectividad relativa de los ERTE es mayor y más persistente en la industria, mientras que, para algunas ramas de servicios, la empleabilidad después de tres trimestres en ERTE «ya es indistinguible» de la de un parado o inactivo equivalente no cubierto por un ERTE, subraya el Banco de España. No obstante, el organismo que gobierna Pablo Hernández de Cos advierte de que estos resultados deben interpretarse con ciertas cautelas a la espera de que aumente la disponibilidad de los datos.

España registra más de 3.000 ofertas de trabajo al mes de difícil cobertura

Desde el año pasado, España tiene dificultades para cubrir algunos puestos de trabajo. La hostelería no encuentra camareros, el sector sanitario, enfermeros; el transporte de mercancías sufre una importante crisis de camioneros; y el mundo IT no da con profesionales cualificados.

Otro caso similar es el de la agricultura y los jornaleros, agravado por la caída de la inmigración en nuestro país. Según datos del informe Panorama de Migración Internacional 2022, publicado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), España recibió el año pasado un 16,6% menos de migrantes laborales que en 2020. En el segundo trimestre de este año, el número de vacantes sin cubrir llegó a las 145.053, según datos del INE. El sector terciario, la industria y la construcción son los que tienen más problemas para encontrar candidatos. Aún con todo, las cifras de Eurostat actualizadas del primer trimestre de 2022 señalan que nuestro país tiene una de las tasas de vacantes más bajas de la UE (un 0,9%, mientras que el promedio de la eurozona es del 3,1%).
Los datos que maneja InfoJobs a través de su herramienta Job Market Insights*, señalan que, en los últimos seis meses (mayo-octubre) se han publicado, de media, en el entorno online de nuestro país, 3.156 ofertas de trabajo únicas que no logran cubrirse rápidamente con candidatos cualificados. Entre ellos encontramos algunos perfiles típicos como el de camarero/a, cocinero/a, enfermero/a o data scientist; pero encontramos también otros como el de limpiador/a, traductor/a o cajero/a. Se observan además algunas tendencias muy relevantes. Así, puestos como el de operario/a de producción, mozo/a de almacén y jefe/a de obra comienzan a aparecer en la lista de los puestos no cubiertos en los últimos tres meses. Por otra parte, la demanda de agentes inmobiliarios/as cae de manera pronunciada en junio y aún más a partir de agosto, pero continúa entre las posiciones difíciles de cubrir. Y, entre los puestos del sector IT, destacan los relacionados con data, desarrolladores .NET y full stack.
Por categorías, informática y telecomunicaciones, y comercial y ventas con un promedio de 380 posiciones de difícil cobertura al mes son las que más destacan por la falta de profesionales.

Madrid y Barcelona concentran el 37% de las ofertas que tienen dificultades para cubrirse, pese a que representan poco más del 30% del total de ofertas publicadas en toda España durante el periodo de mayo a octubre. En proporción a su peso en el mercado laboral, la capital catalana enfrenta mayores dificultades para encontrar talento en perfiles de alta demanda, con un 18% del total de posiciones de difícil cobertura, aunque Madrid concentra el mayor número de ofertas. España, sin embargo, no es el único país de la Unión Europea que tiene dificultades para encontrar ciertos perfiles. Así, Francia (74.445 ofertas mensuales difíciles de cubrir, en promedio), Alemania (39.400) o Italia (2.505) son algunos de los países con mayores dificultades, aunque, en general, en casi toda Europa faltan trabajadores en sectores como IT, ingeniería, comercial y ventas, logística, producción e industria, medicina y salud, hostelería y restauración, educación y atención al cliente. En Alemania, los más afectados son los sectores del alojamiento y los eventos. En este país, el exceso de ofertas (vacantes que sobrepasan a los desempleados) llega casi a las 600.000, según datos de Eurostat.

Además, de acuerdo con el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC, por sus siglas en inglés), Reino Unido (23.573 ofertas mensuales difíciles de cubrir, en promedio) empieza ya a tener problemas para encontrar trabajadores en sectores como el alojamiento (hoteles y restaurantes) o el transporte aéreo. En líneas generales, la Unión Europea tiene problemas para contratar profesionales como fontaneros/as, albañiles, carpinteros/as, conductores/as de camiones, mecánicos/as, electromecánicos/as, programadores/as informáticos/as, programadores/as de aplicaciones web, ingenieros/as civiles, enfermeros/as, asistentes/as sanitarios y médicos/as especialistas.

El sector TIC: un caso aparte

Muchas de las profesiones comentadas han dejado de ser atractivas para los candidatos por sus condiciones laborales (salario, estabilidad o tipo de tareas a realizar). En este sentido, la influencia de la pandemia es considerable. Mención aparte merece el sector TIC y las necesidades de las empresas de todos los sectores en sus procesos de transformación digital. Aquí, el problema está en la escasez de talento con alto nivel de cualificación y especialización, por un lado, y también en la falta de competencias digitales en otro tipo de perfiles no técnicos.
Se trata de un problema común en la Unión Europea, como recoge el informe sobre el Índice de Economía y Sociedad Digital (DESI) 2022, que mide los progresos de los Estados miembros en términos de capital humano, infraestructuras digitales, integración de la tecnología en el ecosistema empresarial, y servicios públicos digitales, respecto a 2021. El informe muestra una mejora del nivel de digitalización de la UE, pero señala que solo el 54% de los europeos de entre 16 y 74 años tiene al menos habilidades digitales básicas, lejos del objetivo de la Década Digital del 80% para 2030. En este sentido, el esfuerzo realizado por España es notable y nos sitúa 10 puntos por encima de la media europea.
Más allá de la necesidad de adquisición de competencias digitales por parte de todos los ciudadanos, en todos los estados miembros hay un problema de especialistas TIC, sobre todo en ámbitos como la ciberseguridad, la inteligencia artificial, los datos y la computación cuántica, como señala el informe de la ONTSI Empleo tecnológico, navegando los indicadores en España y en la UE. De hecho, en 2020, más de la mitad de las empresas europeas tuvieron dificultades para encontrar un perfil profesional especialista adecuado a sus necesidades y había más de 340.000 puestos de trabajo vacantes para profesiones de datos en la eurozona. Como parte de sus objetivos de transformación digital, la Unión Europea quiere que los especialistas TIC lleguen a los 20 millones en 2030.

