Tebas no para, 

12 de septiembre de 2021

LaLiga y CVC dejan fuera de su acuerdo a Madrid, Barça y Athletic Tal y como informó ´El Español´ esta semana, la firma financiera pretende vender su participación en LaLiga Impulse, sociedad que se creará junto a la competición y de la que tendrá un 8% y un 10% de las acciones.

Compartir en:

Según cálculos de la propia CVC, en 10 años LaLiga tendrá una revalorización que le permitirá ganar dinero con la venta de sus acciones. Y aunque lo han negado por el momento, lo cierto es que se ha especulado sobre una posible oferta pública de venta en los mercados de renta variable, lo que en el fondo significa que la primera y la segunda división del deporte en España saldrían a bolsa. De esta forma, la competición no pondría directamente su participación en juego, sino que sería la del fondo de inversión. Pero este posible movimiento podría dar pie a la emisión de un mayor número de acciones de LaLiga Impulse para financiar la competición.

Por otro lado, está el mundo de los NFT, en el que LaLiga ha entrado de cabeza a través de Sorare. La plataforma de ‘futbol fantasy’ ofrecerá‘tokens’ no fungibles (NFTs) de todos los jugadores de primera y segunda división, siendo la primera gran competición europea que experimenta con esta fórmula. Los aficionados podrán coleccionar e intercambiar las tarjetas digitales al estilo de lo que hacíamos con los álbumes en físico. Las ventas de tarjetas NFT para los coleccionistas han generado ventas de 130 millones de dólares este año, según el comunicado conjunto que emitieron esta semana.
“En LaLiga siempre estamos buscando fórmulas innovadoras para ofrecer a nuestros aficionados nuevas experiencias y ampliar el atractivo de nuestra competición, la mejor del mundo”, ha dicho Javier Tebas, presidente de la patronal futbolística. Además del valor de cara a los usuarios, la competición entra en juego en un mercado que está en crecimiento y que ha alcanzado los 150 millones de dólares durante este 2021, según reza el comunicado en el que anunciaron el acuerdo.

Estas vías de financiación, normales en la empresa, nunca han llegado a tener una amplia implantación en el deporte rey, pero poco a poco, y cuando la necesidad aprieta, se buscan las formas de pagar una de las competiciones más caras del mundo. Bueno, algo menos desde que Messi ya no está.
 

Compartir en:

Crónica económica te recomienda