KPMG: optimismo empresarial con creación de empleo incluida

19 de septiembre de 2021

Casi 9 de cada 10 (86%) de los primeros ejecutivos de grandes empresas españolas prevé aumentar la plantilla en los próximos tres años, mientras que el 90% de ellos cree que sus compañías van a crecer en el futuro inmediato y el 80% cuenta con que el conjunto de España lo haga también.

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Así se desprende del informe 'CEO Outlook 2021', elaborado por KPMG en base a las respuestas de 1.325 consejeros delegados de once países de todo el mundo, de los que 50 corresponden a España, pertenecientes a empresas con una facturación anual superior a los 425 millones de euros (500 millones de dólares).
El 62% de los encuestados españoles confía en ver una expansión de la economía global en los próximos tres años, una cifra muy similar al 60% de la media de los primeros ejecutivos del resto del mundo. Este último dato prácticamente duplica el del año pasado, cuando sólo un 32% de los encuestados consideraba posible que la economía global tuviese un comportamiento positivo. "Ni siquiera el impacto que ha tenido la variante delta del Covid en verano ha conseguido mermar la confianza en la recuperación de los primeros ejecutivos españoles", ha destacado el consejero delegado de KPMG en España y próximo presidente de la firma a partir del 1 de octubre, Cano.

A nivel mundial, el 69% de los consejeros delegados consultados asegura que apostará por una estrategia de crecimiento no orgánico a través de operaciones como 'joint-ventures', fusiones y adquisiciones (M&A) o alianzas. En España, esa cifra baja ligeramente, ya que son un 62% de los primeros ejecutivos encuestados los que prevén integrar este tipo de operaciones en sus estrategias de crecimiento. Frente a esto, el 56% de los consejeros delegados españoles priorizará el desarrollo de las capacidades y habilidades de sus empleados sobre la adquisición de nueva tecnología, cuando la tendencia global es la contraria.

Asimismo, muchos de los primeros ejecutivos españoles quieren aprovechar los beneficios de la digitalización para construir un entorno laboral más flexible. Casi cuatro de cada diez (38%) creen que en el futuro los empleados van a trabajar de manera remota al menos dos o más días a la semana, un porcentaje muy similar al registrado en el conjunto de los países en los que se realizado la encuesta (37%). Eso sí, en lo relativo al espacio físico de trabajo, solo el 18% de los primeros ejecutivos españoles cree que será necesario reducir sus oficinas y, a escala global, ese porcentaje se mantiene en un nivel muy similar, en el 21%.

Otra de las tendencias que subraya Cano es la preocupación generalizada por las cuestiones ESG y la apuesta por la sostenibilidad. Casi nueve de cada diez consejeros delegados en España prevén mantener los avances en este sentido que sus empresas han logrado durante la pandemia y uno de cada cuatro (26%) asegura que a partir de ahora su organización invertirá al menos un 10% de sus ingresos en medidas y programas de sostenibilidad durante los próximos años. En este sentido, un 88% de los CEO españoles, muy en línea con el resultado global (87%), reconoce también que el propósito de su organización es fundamental para construir tanto su marca como su reputación y un 68% (64% a nivel global) considera que el propósito es el objetivo definitorio de su negocio.

Las fusiones y adquisiciones (M&A) se contemplan como una solución para capitalizar las oportunidades de crecimiento. En España, el 88% de los CEO (87% a escala global) intentará cerrar acuerdos de este tipo en los próximos tres años. Además, solo el 38% optará por un crecimiento orgánico, apostando por la I+D y la innovación. En contraste, el 62% priorizará alianzas estratégicas (26%), M&A (24%), joint-ventures (10%) y outsourcing (2%).
El 82% de los CEO españoles y el 77% a escala global, tiene dudas sobre el impacto que el impuesto mínimo global propuesto por 130 países de la OCDE pueda tener en los objetivos de crecimiento de su organización. El acuerdo se pactó en julio de este año y reforma el sistema fiscal internacional, además de incluir un tipo mínimo del 15% en el impuesto de sociedades. Se sustenta en dos pilares: el derecho de cada país a gravar parte de los beneficios conseguidos por compañías sin presencia física en su territorio y el establecimiento de una base imponible para las grandes multinacionales. En el primer caso se incluye a las multinacionales con ingresos globales superiores a los 20.000 millones y una rentabilidad de más del 10%.

 

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