En septiembre se crean 6.838 sociedades mercantiles, un 3,3% más

10 de noviembre de 2022

En septiembre se crean 6.838 sociedades mercantiles, un 3,3% más que en el mismo mes de 2021. El número de sociedades disueltas es de 1.430, con un incremento anual del 11,8% El capital suscrito para su constitución supera los 399 millones de euros, con un incremento anual del 77,3%. El capital medio suscrito (58.457 euros) sube un 71,7%.

Compartir en:

Por otro lado, en septiembre amplían capital 1.935 sociedades mercantiles, un 3,6% más que en el mismo mes de 2021. El capital suscrito en las ampliaciones registra un descenso del 38,2% y alcanza los 1.205 millones de euros. El capital medio suscrito en estas operaciones (622.589 euros) se reduce un 40,3% en tasa anual.
El número de sociedades mercantiles disueltas en septiembre es de 1.430, un 11,8% más que en el mismo mes de 2021. De éstas, el 79,6% lo hicieron voluntariamente, el 9,2% por fusión y el 11,2% restante por otras causas. En 2022 la variación mensual del número de sociedades creadas es del 15,8% y la de las disueltas del –8,2%.El 19,4% de las sociedades mercantiles creadas en septiembre corresponde al Comercio, y el 16,7% a Inmobiliarias, financieras y seguros. En cuanto a las sociedades disueltas, el 17,7% pertenece al Comercio y el 17,6% a la Construcción. La actividad con mayor capital suscrito de sociedades mercantiles creadas es Inmobiliarias, financieras y seguros, con 297,75 millones de euros. Por su parte, Actividades administrativas y servicios auxiliares presenta el capital menor, con 2,42 millones.
En relación al capital suscrito medio de las sociedades mercantiles creadas, Inmobiliarias, financieras y seguros registra el más elevado, con 260.741 euros por sociedad. Por su parte, Actividades administrativas y servicios auxiliares presenta el más bajo, con 7.850 euros.

Las comunidades autónomas con mayor número de sociedades mercantiles creadas en septiembre son Comunidad Madrid (1.708), Cataluña (1.276) y Andalucía (1.212). Por el contrario, las que menos sociedades han creado son La Rioja (37), Cantabria (52) y Comunidad Foral de Navarra (53). Atendiendo a las sociedades mercantiles disueltas, las que presentan mayor número sonComunidad de Madrid (476), Andalucía (248) y Comunitat Valenciana (120).
Por el contrario, las que registran menos sociedades disueltas son Comunidad Foral de Navarra (cinco), La Rioja (nueve), y Extremadura (13). La Rioja (76,2%), Cataluña (16,0%) y Comunidad de Madrid (9,5%) presentan las tasas anuales más elevadas en el número de sociedades mercantiles creadas. Por su parte,
Extremadura (–36,4%), Castilla y León (–27,2%), y Castilla – La Mancha (–22,9%) registran las mayores bajadas. En cuanto a las sociedades disueltas, las tasas más elevadas se dan en Región de Murcia (85,7%), Andalucía (38,5%) y Comunidad de Madrid (30,8%). Por el contrario, los mayores descensos se registran en Extremadura (–43,5%), La Rioja (–35,7%) y Principado de Asturias
(–20,0%).

En España operaron 3.704.082 empresas en 2020

El stock de empresas que operaron en España durante el año 2020 fue de 3.704.082. Esta cifra incluye tanto las empresas que estuvieron activas durante todo el año, como las que lo hicieron parte de él.

El 60,6% del stock correspondió a empresas del sector Resto de servicios, el 21,3% aComercio, el 12,5% a Construcción y el restante 5,6% a Industria.Durante el año 2020 se crearon 278.525 empresas y desaparecieron 311.259, lo que supuso un saldo neto negativo de 32.734 unidades.
Es la primera vez que el número de muertes de empresas supera al de nacimientos desde 2014. La tasa de nacimientos de empresas (cociente entre las creadas y el stock) fue del 7,5%. Por su parte, la de muertes fue del 8,4%. Como resultado, la tasa neta fue del –0,9%.Todos los sectores tuvieron tasas netas de crecimiento negativas. Comercio presentó el peor saldo demográfico (–1,5%).

