Deliveroo acumuló unas pérdidas de 100 M€ en seis años

13 de febrero de 2022

Deliveroo acumuló unas pérdidas netas en España de 100 millones de euros entre 2015 y 2020, último año completo de actividad. Así lo reflejan las cuentas de Roofoods Spain, sociedad bajo la que operaba en España, y que ha depositado en el Registro Mercantil.

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Algo que ha hecho de golpe, ya que los últimos estados financieros presentados eran los de 2016. Entre tanto, la compañía nunca hizo públicos datos de ventas o resultados de su operativa en España.
La trayectoria de Deliveroo en España no deja dudas. Cosechó pérdidas en esos seis ejercicios, sumando unos números rojos de 99,8 millones. El récord lo marcó en 2019, con una pérdida de 33,1 millones. Una cifra que bajó a 24,8 en 2020, cuando alcanzó su mayor nivel de ventas con 31 millones, coincidiendo con la pandemia y con la explosión del delivery. Cada ejercicio crecían sus ingresos, pero no condujeron a la rentabilidad del negocio.

El informe de gestión de todos los estados contables depositados, desde los de 2017 a los de 2020, ya incluyen la decisión, tomada el 29 de julio del año pasado, de aprobar el cese de las operaciones en España, con lo que las cuentas son formuladas bajo el principio de empresa en liquidación. Su auditor, Deloitte, también expone en su informe que "el consejo de administración de Deliveroo PLC aprobó la propuesta de cese de actividad y liquidación de la sociedad en España, como consecuencia de las pérdidas incurridas desde su constitución".

A cierre del ejercicio 2020, el patrimonio neto de Roofoods era inferior a la mitad de su capital social, lo que le hacía entrar en causa de disolución. Entre hacer una nueva inyección de fondos o abandonar el negocio, Deliveroo decidió lo segundo. Algo que hizo coincidiendo con la aprobación de la conocida como ley de repartidores, que considera a estos como asalariados y no como autónomos. Un asunto que durante años llevó de cabeza a Deliveroo, con sentencias en contra por la situación de sus repartidores, cerca de 4.000.

Por ello, la filial española tuvo que hacer provisiones millonarias, a la vista de que las resoluciones judiciales le iban siendo contrarias. A 31 de diciembre de 2020, estas alcanzaban los 49,5 millones de euros, 17 más que en 2019. Pero la cifra fue a más en 2021. A 31 de agosto del año pasado, la provisión total ascendía a 64,1 millones, de los que 43,9 correspondían a cuestiones de materia laboral, y otros 20,2 millones a cuestiones fiscales. Lo hizo tras iniciarse nuevas inspecciones de la Seguridad Social en Burgos, de las que se reclamó una liquidación de casi tres millones, a la que se sumaron otros 7,5 millones por inspecciones anteriores.

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