La siderurgia española, mejora en reciclaje

17 de mayo de 2022

La industria siderúrgica española recicló en sus hornos, el año pasado, casi un 22% más que en el ejercicio precedente, alcanzando los 11,1 millones de toneladas de chatarra convertidas en nuevos aceros, la cifra más alta obtenida en el último lustro. El sector fabricó más de 14,2 millones de toneladas de acero.

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La industria siderúrgica española, comprometida firmemente con la sostenibilidad, es la campeona nacional del reciclaje. Además, el sector del acero realiza un uso eficiente de los recursos hasta aprovechar casi el 80% de los residuos y subproductos que genera en sus procesos, con una ratio de recirculación de agua superior al 90%. La siderurgia es el paradigma de la economía circular. Cada tonelada de acero producida en España conlleva unos 7 euros en inversiones medioambientales.
La producción de acero tiene dos rutas principales, la que parte del mineral de hierro y en la que se utiliza una pequeña fracción de chatarra por motivos operacionales, y la ruta eléctrica que funde chatarra para obtener nuevo acero y que en España representa un 68%.

España recicló 255.583 toneladas de neumáticos

España recicló 255.583 toneladas de neumáticos en 2020, último ejercicio registrado, lo que supuso un ahorro de 1,1 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2), según datos de la sociedad de Tratamiento de Neumáticos Usados (TNU).

Desde el inicio de su actividad, en 2006, la TNU ha recogido más de 859.584 toneladas de neumáticos usados, el equivalente a dejar de emitir al medio ambiente más de 4.800 millones de toneladas de dióxido de carbono y un ahorro de más de 1.506 millones de litros de petróleo y 126 millones de metros cúbicos de agua. «Reciclándolos contribuimos a preservar el medio ambiente, ahorrar energía, optimizar recursos y fomentar un modelo de economía circular más justo con la sociedad y la naturaleza», han explicado desde TNU.

Históricamente, los neumáticos han sido considerados «un residuo molesto y carente de valor», pero esto ha cambiado y el neumático fuera de uso se ha convertido en «una excelente fuente de materia prima secundaria», aprovechándose el 100% de sus componentes (goma, acero y fibra textil). Entre sus nuevos destinos, los neumáticos sirven para transformación en nueva energía o ser reciclados en carreteras, pistas de atletismo o acero para la industria. En caso de no ser reciclados, con el paso del tiempo representan un importante foco de contaminación. Los neumáticos producen una degradación química parcial que contamina el suelo, «además de necesitar centenares de años para desaparecer». «Su masiva fabricación y la gran dificultad para hacerlos desaparecer, ya que son prácticamente indestructibles, suponen un grave problema medioambiental», han concluido desde la TNU.

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