CON EL SECTOR EN PLENA EBULLICION

Naturgy, paraliza, de momento, su desdoble societario

20 de septiembre de 2022

La compañía gasista trabajaba con el objetivo de dejar lista la división entre sus negocios regulados y los liberalizados, el llamado proyecto Géminis, antes de fin de año. Para ello debe dar antes una serie de pasos (convocatoria de la junta de accionistas, reparto de la deuda, entre otros) que complican cumplir este plazo en apenas tres meses. Y obligan a la empresa a mirar a 2023.

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Cuando, en febrero de este año, Naturgy dio a conocer al mercado este plan Géminis y estableció el calendario pocos podían prever el terremoto por llegar en los mercados energéticos. Europa afronta este invierno con el suministro de gas desde Rusia en suspenso y con todo el Continente elaborando planes de contingencia para unos meses con el gas por las nubes. En España, esto se conjuga con la ruptura del primer proveedor de gas, Argelia, tras el cambio de la posición del Gobierno sobre el Sáhara. Actualmente, Naturgy renegocia con Argel los contratos de suministro de gas. El propio presidente, Reynés, ha ido reconociendo que el calendario prefijado para el proyecto no está escrito en piedra. Ya durante la junta de accionistas de marzo, el primer ejecutivo de la gasista ponderó la “idoneidad” del proyecto, pero también afirmó que el calendario estaba abierto. “Se adaptará a la evolución del mercado, la visibilidad regulatoria, las incertidumbres y los permisos administrativos”. Fue más explícito este verano durante la rueda de prensa de resultados. “La evolución de la coyuntura energética europea y las múltiples incertidumbres regulatorias todavía pendientes de conocerse con exactitud aconsejan adecuar el calendario de ejecución a la evolución de los acontecimientos”, comentó, si bien volvió a repetir la idoneidad del proyecto. Citi, Morgan Stanley, JP Morgan, Bank of America y Société Générale conforman el ejército de bancos

Naturgy sigue trabajando en este plan, pero a un ritmo más lento y con un calendario mucho más amplio. Para culminar su división debe cumplir una serie de hitos. Uno de ellos es determinar la asignación de los 12.000 millones de deuda para cada una de las dos nuevas compañías, MarketsCo y NetworksCo. Y el otro convocar una junta extraordinaria para dar su visto bueno. A todas luces, el tiempo aprieta para que la eléctrica pueda ejecutar esta división antes del 31 de diciembre. La ley establece que debe convocar esta cumbre con, al menos, un mes de antelación. Es decir, no sería hasta finales de octubre cuando Naturgy podría dar el visto bueno a la operación. Pero antes debería haber entablado una larga negociación con los bonistas, los mayores tenedores de deuda, para dar el visto bueno a la distribución del pasivo. También tiene que preparar la salida a Bolsa de los negocios liberalizados.

Es complicado que, en los tres meses que distan hasta fin de año, Naturgy pueda conseguir todos estos hitos para rubricar su escisión. La siguiente meta será durante el año 2023, cuando espera que los mercados se estabilicen y contar con tiempo suficiente para culminar la operación. Algunas fuentes financieras añaden otro factor de presión sobre la operación. Se trata del temor de que ejecutar la escisión pueda llevar consigo el vencimiento anticipado de los contratos de suministro de gas. Y que puedan provocar una renegociación en cascada en un momento de máximos históricos. Desde la compañía desmienten que el proyecto Géminis cuente con ninguna vinculación con los contratos de gas.

El proyecto Géminis fue la pipa de la paz que fumó la compañía y Criteria con IFM, el fondo que acababa de lanzar una opa que levantó las suspicacias de la compañía. El proyecto de escisión permitía, por un lado, blindar la españolidad de infraestructuras estratégicas de la mano de Criteria. Y favorecía la salida de los tres fondos del accionariado –CVC y GIP, además de IFM– a través del negocio liberalizado, que es más atractivo para los fondos.


Las eléctricas insisten en sus posiciones

En el IV Congreso de la Asociación Española de Empresas Eléctricas (Aelec), el sector eléctrico ha subrayado este martes la necesidad de establecer un límite en Europa al precio del gas natural, ya que es "la raíz del problema" de la actual crisis energética, que se inició ya en el verano de 2021 como consecuencia del inicio de la recuperación económica tras la pandemia y se ha visto agudizada tras la invasión de Rusia.


