BATACAZO  DE EL CORTE INGLES:  perdidas de 2.945 M€

04 de junio de 2021

El Corte Inglés registró una pérdida neta de 2.945 en el ejercicio 2020, el primer resultado negativo de su historia, marcado por la pandemia del Covid-19, que mantuvo su negocio cerrado en su mayor parte durante dos meses. Una cifra abultada que tiene su explicación en unas provisiones y deterioros acometidos sobre algunos de sus activos por cerca de 2.500 millones, y que tienen su origen en los efectos que la pandemia ha tenido sobre su actividad comercial.

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Sin estos efectos extraordinarios la pérdida sería de 445 millones. Según ha detallado el grupo de distribución, casi 2.100 millones de esos 2.500 corresponden a deterioros relacionados con sus centros comerciales. "El Covid-19 ha acelerado el proceso de digitalización. Como resultado, y bajo un criterio de prudencia, hemos deteriorado el valor de las unidades que podrían estar más impactadas por el cambio en los hábitos de consumo hacia la compra omnicanal", explica el grupo en su presentación a sus analistas. "Estamos diseñando un plan para añadir valor a esos espacios transformándolo en outlets, almacenes, dark stores o alquilándolos a terceros", añade. A esas cifras hay que sumar 150 millones por el plan de reubicación de centros, 125 millones por amortizaciones de activos fiscales y otros 135 millones por litigios o riesgos crediticios.

Las ventas totales del grupo cayeron un 31,6% hasta 10.432 millones, la cifra más baja desde, al menos, el año 2000. Los principales causantes fueron el negocio comercial, cuya caída fue del 19%, y la agencia de viajes, cuyo retroceso superó el 88% por la ausencia de turismo internacional y la caída del nacional. Pese a todo ello, el grupo que preside Marta Álvarez pudo concluir el ejercicio con un ebitda positivo de 141,73 millones, aunque este ha sido también un 88% inferior al del año anterior y de esa cifra, 126 millones proceden del efecto de la norma contable de arrendamientos IFRS 16 y a otros ajustes  de consolidación.
La primera, que es la principal vía de generación de ingresos del grupo, registró una facturación de 10.523 millones, con un ebitda positivo de 52,42 millones. La agencia de viajes facturó 211,1 millones, cuando en el año previo de la pandemia alcanzó los 2.731 millones. Esta fue la única unidad de negocio que generó un ebitda negativo por 136,6 millones. Por su parte, el negocio asegurador destacó por ser el más estable de todos, con unos ingresos de 211,1 millones, un 2% menos, y un ebitda de 92,5 millones, un 3% más.

Entre los puntos positivos que dejó 2020 para El Corte Inglés están el importante crecimiento experimentado en la venta online. Esta creció un 132% respecto a los niveles de 2019 y pasó a representar el 17,3% de los ingresos totales del grupo, unos 1.800 millones de euros. En el ejercicio anterior el peso de este canal era del 5,8%. La compañía destaca que es el segundo operador de comercio electrónico en España, y además destaca que la cesta online es un 50% superior a la compra en tienda. También reseña un total de 760 millones de visitas a su aplicación y web, y que las entregas en el mismo día alcanzaron los 145 millones de ventas. 
La venta de alimentación, que no sufrió restricciones por la pandemia, creció un 2% hasta los 2.957 millones, siendo la categoría que más ingresos generó al grupo. Un puesto que le quitó a la venta de moda, muy castigada por la pandemia. Esta alcanzó los 2.768 millones, un 43% menos. Los segmentos de artículos para el hogar y de ocio también sufrieron retrocesos, pero en mucha menor proporción.

Pese a todas las dificultades que ha representado el ejercicio, El Corte Inglés ha destacado que cerró con la mejor posición de liquidez de su historia. A 28 de febrero, fecha de cierre del ejercicio, esta alcanzaba los 3.549 millones. En esa cifra incluye 1.546 millones en créditos no dispuestos, después de que el año pasado firmara un préstamo con aval ICO de 1.300 millones; 928 millones en tesorería y 1.075 millones de su línea de emisión de pagarés del MARF.
Algo que también provocó un incremento de sus niveles de endeudamiento. Su deuda neta alcanzó a cierre del año los 3.811 millones, aplicada la normativa contable IFRS 16, un 17% más. La compañía destaca que durante el año pasado "demostró su capacidad de gestión de caja, la confianza de las entidades financieras y las agencias de crédito para mantener la calificación durante la pandemia, así como el acceso a los mercados para reforzar su liquidez".

El Grupo supera el año de la pandemia con un Ebitda positivo de 142 millones de euros, tras haber mostrado flexibilidad y capacidad de reacción para renovar sus tiendas, impulsar la digitalización y la omnicanalidad, y desarrollar nuevos negocios. Esta capacidad de adaptación ratifica la confianza en su estrategia de futuro. La empresa, ha cerrado con una cifra de negocios consolidada de 10.432 millones de euros y unas pérdidas netas antes de provisiones de 445 millones. Este resultado obedece principalmente al cese de gran parte de su actividad durante el confinamiento y los posteriores cierres sucedidos en las comunidades autónomas, así como a la ausencia total de turismo, tanto nacional como internacional.
Por otra parte, y de acuerdo con las medidas de prudencia contables, este año se han registrado provisiones por valor de 2.500 millones de euros que se han destinado a cubrir deterioros de inmovilizado, existencias y créditos fiscales. La mayor parte de estas provisiones derivan de una actualización de activos como consecuencia de la transformación hacia un modelo de negocio más digital. Tras estas provisiones, el resultado neto ha sido negativo en 2.945 millones de euros.

Por áreas, el negocio retail, que ha descendido tan solo un 19% respecto al año anterior, en línea con los menores ingresos derivados el turismo de compras, ha conseguido paliar los efectos de la pandemia mediante una decidida apuesta por el modelo omnicanal y la digitalización, que permite combinar el entorno online con la tienda física. El impulso de los servicios de Entrega en el Día, Recogida en Tienda o Clickc&Car, así como la utilización de las propias tiendas como plataformas logísticas para la preparación y envío de pedidos, han resultado decisivos en la evolución del negocio.
Este proceso de digitalización ha incrementado el peso de la venta online hasta situarse en un 17,3% del volumen total del negocio de retail, lo que representa un incremento del 132% respecto al año anterior.
La falta de movilidad y la ausencia de turistas ha tenido un fuerte impacto en Viajes El Corte Inglés, cuyas ventas han caído un 89%. En otras áreas de actividad, hay que destacar la fortaleza del modelo de negocio y la gestión de El Corte Inglés Seguros, lo que ha permitido mantener su volumen de ventas en un año tan complicado como 2020.

Por otra parte, el Grupo ha reforzado su posición de liquidez que, a cierre del ejercicio, se sitúa en 3.549 millones de euros permitiendo afrontar todos los compromisos de la empresa con consistencia y firmeza. Por su parte, la deuda ha aumentado en 560 millones de euros, hasta alcanzar los 3.811 millones.
En el último año, El Corte Inglés ha acelerado la transformación de su modelo de negocio hacia un sistema más alineado con la digitalización y la omnicanalidad, la diversificación y la sostenibilidad. Es decir, un avance rápido en la transformación de El Corte Inglés desde un retailer a un ecosistema único. Todo ello, con el foco puesto en la calidad, la garantía y la innovación de los productos y servicios que ofrece con el objetivo de facilitar la vida de las personas.  
Como avance del primer trimestre del ejercicio 2021, se puede decir que las ventas de retail están cumpliendo con las expectativas, situándose en niveles cercanos a los de 2019, a pesar de los efectos persistentes de la pandemia.

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