Soluciones en Europa y España

Para solucionar el problema de la falta de mano de obra cualificada, revitalizar las profesiones deficitarias y atraer talento, los estados miembros de la UE quieren flexibilizar los requisitos de visado y acelerar la concesión de permisos, rebajando los costes de contratación para las empresas. Desde la Comisión Europea se ha preparado un borrador de reforma (que se haría efectiva en 2023) para hacer más eficaz el procedimiento de solicitud. Para ello se tendrán que realizar cambios normativos, como modificar la concesión de permisos de trabajo y de residencia.
Por su parte, en España, el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) elabora cada trimestre un catálogo de los puestos de difícil cobertura, posiciones para las que no se encuentran candidatos. Para facilitar la contratación en el sector de la construcción (que desde la pandemia ha visto crecer la falta de mano de obra cualificada y la rotación, pese a ser uno de los sectores con más salidas laborales), el Ministerio de Migraciones y el Ministerio de Transporte quiere ampliar el catálogo de ocupaciones de difícil cobertura para que las empresas puedan contratar en el extranjero a albañiles, capataces, encargados/as de obra, electricistas, carpinteros/as, soldadores/as, carretilleros/as y otros profesionales. El plan está pendiente de aprobación, con el objetivo de ser ejecutado durante 2023 y forma parte de las estrategias que contemplan los fondos europeos Next Generation.

La patronal de la alimentación aprecia ya riesgos para el empleo

La industria de la alimentación y las bebidas ha aguantado el tirón del alza de costes en el primer semestre -cuando todavía la actividad no daba síntomas de flaqueza- y ha incrementado un 3,7% las contrataciones. Sin embargo, la patronal teme que el actual contexto de incertidumbre acabe traduciéndose más pronto que tarde en una merma del empleo.
De enero a junio el sector alcanzó los 518.400 ocupados de media (cerca del 90% pertenecen al segmento de la alimentación y alrededor del 10% al de las bebidas), de acuerdo con los datos del Informe de Empleo elaborado por la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB), por CEPREDE y con el apoyo del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Pesca, y que confirman que prácticamente roza los niveles previos al estallido de la pandemia de covid. A estas alturas del año, la industria percibe una ralentización de la demanda que coincide con una inflación que se mantiene aún en el 7,3% en octubre, con unos costes energéticos elevados, tensiones logísticas, problemas de suministros y el encarecimiento de las materias primas. "Todos estos factores ya están afectando gravemente tanto a la productividad industrial como al consumo y, de no establecer las medidas adecuadas, podría tener su repercusión en el empleo", advierten.

El sector reclama una rebaja del IVA

Recuerdan que son el primer sector industrial español en términos de actividad y empleo, por lo que un comportamiento inestable en el mercado laboral sería "un mal síntoma para el conjunto de la economía española". Antes de que ese escenario se produzca, piden al Gobierno que evite aprobar cualquier medida que pueda perjudicar la competitividad y el empleo de las industrias y reclaman una rebaja del IVA de la alimentación y las bebidas que sirva de acicate al consumo así como acelerar la aprobación del Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (PERTE) destinado en específico al sector alimentario. El aumento del empleo es mayor en estas actividades que en la industria en general, aunque es inferior al del conjunto de la economía. Con todo, los alimentos y bebidas representan el 21% del empleo de la industria manufacturera (emplea a 1 de cada 5 trabajadores). "Los alimentos y bebidas han vuelto a confirmarse como el sector industrial más grande en términos de empleo, lo cual demuestra que este es un sector resiliente y estratégico para España", ha puesto en valor Mauricio García de Quevedo, director general de FIAB.

El problema de la falta de mano de obra especializada

En cuanto a la distribución del empleo por comunidades autónomas, Cataluña (20,3%), Andalucía (14,1%) y Comunidad Valenciana (10,6%) encabezan el listado, seguido de Castilla y león (9%), Galicia (8,2%) y Castilla-La Mancha (7,2%). Por sexos, la proporción de mujeres ocupadas en la industria de alimentación y bebidas sigue siendo más elevada que en el conjunto de la industria manufacturera, con cuotas del 38,5% y del 27,7% del total de ocupados, respectivamente. El empleo juvenil (entre los 16 y los 25 años) mejoró un 49,5% en el sector, mientras que el de los mayores de 56 años los hizo alrededor del 12%. El tramo de edad más representativo continúa siendo entre 46 y 55 años, con una cuota del 28,5% del total de ocupados de la alimentación y las bebidas. El 80% de los empleados cuentan con un contrato indefinido.
Al igual que sucede en otros sectores, esta industria está encarando un problema de falta de mano de obra especializada. Por ello, FIAB ha pedido al Ejecutivo reforzar lo más rápido posible la oferta educativa con una formación más adaptada a las competencias y necesidades específicas que requieren estas industrias.

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