El conflicto se adueña de Madrid Nuevo Norte

16 de abril de 2021

Los accionistas de  Madrid Nuevo Norte, estan a la greña una vez que BBVA, socio mayoritario de la empresa impulsora del desarrollo Madrid Nuevo Norte, quiere acabar con el derecho de tanteo y retracto que posee uno de los inversores minoritarios, la socimi Merlin Properties. 

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De esa forma, la entidad financiera podría vender esa promotora, llamada DCN, a otra empresa sin que su socio Merlin pueda igualar la oferta.. Y DCN –mayor propietario del suelo de esa operación urbanística– ha convocado para el 20 de mayo una junta ordinaria de accionistas en la que propone eliminar el derecho de preferencia. En la convocatoria publicada ayer en el Borme, en el punto quinto, así lo recoge: “Modificación de los artículos 6 y 9 de los estatutos sociales con la finalidad de eliminar las restricciones a la libre transmisibilidad establecidas en dichos artículos”.
En esos estatutos se detalla hasta ahora que si uno de los socios propone transmitir sus acciones “lo comunicará por escrito” y debe indicar “precio y comprador” al resto de accionistas. El presidente del consejo de administración de la compañía “deberá ofrecer las acciones a los demás accionistas, quienes dispondrán de otros 15 días para aceptar la operación”. En el caso de que un socio traspase los títulos sin comunicarlo, “los demás accionistas tendrán un derecho de retracto por el precio consignado en el documento oficial de transmisión de las acciones”, se detalla en los estatutos.

En la práctica, la decisión del banco termina en conflicto  ya que la intención de la inmobiliaria madrileña es hacer crecer su participación en DCN.  La clave de la batalla está en que BBVA previsiblemente a medio plazo deberá desprenderse de esa participación, por presiones del Banco Central Europeo, que vigila el consumo del capital de las entidades financieras para que no se destine a inversiones directas en ladrillo. 
La relación entre Merlin, participada en un 22% por Santander, y BBVA ha sido tradicionalmente buena. De hecho, la socimi surge en 2014 al adquirir a la entidad la cartera Cartera Árbol, de más de 1.000 oficinas del BBVA. Y la entidad sigue siendo uno de los principales inquilinos de la inmobiliaria.
 

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