ACS: Nuevo plan directorio

08 de enero de 2022

El Plan Director de Sostenibilidad 2025 de ACS, recientemente aprobado por el consejo de administración, presenta como objetivo la neutralidad climática en 2045, pasando por hitos como la reducción de emisiones de un 15% a un 30% en 2025, y del 35% al 60% en 2030, respecto a niveles de 2019.

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En ese tránsito, se ha impuesto que el 45% de sus ventas por infraestructuras se correspondan con proyectos con certificación sostenible a la vuelta de tres a cuatro años; un 80% de los residuos deberán ser reciclados o reutilizados, y al menos un 75% de los proveedores deberán estar formados en su código de conducta de socios de negocio. Más allá de esta última exigencia, el 100% de los proveedores críticos directos pasarán una evaluación en términos de sostenibilidad. Para ello, la empresa ha iniciado una due diligence de su cadena de suministro.

El cambio cultural que protagonizan este y otros gigantes, que estarán obligados en 2023 a presentar el informe de sostenibilidad y sobre los que se cierne la nueva directiva sobre informes de sostenibilidad empresarial, también tiene clara incidencia en la relación con los acreedores financieros. ACS, primer inversor mundial en infraestructuras de transportes año tras año, asegura estar comprometida a adaptar sus proyectos a nuevos modelos de financiación sostenible.

Desde el punto de vista del negocio, el nuevo plan pretende colocar a la firma en una posición aventajada, según refleja la hoja de ruta, para el acceso a los flujos de financiación verde y tener altas opciones en licitaciones de obras con criterios sostenibles. La nueva política también busca el reconocimiento de los analistas en índices de sostenibilidad con fuerte influencia en el acceso a capitales, así como atraer a nuevos inversores y fidelizar a los que ya están en el capital. Muchos de ellos basan sus decisiones en criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG, por sus siglas en inglés) responsable.
ACS va a obligarse a fomentar la durabilidad de los materiales de construcción en sus proyectos. Con este fin, para 2025 prevé tener 200 obras de infraestructuras y edificación con sistemas de análisis de su ciclo de vida. Elevará al mismo tiempo la tasa de materiales de construcción reciclados y reducirá tanto los residuos peligrosos como el uso del vertedero.

Con actividad en 35 países, la mayor firma española de infraestructuras se ha comprometido a mantener por encima del 90% la proporción de empleados pertenecientes a la comunidad local de cada proyecto, y a una cuota mínima del 75% para la participación local de proveedores.

Otro hito fijado es que el 97% de los empleados hayan pasado por sistemas certificados de gestión de seguridad y salud en los próximos cuatro años. De hecho, todo el personal de nueva contratación debe recibir como mínimo un curso de seguridad y salud laboral.

Sobre diversidad de género, hasta 2025 la meta será haber incrementado un 25% la presencia de mujeres en puestos de alta dirección respecto a 2019, y que un 20% de los puestos de responsabilidad estén ocupados por directivas. La cúpula de la compañía sigue copada en la actualidad por hombres pese a que alrededor del 40% de la plantilla está formada por mujeres.04 Cáceres (España)

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