Terrazas en alerta amarilla

26 de junio de 2021

En junio de 2020, hace ahora un año, el Ayuntamiento de Madrid cedió 1.500 estacionamientos para la colocación de sillas y mesas de bares y restaurantes como medida para paliar las pérdidas de un sector que es uno de los motores de nuestra economía.

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Se trata de una solución provisional que muestra un uso inteligente del espacio público y que ha salvado, en muchos casos, a los propietarios de estos locales, cuyas terrazas fueron extendiéndose tímidamente de las aceras a las calzadas. Ello ha dado lugar a una suerte de espacios efímeros o pop ups —pues cuando se retiren los permisos el 1 de enero de 2022 su casa madre los recogerá como si nunca hubieran existido—, cinco de los cuales acaban de ser seleccionados por Schweppes para dinamizarlos con ofertas especiales antes de su desaparición.

Bajo el nombre Terrazas en Alerta Amarilla, la iniciativa llega en ese momento del año en que las altas temperaturas azotan la capital sin piedad, una batalla que solo puede librarse al aire libre, vaso o copa refrescante en mano, y se basa en un formato inédito hasta la fecha —hasta ahora reservado al territorio cervecero— para la marca de tónicas y mixers líder en nuestro país: cubos de tónicas. De un alegre color amarillo y a un precio de entre 10 y 12 euros, según local, incluyen seis botellines, de acuerdo a las limitaciones de aforo actuales: tres de tónica Original, siempre infalible con su característica burbuja, sello de la casa, y tres de Tónica Pink, la última innovación de la firma: un mixer reducido en azúcar, bajo en calorías y elaborado a partir de grosella natural. Y por supuesto mucho, muchísimo hielo.

Las cinco locales que forman parte de esta ruta se ubican en Chamberí, que junto con Salamanca son los dos barrios con más concentración de terrazas a las que se ha permitido ocupar bandas de aparcamiento con motivo de la pandemia. Sylkar (c/ Espronceda, 17), toda una institución del tapeo madrileño y un monumento en la zona, cuya tortilla de patatas melosa y hecha al momento cuenta con una legión de fanáticos a la hora del aperitivo; la colaboración con Schweppes coincide con su 50 aniversario y celebra su heroica historia. En la misma calle están los vecinos Palo Cortado y Con Amor (números 18 y 34, respectivamente), el primero, de marcado carácter andaluz y rendido a los vinos jerezanos y a las viejas soleras, y el segundo, consagrado al producto de primera en un ambiente de diseño firmado por Ignacio García de Vinuesa. Por último, en alerta amarilla también se proclaman La Parroquia de Pablo (c/ Bretón de los Herreros, 16), marisquería que el hostelero Pablo Gallego inauguró hace más de una década, y El Decano (c/ Ponzano, 45), otra barra superviviente que acaba de cumplir 22 años en el barrio.

Las mesas de estas terrazas incorporan un código BIDI que permite el acceso a un site donde el usuario puede subir sus fotos con producto Schweppes y entrar en el sorteo semanal —promoción activa durante trece semanas— de premios muy exclusivos: desde un iPhone o un Apple Watch hasta una Smart TV o una bici eléctrica.

Se trata de la primera oferta grupal de Schweppes en el canal de hostelería y con ella manifiesta la versatilidad de sus productos y su idoneidad para ser tomados como cada uno quiera —solos o mezclados, directamente de la botella o bien preparados en vaso, de día o de noche, durante las comidas o inmediatamente después—, en línea con su última campaña, ‘I like it like that’, que demuestra que cualquier momento puede ser merecedor de nuestro disfrute y digno de ser compartido en sociedad. Así, las tónicas que incluyen los cubos pueden ser usadas como mixers para tomarse una copa o simplemente como refresco.

 

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