Iberdrola gana el arbitraje a Foot­print Salem Harbor

20 de octubre de 2021

Tras tres años de pleito, un árbitro ha obligado a Foot­print Salem Harbor, sociedad participada por el fondo Oaktree, a abonar 273 millones de dólares (unos 204 millones de euros) a Iberdrola, por dar por terminado indebidamente el contrato para la construcción de una central de ciclo combinado de 674 MW en Salem (Estados Unidos)

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Según la indemnización que dicho fondo debe pagar por los daños ocasionados a Iberdrola se incluyen los costes del litigio. El árbitro rechaza todos los argumentos esgrimidos por la compañía norteamericana para terminar el contrato y muy especialmente los relacionados con la última fase de su construcción, cuando apunta que “Iberdrola no podía avanzar en ciertos trabajos por las modificaciones planteadas por Footprint”.
El tribunal sanciona la conducta de Footprint en los momentos previos a la terminación del contrato, concluyendo que ocultaron información clave, que no negoció de buena fe la entrega anticipada de la planta y que su intención era terminar el contrato para no atender las reclamaciones de Iberdrola y acceder a los 140 millones de dólares de aval, que acabó por ejecutar.

Footprint adjudicó a la energética española el contrato de construcción del ciclo combinado en 2014 y lo rescindió a comienzos de 2018, tras alegar retrasos injustificados e incumplimientos contractuales. En su día, Iberdrola rechazó irregularidades y admitió su sorpresa por esta decisión, cuando la planta estaba prácticamente terminada.

Según se desprende de los escritos jurídicos, la energética sospechaba que cobrar esa cantidad era uno de los principales objetivos de Footprint. De hecho, no parece casual que el contrato se rompiera cuando la obra estaba terminada al 98% y, un mes y medio después, la declarara en operación comercial. “La cantidad del aval hubiera permitido holgadamente a Footprint concluir la obra sin necesidad de recurrir a fondos propios”.
En relación a esto, el laudo concluye que Footprint no tenía derecho a ejecutar y, por lo tanto, la condena a devolver esa cantidad, junto a los intereses de demora, atendiendo parcialmente las reclamaciones de Iberdrola hasta completar los 237 millones de dólares, incluidas las costas. El pago de esta cantidad por parte de Foot­print deberá realizarse en el plazo de 30 días.

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