Enel inaugura en Priolo Gargallo la central "Archimede"

14 de julio de 2010

Enel ha inaugurado hoy la central solar "Archimede" en Priolo Gargallo (Siracusa, Sicilia). La central "Archimede" es la primera en el mundo en utilizar sales fundidas como fluido conductor del calor. También es la primera planta en el mundo en integrar una instalación de ciclo combinado de gas y una central termosolar para la generación de electricidad.

Compartir en:

“Archimede” puede recoger y almacenar el calor del sol durante varias horas para luego generar electricidad de noche o con el cielo cubierto. Esto permite superar la limitación más común de esta fuente de energía renovable, que en principio sólo es utilizable cuando la Naturaleza lo permite.  La tecnología termodinámica solar utiliza una instalación de espejos parabólicos para concentrar los rayos del sol en unas tuberías que contienen un líquido. Éste es almacenado en unos depósitos y es utilizado posteriormente para alimentar un generador de vapor. El vapor a alta temperatura y presión activa la turbina del ciclo combinado adyacente para generar electricidad cuando se necesita, reduciéndose el uso de combustibles fósiles.
Las sales fundidas utilizadas en este sistema son una mezcla de nitrato de sodio y de potasio, capaces de acumular el calor durante periodos prolongados.  La capacidad de esta planta solar es de 5 MW, lo que representa un ahorro equivalente a 2.100 toneladas de petróleo. Las emisiones de CO2 se reducen en 3.250 toneladas.
La central termosolar comprende 30.000 metros cuadrados de espejos (colectores parabólicos) que concentran la luz del sol en 5.400 metros de tuberías por las que circulan las sales fundidas. La energía térmica cosechada por el sistema produce vapor a alta temperatura, que es introducido en la turbina de la central para generar electricidad, reduciendo de esta manera el uso de combustibles fósiles y aumentando, como consecuencia, el rendimiento medioambiental de la planta de ciclo combinado.  Los colectores solares (los espejos parabólicos y las tuberías o receptores), conjuntamente con un generador de vapor y dos tanques de almacenamiento de calor –uno frío y uno caliente– conforman la parte solar del sistema.
Cuando el sol brilla, el líquido térmico extraído del tanque frío es introducido en la red de colectores parabólicos, en la que es calentado a una temperatura de 550 ºC e inyectado en el tanque caliente, donde la energía térmica es acumulada. El fluido es posteriormente drenado del depósito caliente para producir vapor a alta temperatura y presión, que es enviado al ciclo combinado de Enel, donde contribuye a la generación eléctrica.
Este sistema permite a la central generar electricidad a cualquier hora del día y bajo cualquier circunstancia meteorológica hasta que la energía almacenada se agota.  La central ha sido nombrada “Archimede” por las filas de inmensos espejos parabólicos utilizados para capturar los rayos de sol, que recuerdan a los “espejos ustorios” que Arquímedes pudo utilizar para incendiar los bajeles romanos que asediaron Siracusa durante la Guerra Púnica de 212 a.C.

Compartir en:

Crónica económica te recomienda