INFLACION La influencia del “tope del gas” de Ribera es prácticamente mínima

29 de abril de 2022

Como todo el mundo sabe, el tope del precio del gas a 50 euros supone una caída inmediata del precio de la electricidad para unos 11 millones de clientes que se encuentran bajo las denominadas tarifas reguladas, señala Oxford Economics. "Si bien el precio final de venta al público está sujeto a otras variables, como la evolución del coste de las emisiones de carbono, estimamos que un precio medio de 50 euros del gas debería hacer que el precio de la electricidad cayera hasta unos 130 euros/MWh", añaden.

Compartir en:

Esto representa una caída de alrededor del 30% en comparación con el precio medio de 190 euros de abril, y menos de la mitad del nivel récord de 283 euros observado durante marzo. Como destacan, el aumento de los precios del gas natural y los niveles de volatilidad sin precedentes en los últimos meses han provocado un impacto masivo en los precios de la electricidad en España, que se han multiplicado por cuatro este año, con oscilaciones diarias salvajes de hasta un 90% en los días más volátiles. De hecho, el extraordinario movimiento de los precios de la electricidad es uno de los principales factores que explican el repunte de la inflación española en los últimos meses.

Aunque los precios de la electricidad solo representan el 4% de la cesta total del Índice de Precios de Consumo (IPC), actualmente suponen casi la mitad de la inflación total de España, que se encuentra en niveles no vistos en décadas, pese a que, según los último datos del Instituto Nacional de Estadística, la inflación comenzó a moderarse en abril.

 

"Si bien esta medida no alterará significativamente las perspectivas de inflación, debería garantizar que España esté protegida de nuevas subidas en los precios del gas". Oxford Economics estima que el impacto directo reducirá la inflación energética anual en alrededor de 4 puntos porcentuales durante los próximos 12 meses. Esto resultará en un recorte a la inflación general de alrededor de 0,5 puntos en promedio. "Como nuestra previsión ya anticipaba una caída de los precios del gas y la electricidad a lo largo de este año, el impacto se reducirá gradualmente hasta casi cero en mayo de 2023, cuando se espera que se eliminen las medidas". "El tope en los precios del gas no cambia las reglas del juego para las perspectivas de inflación en España, pero debería proteger al país de mayores aumentos en los precios del gas en un momento en que la volatilidad es históricamente alta y la inflación está en niveles récord", afirma, Talavera, Head of Europe Economics, que puntualiza que los movimientos en los precios minoristas de la electricidad están estrechamente relacionados con el componente de electricidad en el IPC, pero la relación no es de uno a uno y, por lo tanto, es probable que el recorte sea sustancialmente menor.

 

Pero destacan que la caída de los precios de la electricidad puede afectar únicamente a los pequeños consumidores (es decir, usuarios de redes eléctricas de baja tensión por debajo de 10 kW). "Como tal, consideramos que los efectos indirectos de esta medida en otras categorías de inflación serán modestos. La industria pesada, por ejemplo, no se verá afectada por el cambio, lo que limitará la posibilidad de precios de venta más bajos como resultado de un recorte en los costes de energía". Además, consideran importante destacar que, mientras que el tope en los precios del gas resultará en un recorte directo a la factura de electricidad para los consumidores bajo las tarifas reguladas, el coste para los clientes bajo las llamadas tarifas de mercado libre que no están directamente vinculadas a la las subastas diarias que fijan los precios al por mayor, en realidad podrían aumentar a medida que las empresas transfieran algunos de los costes adicionales.

 

Compartir en:

Crónica económica te recomienda