La paz llega a Abertis

20 de mayo de 2022

Según informan fuentes próximas al consejo de administración de Abertis, ACS y Atlantia apoyarán a la operadora de origen catalán en las futuras adquisiciones de autopistas que pretende acometer. Lo harán con la capacidad que les confieren las recientes desinversiones milmillonarias que han ejecutado:

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ACS cuenta con casi 5.000 millones de euros por la venta del grueso de la división de Servicios Industriales (Cobra es su principal insignia) a la francesa Vinci y Atlantia con 8.000 millones de euros por el traspaso de Autostrade per l'Italia (ASPI) a la banca pública Cassa Depositi e Prestiti (CDP) y los fondos estadounidense Blackstone y australiano Macquarie.

Abertis contempla en su plan estratégico el crecimiento de su cartera tanto a través de compras de activos como de prórrogas de concesiones a cambio de inversiones. Busca así compensar la pérdida de negocio que ha sufrido desde 2019 en España con la reversión de varias autopistas cuyos contratos han tocado a su fin. Son 1.000 kilómetros que ha dejado de gestionar repartidos entre Aumar, Acesa e Invicat, con un impacto cercano a la mitad de los resultados que generaba antes de que se iniciase el levantamiento de las barreras de estas vías.

En el punto de mira sobresale Estados Unidos, donde Abertis desembarcó el año pasado con la compra de Elizabeth River Crossings, en Virginia, y se esperan múltiples oportunidades en los próximos años tanto en licitaciones públicas como en el mercado secundario. Su radar se amplía a otras geografías, como Puerto Rico, que tiene en marcha un plan de privatizaciones, o Grecia, donde ya ha presentado sus credenciales para hacerse con la circunvalación de Atenas, valorada en 2.000 millones de euros. Reino Unido y Francia, erigido en el primer mercado de la concesionaria de origen catalán a través de Sanef, igualmente figuran como países de interés.

Además, el compromiso de ACS y Atlantia de potenciar Abertis propicia que cuente con una munición conjunta de hasta 13.000 millones de euros derivada de las desinversiones mencionadas de Cobra y ASPI. Las aportaciones que puedan llegar a hacer serán prácticamente iguales, puesto que el capital se lo reparten entre ambas (la italiana consolida al tener el 50% más una acción), si bien no hay compromisos concretos y todo dependerán de las necesidades de la concesionaria. Desde que compraron Abertis en 2019, y hasta la fecha, las sinergias esperadas entre los socios y su filial para sumar autopistas en el mundo han sido nulas. Ambas firmas tienen, además, sus propios planes de desarrollo, con apuestas también por los negocios de movilidad (Atlantia) y de energías renovables (ACS).

ACS llegó en marzo a un acuerdo de exclusividad con Brookfield y GIP para lanzar una oferta pública de adquisición (opa) sobre Atlantia para que el grupo español se quedara con el negocio de autopistas. Sin embargo, su primer accionista, Edizione, brazo industrial de la familia Benetton, se opuso frontalmente a y contraatacó días después junto con Blackstone con una opa por el 100% de la empresa. El 6 de mayo, Florentino Pérez, presidente de ACS descartó finalmente lanzar una contraopa y desechó cualquier movimiento hostil. Aseguró, de hecho, que las relaciones con Atlantia son fluidas de cara a "desarrollar Abertis".
ACS, en paralelo, quiere continuar simplificando su estructura y comprará el 20% de Abertis que tiene su filial alemana Hochtief. De este modo, la matriz ostentará directamente el 50% menos una acción. Para ello, en virtud del pacto de accionistas de Abertis, Atlantia, que suma el 15,9% de Hochtief, tiene que dar su consentimiento -ya solicitado por el grupo de Pérez-.

 

 

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