Renfe fichado como operador sombra

31 de agosto de 2022

El contrato de operador sombra coloca a Renfe en uno de los proyectos ferroviarios estrella en Europa y el mayor de los países bálticos, sobre un trazado de 870 kilómetros. La línea está pensada para albergar el tráfico de viajeros y mercancías. Parte de su financiación procede de la Unión Europea.

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Frente a Renfe había dos grandes operadores europeos optando por el contrato: la francesa SNCF y la italiana Ferrovie dello Stato (FS). Renfe suma este nuevo proyecto a su cartera internacional, consolidándose como referencia mundial en alta velocidad tras su entrada en iniciativas como el Tren Maya de México, el Texas Central de Estados Unidos, y ya consolidada como operadora de la línea entre La Meca y Medina en Arabia Saudí. En el proyecto mexicano, que busca comunicar los principales enclaves de la península de Yucatán, ya formaba consorcio con sus socios actuales en los países bálticos: Ineco y DB Engineering & Consulting.
La compañía que preside Isaías Táboas busca obtener un 10% de sus ingresos del mercado exterior en 2028. En su plan estratégico figura tanto la expansión como operadora de alta velocidad y otros servicios comerciales como de líneas convencionales bajo obligación de servicio público.

Unos 6.000 millones de presupuesto

El operador sombra ha de asesorar al promotor del proyecto, RB Rail, en cuestiones como el diseño de la línea, el modelo de explotación operativa y comercial o los estudios de demanda. La línea cuenta con un presupuesto cercano a los 6.000 millones.
Prevista entre Tallin y la frontera de Lituania con Polonia, tendrá doble plataforma de vía en ancho internacional (1.435 milímetros) y estará equipada con el sistema de comunicaciones y seguridad ERTMS. Su velocidad de diseño será de 249 kilómetros por hora y soportará 25 toneladas de carga por eje. La infraestructura deberá ser interoperable con la red TEN-T europea. Por el segmento báltico podrán circular trenes de hasta 1.050 metros de longitud para el transporte de carga y de 400 metros para viajeros.
Una vez finalizadas las obras, la Rail Baltica estará conectada al corredor Mar del Norte-Báltico, ofreciendo servicios entre los tres países Bálticos, Polonia, Alemania, Países Bajos y Bélgica. También se cruzará con el Corredor Baltico-Adriático a la altura de la ciudad polaca de Varsovia.
Más a largo plazo, la Rail Baltica será una pieza esencial en el proyecto de creación de rutas ferroviarias entre Europa y Asia.

 

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