Cepsa y su combustible sostenible para aviacion

25 de noviembre de 2022

Cepsa va a servir combustible sostenible para la aviación (SAF), mezclado con queroseno al 4,5%, a 220 vuelos de Air Europa, Air Nostrum, Iberia Express, Ryanair, Vueling y Wizz Air. La energética ha hablado esta mañana de convertir Sevilla, a través de esta iniciativa, en la capital europea de la descarbonización del transporte aéreo.

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El combustible viene del parque energético de La Rábida (Huelva), donde Cepsa elabora el SAF a partir de residuos vegetales (con huesos de aceituna y otros residuos vegetales del sector olivarero), y Exolum es la encargada del suministro. La empresa ha señalado que el volumen de SAF entregado servirá para cubrir 400.000 kilómetros con una aeronave media y evitar más de 200 toneladas de CO2. Cepsa se ha impuesto liderar a lo largo de esta década la producción de biocombustibles avanzados. Su estimación es estar produciendo 2,5 millones de toneladas anuales en 2030, de las que 800.000 toneladas serán dedicadas a la aviación. Al cierre de 2019, su cuota en la distribución de queroseno era del 35% en España, con 2,5 millones de toneladas sobre una demanda total de 6,9 millones de toneladas. En la misma línea de perseguir la descarbonización del transporte aéreo trabajan Repsol o BP.

Las aerolíneas están reivindicando incentivos a la producción de SAF que ayuden a cubrir las necesidades de las aerolíneas a un precio competitivo respecto al queroseno. Los motores actuales permiten la mezcla de SAF al 50%, lo que ayudaría a rebajar en un 80% las emisiones de CO2 por vuelo.

Cepsa estará produciendo 2,5 millones de toneladas anuales de combustibles sostenibles en 2030, de las que 800.000 toneladas serán dedicadas a la aviación
El objetivo de la UE es que los depósitos de los aviones se nutran en un 2% de SAF en 2025. El paquete europeo de medidas Fit for 55, en busca de una reducción de emisiones netas de gases de efecto invernadero del 55% para 2030, obliga a alcanzar el 5% en 2030 y el 63% en 2050, según establece la iniciativa RefuelEU Aviation. El plan consensuado por la industria, Destination 2050, prevé otros hitos como la llegada del primer avión híbrido eléctrico en 2030 o de una aeronave a hidrógeno en 2035.

Desde Cepsa se ha subrayado que es la primera vez que en España toda la cadena de valor cuenta con una trazabilidad certificada por el sistema ISCC EU (International Sustainability Carbon Certification), desde la fabricación del combustible sostenible hasta el suministro. En este caso, la propia Cepsa va a correr con el sobrecoste que representa el precio del SAF respecto al del queroseno.

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