Casas, director general de Relaciones Institucionales y Regulación de Endesa, ha advertido que Europa debe adoptar esta medida, ya que lleva "un año imponiendo medidas al sector eléctrico" y se debe tener "una medida de 'cap' al gas que pueda solventar este problema". "Llevamos un año diciendo que la raíz del problema es el gas y, sin embargo, llevamos un año actuando sobre la consecuencia", ha lamentado.

El consejero delegado de Iberdrola España, Ruiz-Tagle, ha coincidido en la necesidad de que la Comisión Europea avance en la medida de fijar un precio del gas natural, ya que "el problema está en los productos que utilizamos para generar electricidad". "Vamos a la raíz, ya que sin eso las soluciones serán caras, duraderas y generarán distorsión en el mercado", ha añadido.
Asimismo, sobre el anuncio de la Comisión Europea de gravar los beneficios extraordinarios que están registrando las empresas energéticas, aunque las entidades asistentes al Congreso de Aelec han negado la mayor, el directivo de Iberdrola ha insistido en que cualquier intervención que se lleve a cabo sobre las compañías "debe ser sobre los beneficios y no sobre la facturación", tal y como se establece en el impuesto anunciado por el Gobierno español.

En este mismo sentido, la consejera delegada de EDP España, Marques, ha recalcado que cualquier medida debe "ir siempre sobre los beneficios y no sobre los ingresos", ya que "la mayor parte de la energía se negocia en el mercado a precio fijo". Ruiz-Tagle también ha defendido que los mercados energéticos sean "mercados a largo plazo, ya que si no es así, los factores externos generan fluctuaciones muy severas en poco tiempo y las soluciones no sirven". Aunque las empresas se han mostrado satisfechas con la mayoría de las medidas puestas en marcha hasta ahora por el Gobierno español para intentar frenar los precios energéticos y tratar de garantizar un suministro seguro, sobre el caso de la excepción ibérica se han producido algunas voces muy críticas.

Casas ha explicado cómo esta iniciativa, que entró en vigor en junio pasado en España y Portugal para limitar el precio del gas natural que se utiliza para la generación eléctrica, no se ha mostrado como una herramienta "acertada", debido a que "ha llevado a un mayor consumo de gas, mientras la demanda de electricidad ha bajado el 2% en lo que llevamos de año". "Vamos en el sentido contrario, las señales que se están dando con las tarifas eléctricas no están siendo buenas; y, por contra, en el gas esta excepcionalidad ibérica ha llevado a un mayor consumo del gas y tienen una TUR subvencionada", ha asegurado.

Además, Casas ha advertido del impacto que está teniendo esta herramienta en la tarifa eléctrica, donde la compensación es asumida por todos los consumidores y está suponiendo que muchos clientes con tarifa fija "estén teniendo que pagar un mayor coste". Por ello, ha pedido que esta compensación pueda ser financiada, ya sea vía ingresos de las subastas de CO2 o a través de "déficits a futuro para mitigar el impacto en los clientes con tarifa fija". En este contexto, Marques defendió que las medidas en una situación excepcional como la actual deben tener "un carácter transitorio y excepcional, ya que el mercado debe funcionar de una forma libre". La consejera delegada de EDP España ha puesto en valor el esfuerzo que el sector eléctrico ha hecho en España en la descarbonización de la economía, siendo "mucho mayor que en otros países".

La presidenta de Aelec, Serrano, ha dicho que España no debería quedar con un mecanismo de tope de precios diferente al de otros países europeos y ha añadido que la excepción ibérica ha supuesto un mayor funcionamiento de los ciclos y, por tanto, del uso del gas. Serrano ha elogiado que España se adelantó en la adopción de medidas y ha recordado que Aelec siempre defendió que las medidas para contener los precios deberían adoptarse en común con los países europeos. Además, ha indicado que, pese a que la situación climatológica de este verano marcada por la sequía ha obligado a utilizar más los ciclos, lo cierto es que toda intervención del mercado tiene un efecto.

El mensaje que, sin duda, ha servido para poner de acuerdo a Gobierno, Comisión Europea y empresas es el hecho de que hay que aprovechar la actual crisis energética para acelerar más si cabe la transición hacia una economía verde "con más renovables, más renovables y más renovables", ha insistido el representante de Endesa.

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