¿Mostrará Lagarde su preocupación por la inflación?

28 de octubre de 2021

Si bien no esperamos grandes cambios por parte del Banco Central Europeo en la reunión de este jueves, los comunicados del banco serán clave para la evolución del euro a corto plazo.

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El BCE se ha mantenido como uno de los bancos centrales más
moderados del G10 en los últimos meses. Los miembros del
Consejo de Gobierno, incluida la presidenta Christine Lagarde, han
adoptado un tono cauteloso desde la última reunión de política
monetaria a pesar de los claros indicios de aumento de las
presiones inflacionistas en la economía de la zona euro. Lagarde
subrayó a principios de este mes que el banco no reaccionaría
exageradamente al aumento de precios de la energía, mientras
que el economista jefe Phillip Lane ha abogado por la necesidad
de paciencia, señalando que la inflación se encuentra lejos de la
"zona roja", la cual justificaría tipos de interés más altos. Esta
postura moderada ha llegado en un momento en el que la mayoría
de los otros grandes bancos centrales del mundo se están
preparando para aumentar sus tipos de interés, por lo que
presenta un riesgo importante para el euro.
Pero, ¿a qué prestarán atención los inversores en la reunión de
esta semana? Sin previsiones macroeconómicas actualizadas para
el jueves, pensamos que una decisión sobre el programa de
compra de activos de emergencia (PEPP) del banco se retrasará
hasta diciembre, y esperamos que Lagarde eluda las preguntas
sobre el tema en la rueda de prensa posterior a la reunión. Sin
embargo, probablemente los mercados estarán más interesados
en la opinión del BCE sobre la inflación en la Eurozona, y más específicamente, en su implicación en los tipos de interés. En los
últimos meses, la inflación de la Eurozona ha seguido superando
las previsiones de los miembros del BCE. La inflación aumentó a
un máximo de 13 años del 3.4% en septiembre, muy por encima
del 2.2% previsto para 2021, mientras que la inflación subyacente
se encuentra apenas por debajo del objetivo por primera vez
desde 2008 (gráfico 1). Creemos que hay un límite en cuanto al
tiempo que los miembros del BCE pueden sostener que este
aumento de precios es temporal, y el ala dura del Consejo
cuestionarán que este aumento de precios no puede ser ignorado
por mucho más tiempo. Es probable que el otro punto central de la reunión sea la opinión
del BCE sobre las expectativas del mercado con respecto a los tipos
de interés. Este mes el economista jefe Lane argumentó que "los
mercados pueden no haber asimilado completamente las
orientaciones futuras sobre los tipos" , lo que indica, a su juicio, que
quizás los inversores están sobreestimando un poco las
posibilidades de subidas en 2022. De acuerdo con los mercados de
futuros, el mercado prevé un aumento de 10 puntos básicos para
finales de 2022, y una subida total de alrededor de 40 puntos
básicos para finales de 2023. Esto parece estar algo alejado de la
reciente postura moderada del BCE, que ha seguido haciendo
hincapié en la necesidad de una política acomodaticia desde hace
algún tiempo. Por tanto, Lagarde puede utilizar la reunión de esta semana como una oportunidad para hacer frente a las expectativas del mercado
sobre la subida de tipos, aunque probablemente esto se
comunicaría de la manera más delicada posible.
¿Cómo puede reaccionar el euro a la reunión de esta
semana?
Creemos que el riesgo para el euro de cara a la reunión puede
estar ligeramente inclinado en sentido positivo. Los mercados
parecen estar preparándose para un mensaje muy moderado del
BCE esta semana, y la posibilidad de una sorpresa agresiva puede,
por lo tanto, ser relativamente baja. Pensamos que incluso un tono
neutral por parte de Lagarde podría ser suficiente para
desencadenar un fuerte repunte del euro. Esperaríamos un
movimiento particularmente brusco al alza en la moneda común si
el banco ve la alta inflación más persistente, y abre la puerta a una
disminución agresiva del PEPP que comience en diciembre o
principios de 2022.
Por otro lado, si Lagarde vuelve a restar importancia al impacto del
aumento de la inflación, al tiempo que hace retroceder las
expectativas del mercado con respecto a las subidas en los tipos
de interés, esperaríamos una depreciación del euro frente a la
mayoría de divisas. En este caso, probablemente corregiríamos
nuestras previsiones del euro, y nos podríamos ver obligados a
volver a modificar a la baja nuestras previsiones para el par
EUR/USD.

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