Las actividades económicas con mejor saldo demográfico empresarial en el año 2020 (identificadas por su mayor tasa neta o diferencia entre nacimientos y muertes) fueron Actividades postales y de correos (21,6%), Actividades de descontaminación y otros servicios de gestión de residuos (6,4%) y Actividades cinematográficas, de vídeo y de programas de televisión, grabación de sonido y edición musical (3,4%). Por su parte, las que tuvieron peor saldo demográfico fueron Actividades de agencias de
viajes, operadores turísticos, servicios de reservas y actividades relacionadas con los mismos (–7,5%), Industria del cuero y del calzado (–4,2%) y Otras industrias extractivas (–3,8%).
El 97,9% de las empresas que nacieron en 2020 y el 97,4% de las que murieron tenían cuatro o menos asalariados. Por su parte, el 83,2% de las empresas nacidas y el 75,9% de las que desaparecieron no tenían asalariados.
Las empresas de uno a cuatro asalariados presentaron la mayor diferencia negativa entre nacimientos y muertes de empresas, con una tasa neta del –2,1%. El resto de estratos también registró tasas netas negativas.

El primer año de vida es cuando se producen los mayores descensos de unidades empresariales, con tasas de supervivencia del 78,6% o inferiores. Cabe destacar que los efectivos de la población de empresas nacidas en 2015 han quedado
reducidos a menos de la mitad tras cinco años. En cuanto a desapariciones acumuladas en los tres primeros años de vida de las empresas, se observa que la mortalidad alcanzó su máximo nivel en 2010.

Atendiendo al territorio donde tenían su sede las empresas, Illes Balears y Andalucía (8,7%ambas) y Comunitat Valenciana (8,4%) presentaron las mayores tasas de nacimientos en 2020. Por su parte, las tasas más bajas se dieron en Castilla y León (5,6%), La Rioja (5,7%) y Aragón (5,9%). Por su parte, las mayores tasas de muertes de empresas se registraron en la ciudad autónoma de Melilla (11,2%), Canarias (10,3%) e Illes Balears (10,1).
Y las menores en La Rioja y Cantabria (7,0% ambas) y en Comunidad Foral de Navarra(6,7%).

El 22% de las empresas ha sufrido impagos significativos

El 22% de las empresas españolas ha sufrido impagos significativos durante 2022 de acuerdo con la oleada de otoño del Estudio de la Gestión del Riesgo de Crédito en España, de Crédito y Caución e Iberinform. Esto supone un empeoramiento de cinco puntos porcentuales respecto a los niveles de impacto de hace un año. De hecho, el 91% de las empresas detecta un deterioro en los niveles de solvencia o liquidez de sus clientes.

El desgaste actual de los niveles de solvencia viene dado por varios fenómenos combinados. Como causas principales del deterioro del riesgo de crédito y la capacidad de pago de su cartera comercial, las empresas señalan especialmente el incremento de los costes energéticos (68%) y la evolución de la inflación (67%) seguidas de los problemas de la cadena de suministro (43%), el crecimiento de los costes financieros (36%) y las tensiones geopolíticas (35%). Los efectos económicos derivados de la gestión del Covid 19 ocupan ya un lugar discreto (solo lo mencionan el 21% de las empresas) en las causas del deterioro de la liquidez y la solvencia de los clientes.

Cabe prever que los efectos de los costes financieros se intensifiquen a medida que se endurezca la política monetaria. El 83% de las empresas prevé que la subida de los tipos de interés afecte a sus capacidades para acceder a financiación. El 15% del tejido empresarial espera un alto impacto.
Una vez descontados los efectos de la inflación, las empresas prevén mayoritariamente para el cierre de 2022 caídas de la facturación (el 37% frente al 31% que prevé un crecimiento) y, aún con mayor intensidad, del beneficio (49% frente al 21%).

 

 

Compartir en:

Crónica económica te recomienda