Los empresarios no comparten el optimismo gubernamental

26 de octubre de 2021

Las 500 empresas familiares presentes en el vigesimocuarto Congreso Nacional de la Empresa Familiar han participado esta mañana en una encuesta para valorar la actual coyuntura económica. Y el resultado de esa votación dista mucha del optimismo del Gobierno en cuanto a la recuperación económica. Preguntados por la actual coyuntura, los empresarios la puntuaron con una nota de 4,94 puntos en un rango entre 1 y 9 puntos. Pese a ese resultado se trata del primer incremento de este indicador desde 2018.

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Frente a la vigorosa recuperación que el Ejecutivo prevé para el empleo y la actividad tras el desplome provocado por la crisis del coronavirus, los empresarios son mucho más cautos. De hecho, el 53% prevé un moderado crecimiento económico con una limitada creación de empleo para 2022 y un 38% augura un crecimiento frágil sin creación empleo. Dicho de otra manera que solo el 9% predice un crecimiento económico y una creación de empleo vigorosas.
Entre los obstáculos para crear riqueza y empleo se ha colado en esta edición uno que no había aparecido en las anteriores ediciones. La principal preocupación de los empresarios se centra en la actualidad en la inflación y en la falta de suministros, con un 59% de las respuestas. El incremento de los precios de la electricidad está detrás del repunte inflacionista, mientras que la falta de suministro se ha producido por un rebote sin precedentes de la demanda mundial de materias primas, a lo que se ha unido con un efecto acaparamiento de grandes países, como China, que ha reducido la oferta.
Las otras dos preocupaciones de las empresas se deben a la falta de reformas, con un 19% de las respuestas, y el crecimiento de la deuda pública, con un 17% de las respuestas. El pasivo de las administraciones públicas roza en la actualidad los 1,4 billones de euros, un 121% del PIB, como consecuencia del incremento de gasto en el que ha tenido que incurrir el Gobierno para paliar los efectos de la crisis del coronavirus.

Ese diagnóstico pesimista sobre la coyuntura económica en España, sin embargo, choca frontalmente con las buenas perspectivas de las empresas. Una contradicción que se explica por el elevado nivel de internacionalización de las empresas familiares.
Por otra parte, el 50% de las empresas familiares afirma haber recuperado ya los niveles de facturación previos al coronavirus y el 58% espera mantener una plantilla similar en 2022, mientras que un 35% prevé aumentarla.

La encuesta revela que el 13% espera recuperar los niveles precovid a finales de este año, el 23% lo prevé en 2022 y un 14% cree que más tarde. En cuanto a las previsiones de las empresas familiares, el 63% espera elevar sus ventas el próximo año, frente al entorno del 30% que así lo afirmaba un año atrás. Un 31% de las empresas familiares cree que las mantendrá en 2022 y solo un 6% afirma que bajarán. Sobre el empleo, el 58% espera mantener plantilla el año que viene, un 35% estima incrementarla y un 7% afirma que la reducirá. Estos resultados muestran más optimismo respecto a la encuesta del año anterior en la que casi un 30% de las empresas afirmaba que iba a bajar su plantilla y apenas un 10% la iba a aumentar.

Preguntadas sobre la valoración de la situación económica actual, las empresas familiares otorgan una nota de 4,95 sobre 9, mejor que el 4,1 que puntuaron en 2020. Respecto a cómo creen que será el crecimiento a corto y medio plazo de la economía española, el 53% responde que habrá un moderado aumento de la actividad con una limitada creación neta de empleo, el 38% opta por un crecimiento frágil de la actividad sin creación neta de empleo y el 9% señala que el crecimiento será rápido e irá acompañado de generación intensa de empleo. En este caso, las empresas también son más optimistas de cara al próximo año que en el congreso anterior, cuando casi el 70% apostaba por un crecimiento frágil.
El principal riesgo económico señalado por los asistentes es la inflación y la falta de suministros (58%), seguido de la falta de reformas (20%) y la deuda pública (17%).

La encuesta también pregunta sobre cómo afectaría en la empresa familiar una modificación al alza de la fiscalidad de la sucesión de cara al relevo generacional. La mayoría, el 64%, cree que supondrá la descapitalización y la paralización del crecimiento y la creación de empleo de la compañía. Un 20% apunta a la venta o cierre y el 16% asegura que no le afectaría.

Por otra parte, el 59% de las empresas afirma que no ha participado en iniciativas de los fondos europeos y el 57% afirma que su organización realiza inversiones con impacto medioambiental y un 54% con impacto social.
En la parte medioambiental, las acciones que realizan las empresas para una producción sostenible son reducir residuos (67%), reducir emisiones de carbono (57%) y acciones de economía circular (50%). Por último, el momento actual es óptimo para abordar compras (28%), crecer orgánicamente (27%) y reforzar el control de la empresa (25%), en opinión de los asistentes al congreso.

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