Vueling : tres meses de huelga de los tripulantes de cabina

21 de octubre de 2022

El sindicato mayoritario entre los tripulantes de cabina de pasajeros (TCP) de Vueling, Stavla, ha llevado al terreno del conflicto laboral su desencuentro con la dirección en el marco de la negociación del cuarto convenio. El colectivo está llamado a tres meses de huelga, entre el 1 de noviembre y el 31 de enero, en la que habrá paros los viernes, domingos, lunes y festivos.

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La aerolínea del grupo IAG ha señalado que “no es el momento de dividirnos sino de sumar nuestros esfuerzos para construir juntos el futuro de Vueling”. La empresa dice respetar los derechos de sus trabajadores, pero ve inasumibles peticiones de Stavla que se traducen “en un incremento salarial del 33% hasta 2025”. La propia compañía informa de que la convocatoria de huelga podría detenerse si se accede a un incremento en las nóminas del 13,4%, que se sumaría al 6,5% que los TCPs ya consolidaron el pasado verano, con retroactividad a 1 de enero de 2021, ante una amenaza anterior de paro. Precisamente esa concesión previa a la negociación de las tablas salariales hizo que otra low cost de IAG, Iberia Express, soportara una huelga ante la petición de mejoras por parte de sus asistentes en vuelo.

La compañía catalana ha expresado a través de un comunicado que atender las reivindicaciones de Stavla supondría “la pérdida de nuestra competitividad y podrían implicar una reducción de tamaño de la compañía y una necesaria reorganización”. Vueling está en estos momentos entre las aerolíneas europeas con mayor índice de recuperación de actividad frente a 2019, superior al 100%, y, junto a Iberia, alimenta el esperado beneficio de las operaciones de IAG en este 2022.

Las conversaciones sobre el convenio de TCPs, en una mesa en la que se sientan la empresa y los sindicatos Stavla y CC OO, comenzaron en abril con encuentros semanales. La dirección que lidera Marco Sansavini habla de la necesidad de “cerrar convenios colectivos sostenibles”, que permitan el bienestar de los trabajadores y la competitividad de una compañía que pugna con Ryanair, Easyjet, Wizz, Transavia o Jet2 por cada uno de los viajeros.

El impacto de la pandemia

Vueling viene de perder 1.000 millones de euros entre 2020 y 2021, además de incrementar su deuda en 260 millones para cubrirse del impacto que la crisis sanitaria tuvo en la actividad de todo el sector aéreo. La firma reconoce una fuerte recuperación en la temporada de verano que concluye ahora, pero también habla de un contexto macroeconómico “muy difícil”, marcado por un combustible caro, una inflación que puede atenazar la demanda y la posibilidad de una recesión económica.
“Vueling ha sido capaz de recuperar hasta el 100% de su capacidad de 2019 sin perder ningún puesto de trabajo ni reducir estructuralmente las condiciones laborales de ningún colectivo, a diferencia de otras aerolíneas”, subraya la empresa, que ya advierte que una huelga lastrará su valor, recursos e inversiones. También se incide en que se trabajará para reducir en lo posible las molestias a los viajeros.

 

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