Renfe está en niveles máximos de tráfico 

30 de julio de 2021

La compañía ferroviaria registra los mejores números en lo que va de año y mejora las cifras respecto a inicio de verano de 2020. El resto de divisiones, salvo el alquiler de material, cerró con números rojos.

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Aunque todavía no logra cosechar beneficios, Renfe se acerca a un punto de equilibrio a medida que se abre a más viajeros al calor de la recuperación de la movilidad. La compañía estatal dependiente del Ministerio de Transportes (MITMA) registró máximos anuales de pasajeros el pasado mes de junio, lo que le llevó a alcanzar ingresos por más de 1.400 millones de euros. La compañía también logró beneficio operativo coincidiendo con el inicio del verano -por segundo mes consecutivo-, si bien el acumulado anual todavía sigue arrojando un ebitda negativo.
Así, Renfe cerró el mes de junio como el mejor de su serie anual por lo que respecta a su división de viajeros. El número de pasajeros, revisado por el consejo de administración de la compañía en el último cónclave, alcanzó los 28,46 millones (144 en lo que va del año). La cifra, que está ligeramente por debajo de las previsiones internas, mejora también los números anotados durante junio de 2020.

Por lo que respecta al resultado final, Renfe cerró con pérdidas de 16 millones de euros el mes de junio (-241 millones de euros en el acumulado anual). Los números rojos siguen siendo la tónica habitual de cada mes, pero la compañía se acerca al punto de equilibrio a medida que recupera el nivel de actividad, recuerdan las fuentes consultadas. Todo apunta a que al cierre del ejercicio el resultado final será muy distinto al del año pasado, el peor de su historia debido al confinamiento domiciliario (marzo y abril) y a las posteriores restricciones perimetrales por el estado de alarma.


No obstante, Renfe volvió a conseguir por segundo mes consecutivo beneficio operativo. Al igual que en mayo, el resultado bruto de explotación (ebitda) de junio fue positivo, con 11,85 millones de euros. Este hito se debe a la contención de los gastos de explotación a medida que crece su actividad, con la recuperación de rutas y frecuencias por el fin de las restricciones. Las primeras divisiones en recuperarse en Renfe tras la pandemia fueron las líneas de Cercanías y Media Distancia, acostumbradas a un uso más rutinario. Ahora es el turno de la Alta Velocidad, donde Renfe lleva años apostando muy fuerte y donde se están registrando mayores incrementos, según corroboran también las estadísticas del Ministerio de Transportes (MITMA).
Hay que recordar que durante el periodo analizado la compañía ferroviaria ha tenido competencia. Ouigo circuló a pleno rendimiento durante su segundo mes. En su tercera semana ya alcanzó cifras de ocupación del 90% y logró superar la barrera de los 200.000 pasajeros. La compañía dependiente de la incumbente francesa SNCF concentra toda su oferta en franjas horarias muy reducidas, con el objetivo de maximizar el número de pasajeros dentro de un tren. El motivo: su modelo de precios bajos solo garantiza que sus trayectos sean rentables con un nivel alto de ocupación.

En otro orden de cosas, el resto de divisiones de Renfe, que pesan mucho menos que la división de Viajeros, cerró con pérdidas, a excepción de la división de Alquiler de Material, que apenas aporta un millón de euros de beneficio al grupo. El segmento de Mercancías, por su parte, aumentó el número de toneladas transportadas, pero no fue suficiente para mejorar sus ingresos y cerrar con beneficios. Mantenimiento cerró con 21 millones de pérdidas pese a mejorar su facturación y alcanzar más de 200 millones de euros de ingresos.

 

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