España, entre los 15 primeros países del mundo por facilidad de recobro

22 de julio de 2022

Esta es una de las principales conclusiones extraídas del informe “Allianz Trade Collection Complexity Score” realizado por Allianz Trade, uno de los accionistas de Solunion. Dicho estudio mide la complejidad de recobro de deuda en 49 países, que representan el 85% del comercio internacional.

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Cada país analizado cuenta con un ratio de 0 (menor complejidad de recobro) a 100 (mayor complejidad). No obstante, a pesar de ostentar España dicha posición, el comportamiento de pago del tejido empresarial de nuestro país sigue siendo deficiente. Así, el 57% de las compañías cobran en plazos superiores a los establecidos por ley (60 días), ya que el pago suele llegar a los 70 u 80 días de media. Como regla general, cuanto más grande es la empresa, más largos son los plazos. En este sentido, el periodo medio de cobro o DSO, por sus siglas en inglés, de las empresas cotizadas aumentó ligeramente en los últimos años en España. Asimismo, debido a los plazos del proceso judicial, en España, suele ser preferible llevar a cabo esfuerzos de cobro eficientes y orquestados antes de considerar la posibilidad de emprender acciones legales. Cuando el deudor se ha declarado insolvente, el cobro de la deuda se vuelve extremadamente complicado, especialmente en lo que respecta a los acreedores no garantizados.

“En España, la complejidad en el recobro se ha reducido efectivamente por las medidas impulsadas por la Administración para ayudar a superar el impacto de la crisis económica consecuencia de la sanitaria”, indica Mendoza, directora de Siniestros y Recobro de Solunion España. “Así, acciones como la modificación del texto refundido de la Ley Concursal que traspone la Directiva Europa 2019/2023, que ahonda en la viabilidad empresarial evitando el concurso de acreedores a través del incremento de procesos de reestructuración, ayudarán al sostenimiento del tejido empresarial y favorecerán el recobro prejudicial”, añade Europa sigue siendo el lugar más fácil para el recobro Los 10 países donde el recobro de deuda comercial es más sencillo están en el continente europeo. Suecia, con una puntuación de 30; Alemania (30) y Finlandia (32) son los mejor situados en la clasificación, y sus puntuaciones se mantienen estables en comparación con el informe previo realizado. De manera adicional, Nueva Zelanda se sitúa como el primer país no europeo en el ranking (12º posición, con una puntuación de 36, sumando un punto desde 2018), seguido de Brasil (20º posición, con 43 puntos).

"En Suecia, Alemania y Finlandia, el comportamiento de pago de las empresas nacionales es bueno y los tribunales son eficientes a la hora de dictar decisiones oportunas, lo que facilita el recobro para las empresas. Esto contrasta con otros países europeos, como Francia (en la posición 10, con 36 puntos); y España, en el decimoprimer puesto con 36 puntos, mejorando un punto respecto al año anterior, donde el cobro de la deuda sigue siendo extremadamente complicado cuando el deudor se ha vuelto insolvente, especialmente en lo que respecta a los acreedores no garantizados", explica Lemerle, analista jefe de Investigación de Insolvencias (Insolvency Research) de Allianz Trade. Arabia Saudí (91 puntos, perdiendo tres puntos), Malasia (78) y los Emiratos Árabes Unidos (72, con 9 puntos menos) cierran la clasificación en 2022. A pesar de algunas mejoras en la complejidad judicial, la capacidad de recobro internacional es tres veces más compleja en Arabia Saudí que en Suecia, Alemania y Finlandia.

Casi uno de cada dos países ha visto reducida su puntuación de complejidad en el recobro La complejidad de los recobros se ha ido reduciendo en los mercados emergentes a lo largo del tiempo, acortando gradualmente la distancia con las economías más desarrolladas. De acuerdo con el informe, durante los últimos cuatro años, casi la mitad de los países han visto disminuir su puntuación de complejidad de recobro (20 de 49 países). Este hecho radica en el impulso que supuso la COVID-19, que llevó a varios países a acelerar las reformas de sus marcos de insolvencias, al mismo tiempo que se han producido mejoras en cuanto a los marcos de reestructuración preventiva. No obstante, a pesar de esta tendencia positiva, el recobro internacional sigue siendo muy complejo (nivel alto) en general. Las economías más grandes, los mercados más dinámicos o los países menos vulnerables (en términos de riesgo/país) no ofrecen necesariamente un entorno empresarial más propicio. En todos los países existen focos de complejidad en el recobro en tres áreas clave: prácticas de pago locales (17% de la complejidad del cobro); procedimientos judiciales locales (31%); y procedimientos de insolvencia locales (51%).

 

 

 

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