Costa : España será el destino más demandado este verano en Europa

02 de mayo de 2022

Thamm consejero delegado de grupo Costa, que une las marcas Costa Cruceros y Aida Cruises. considera que la reactivación de la industria de cruceros es ya una realidad y que España va a jugar un papel fundamental en esa recuperación.

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“Va a ser el destino más demandado en Europa para este verano”, recalca en una entrevista en Estambul (Turquía), donde ha presentado la nueva ruta del Costa Venezia, uno de los 11 barcos de Costa Cruceros, que iba a ir destinado inicialmente al mercado asiático y que, a la espera de que se reactive (al cierre de Shanghai se le unió esta pasada semana el de Pekín), realizará nuevos itinerario de verano por varios destinos de Turquía y Grecia y de invierno por Egipto y Israel.

Ese inusitado interés del turismo por España ha obligado la compañía, cuyas marcas principales son Costa Cruceros y Aida y cuya matriz es la estadounidense Carnival, a incrementar su capacidad. La compañía italiana va a operar en Barcelona y Valencia, como puertos principales, pero también en Ibiza, Palma de Mallorca, Gran Canaria, Lanzarote, Tenerife, Málaga, Cádiz y Fuerteventura. “En Barcelona está previsto que dos barcos (Costa Firenze y Costa Smeralda) realicen 148 escalas en 2022 frente a las 38 de 2021, mientras que en Valencia habrá 58 escalas frente a las 6 de 2022”, recalca Thamm para enfatizar la apuesta de la compañía por España. “Hay un compromiso muy fuerte de las administraciones españolas para apoyar a la industria de los cruceros”

El consejero delegado del Grupo Costa y de Carnival en Asia remarca que los conflictos con Baleares o Cataluña, poco amigas de la industria por el impacto que generan en temporada alta y que aceleraron el fenómeno de la turismofobia, ya son parte de la historia. En concreto en el caso de Palma de Mallorca, navieras y administraciones alcanzaron un acuerdo a finales de 2021 para limitar a un máximo de tres cruceros al día, exceptuando 20 días a lo largo de este año, en el que podrá elevarse hasta cuatro. “Estamos en permanente contacto con las administraciones nacionales y locales de los destinos a los que llevamos viajeros. Cada puerto es diferente. Y muchas veces la manera de pensar de una administración varía en función del calendario electoral. Lo que nos ha quedado muy claro es que hay un compromiso muy fuerte de las administraciones españolas para apoyar a la industria de los cruceros a la hora de generar beneficios para los destinos. Creemos que es el marco correcto para crear una relación en la que cliente y administración ganen”.

Al margen de la recuperación de los flujos turísticos hacia España, este verano será el primero sin Pullmantur, propiedad de Royal Caribbean, que era la que tenía una mayor cuota de mercado en el turismo emisor español. La compañía presentó el concurso de acreedores pocos meses después de que estallara la crisis del coronavirus y está en proceso de liquidación al no encontrar comprador que la reflotara. “El colapso de Pullmantur fue una prueba más de que los clientes buscan servicios de mayor calidad y a un mayor precio. Pullmantur peleaba con otra compañía (Ibero) por los turistas de menor poder adquisitivo. Y en ninguno de los dos casos funcionó. En cualquier caso creo que la contribución de España en el grupo crecerá en el medio y largo plazo”.
“La quiebra de Pullmantur es una prueba más de que los clientes buscan servicios de mayor calidad"

Inflación
Como industria dependiente de los recursos energéticos (cuatro de sus barcos ya se mueven con gas natural licuado y el resto con combustibles fósiles), el conflicto de Ucrania y sobre todo la espiral inflacionista, que ha desembocado en un escenario de subidas de precios superiores al 10%, ha supuesto un duro golpe en la cuenta de gastos del gigante naviero. “El incremento del precio de la energía es un desafío para cualquier empresa, pero está siendo especialmente crítico en Europa. La inflación en la energía y en las materias primas está poniendo contra las cuerdas a muchas empresas. Nuestra previsión es que esa espiral inflacionista desaparecerá y que será un fenómeno de medio y corto plazo, con lo que los precios bajarán el año que viene”.

Thamm también presentó las cifras del despliegue de Costa en el resto del mundo, que les llevará a operar más de 1.800 cruceros. “El reinicio de las operaciones en 2022 reforzará una industria que antes de la pandemia generaba un impacto económico anual de 12.600 millones de euros en Europa y más de 63.000 puestos de trabajo, y de 1.100 millones de euros en el caso de España”.

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