Nace SHYNE, el gran consorcio español del hidrógeno renovable

19 de enero de 2022

El proyecto SHYNE (Spanish Hydrogen Network), el mayor consorcio de hidrógeno renovable en España, integrado por 33 entidades de diferentes sectores, se ha presentado en Campus Repsol.

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Reúne a 22 empresas y once asociaciones, centros tecnológicos y universidades bajo el liderazgo de Repsol con el objetivo de promover proyectos de hidrógeno renovable en todos los ámbitos de la economía española y fomentar una descarbonización rápida y efectiva a través de este vector energético, que se postula como una de las claves de la transición energética.
SHYNE aspira a ser un proyecto de referencia en Europa, vertebrador de nuevas oportunidades en toda la cadena de valor, a través de la colaboración entre compañías que persiguen un objetivo común, la descarbonización de su actividad, y que aúnan esfuerzos e inversión para conseguirlo. Para ello, el proyecto cuenta con seis socios promotores, además de Repsol. Todos son compañías punteras en sus sectores: Alsa, Bosch, CELSA Group, Enagás, Scania y Talgo.
Los proyectos que se agrupan en SHYNE supondrán una inversión acumulada de 3.230 millones de eu ros, lo que permitirá poner en marcha distintas iniciativas de producción, distribución y uso de hidrógeno renovable en el sector industrial, en el transporte y en otras aplicaciones, así como para desarrollar tec nologías pioneras y acelerar de este modo los planes de despliegue de este gas. Se trata de un proyecto que en su conjunto espera generar más de 13.000 empleos.


Como socios colaboradores de los proyectos se encuentran once asociaciones, centros tecnológicos y universidades, como la Asociación Española de Hidrógeno (AEH2), el Centro Nacional de Experimenta ción de Tecnologías de Hidrógeno y Pilas de Combustible (CNH2), la Sociedad Española de Cerámica y
Vidrio, el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), el Centro Tecnológico de Automoción de Galicia (CTAG), la Fundación para el Desarrollo de la Nuevas Tecnologías del Hidrógeno en Aragón(FHa), la Fundación Instituto de Investigación de la Energía de Cataluña (IREC), TECNALIA y Cidetec, así como las universidades de Castilla-La Mancha y Alicante.
Completan este consorcio 22 compañías de diferentes sectores, como Iberia y Baleària, referentes en transporte aéreo y marítimo, respectivamente; la compañía pública Navantia o PYMAR, la sociedad que aglutina a los pequeños y medianos astilleros privados de España; compañías del sector del acero como
Sidenor, AMES Group y Tubacex; Calvera, que diseña y fabrica hidrogeneras y sistemas de almacena miento y distribución de gases; empresas productoras de electricidad como BBE; ingenierías para la mo vilidad eléctrica como EPowerlabs; la compañía especializada en el transporte de refrigerados Primafrío; la ingeniería líder en soluciones marinas Wartsila, y las tecnológicas Zigor, que desarrolla sistemas de electrónica de potencia, y Magrana, especializada en soluciones innovadoras para la industria. También DYPAM, una spin-off de la Universidad de Castilla-La Mancha centrada en el diseño y procesado de materiales avanzados. Las sinergias entre estas entidades a través del consorcio SHYNE impulsarán desarrollos industriales coordinados en toda la cadena de valor del hidrógeno.

El proyecto SHYNE pretende generar un ecosistema que conecte las grandes iniciativas regionales en torno al hidrógeno que ya se están poniendo en marcha, como el Corredor Vasco del Hidrógeno (BH2C), el Valle del Hidrógeno de Cataluña y el Valle del Hidrógeno de la Región de Murcia. Además, SHYNE promoverá la creación de dos nuevos hub de innovación en Castilla-La Mancha y Madrid, cuyo objetivo será el desarrollo de tecnologías competitivas que se encuentran aún en desarrollo, como la fotoelectro catálisis o la electrólisis de óxidos sólidos (SOEC) y que permitirían mantener en el país una soberanía tecnológica en este nuevo vector energético.
También se creará un centro de gestión del conocimiento en Madrid que coordinará las actuaciones trans versales y posicionará a los centros tecnológicos y a las universidades como centros de referencia en Europa. De este modo, se creará una red eficiente que capturará las sinergias entre los polos productores, los centros industriales y otros consumidores de hidrógeno, asegurando la competitividad del gas renovable y evitando transferir costes adicionales a usuarios finales.

El proyecto SHYNE se encuentra perfectamente alineado con los objetivos marcados tanto por la Unión Europea como por el Gobierno de España, a través de la Hoja de Ruta del Hidrógeno publicada en octubre de 2020, que fija como objetivo alcanzar los 4 GW de capacidad en 2030. Por su parte, el Plan España Puede apoya la creación de este tipo de consorcios, especialmente aquellos que presentan un carácter multisectorial e integrador de toda la cadena de valor y que fomentan la colaboración público-privada y la colaboración con pequeñas y medianas empresas, así como con centros de investigación para impulsar
la economía del hidrógeno.
A su vez, SHYNE se encuentra alineado con los Proyectos Estratégicos para la Recuperación y Trans formación Económica de Energías Renovables, Hidrógeno Renovable y Almacenamiento (PERTE ERHA) del Plan de Recuperación Transformación y Resiliencia lanzado por el Ministerio para la Transición Eco lógica y el Reto Demográfico el pasado diciembre.

El hidrógeno renovable es uno de los pilares de Repsol en su estrategia para alcanzar las cero emisiones netas en 2050. La compañía presentó su estrategia de hidrógeno renovable el pasado octubre, con la que pretende liderar la producción en la Península Ibérica y jugar un papel de liderazgo en Europa. Para ello
empleará todas las tecnologías disponibles y está desarrollando, junto a Enagás, la fotoelectrocatálisis, una tecnología propia capaz de producir hidrógeno a partir de agua y luz del sol.


Los complejos industriales de Repsol, que se encuentran actualmente en un proceso de transformación para convertirse en polos multienergéticos, son auténticos centros neurálgicos en las iniciativas de hidrógeno renovable y jugarán un papel primordial en SHYNE. En ellos se conjugará la producción y el uso de
este gas para transformarlo en productos de baja, nula e incluso negativa huella de carbono, como combustibles sostenibles y materiales para la construcción o la sanidad, entre otros.
Las sinergias entre las empresas que colaboran en SHYNE favorecerán desarrollos industriales coordinados en toda la cadena de valor del hidrógeno, maximizando la capacidad inversora. Esta premisa será clave para alcanzar la descarbonización de la forma más eficiente y al menor coste, principalmente en aquellos sectores que hoy no cuentan con una solución en electrificación, como el sector del acero en el que desarrolla su actividad CELSA Group, o en segmentos del trasporte como la aviación y el transporte
marítimo, ferroviario o pesado de largo recorrido, con Iberia, Baleària, Talgo y Alsa como referentes. De esta manera, el reto de la descarbonización se convierte en una gran oportunidad para generar riqueza y desarrollo tecnológico e industrial en España a través de este la nueva economía del hidrógeno renovable.

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