Abertis, cada vez “menos española”

10 de noviembre de 2021

La concesionaria aún tiene este año el mercado español como su segundo mayor por ingresos -antes de la pandemia incluso llegó a ser el primero- y resultados operativos, solo por detrás de Francia, pero en 2021 todo va a cambiar.

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En efecto, al cierre de este año, ya sin la concesión de Acesa -AP-7 en los tramos entre la frontera francesa y Tarragona y AP-2 Zaragoza-Barcelona- e Invicat -C-32 Barcelona-Montmeló y C-31 y C-32 Montgat-Tordera-, que revirtieron el pasado 31 de agosto al Estado y a la Generalitat de Cataluña, respectivamente, España pasará a ser el cuarto mercado para el grupo propiedad de Atlantia y ACS, escalando al segundo lugar del podio Chile y al tercero México, donde entró en 2020 con la compra de Red de Carreteras de Occidente (RCO).

Abertis cerró los nueve primeros meses del año con unas ganancias de 516 millones de euros, lo que implica un incremento del 62% con respecto al mismo periodo de 2020, muy impactado por las restricciones a la movilidad derivadas de la pandemia de Covid-19. Un crecimiento sustentado en la recuperación del tráfico, que subió, en el conjunto de los países en los que opera, un 21,6%. Con todo, el beneficio acumulado hasta septiembre aún está un 39,5% por debajo del nivel que presentaba en 2019, cuando en los tres primeros trimestres se situó en 853 millones.

Antes de la pandemia Abertis ya comenzó a prepararse para recomponer su cartera de activos en el mundo ante la finalización de los contratos de sus principales autopistas en España. A finales de 2019 concluyó el contrato de Aumar -AP-7 entre Tarragona y Alicante y AP-4 Sevilla-Cádiz-, su segundo mayor activo tras Acesa. La pérdida de estas dos concesiones y de Invicat resta prácticamente la quinta parte del negocio de la operadora de autopistas a nivel global. Ahora bien, la firma, que estuvo prácticamente dos años sin sellar compras por la oferta pública de adquisición (opa) de Atlantia y ACS, retomó el crecimiento inorgánico a finales de 2019 con el acuerdo para hacerse con el control de la mexicana RCO y unos meses más tarde de la estadounidense Elizabeth River Crossings (ERC), rubricando con ello su entrada en México y Estados Unidos.

Estos activos generan unos resultados operativos aún menores que lo que aportaban las autopistas españolas vencidas, pero al menos compensan una gran parte y, además, las expectativas para los próximos años de estas autopistas son positivas. En concreto, entre enero y septiembre de este año RCO generó 320,4 millones de euros de ingresos y 263,4 millones de ebitda (resultado bruto de explotación), colocando a México como cuarto mercado por primera vez, rebasando a Brasil. Mientras, la estadounidense ERC sumó 65,1 millones de ingresos y 32,8 millones de ebitda. En el conjunto de los dos países americanos, Abertis registró unas ventas de 385,5 millones y un ebitda de 296,2 millones. Cifras que contrastan con los 422,4 millones que facturaron Acesa e Invicat en los nueve primeros meses del año y los 355 millones de ebitda -a ello se añade lo perdido por Aumar-.

Hasta septiembre, la concesionaria obtuvo en España unos ingresos de 750 millones y un ebitda de 608,7 millones. La resta de lo aportado por Acesa e Invicat dejaría estos números en 327 millones y 253 millones, respectivamente, por detrás, por tanto, de Francia, Chile y México. El mercado español se situaría por ingresos ligeramente por encima de Brasil e Italia.
En los próximos años Abertis trabajará en el crecimiento con nuevos activos y con la extensión de concesiones, al tiempo que contiene la deuda. Hasta septiembre, el endeudamiento financiero neto bajó en 1.204 millones, hasta 22.767 millones.

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