Coste empresarial de los nuevos impuestos

25 de noviembre de 2022

El Congreso de los Diputados ha dado luz verde al polémico impuesto que gravará durante dos años parte de los ingresos de la banca y las grandes empresas energéticas con ventas superiores a los mil millones de euros anuales. De esta manera, el proyecto de ley pasa al Senado y se da por hecho su aprobación y entrada en vigor el 1 de enero de 2023.

Compartir en:

Aunque las empresas afectadas han venido presionado para que el gravamen se aplicase a los beneficios y no a los ingresos, tal y como recoge el Reglamento Europeo que prevé detraer beneficios extraordinarios de las compañías para reducir el coste de la factura energética a los consumidores durante la crisis, el Gobierno se ha mantenido en sus trece. Eso sí, a través de varias enmiendas encabezadas por el PNV, accedió la semana pasada a dejar fuera de la base imponible los ingresos de los negocios regulados (redes, sistemas extrapeninsulares y las renovables subvencionadas del denominado Recore) así como los obtenidos fuera de España.

En este contexto, Endesa no ha tenido reparo en desvelar públicamente que, en su caso, el impuesto tendrá un impacto de 600 millones de euros (300 millones anuales). Por su parte, según fuentes empresariales, a Iberdrola le supondrá otros 500 millones. En el caso de la tercera eléctrica, Naturgy, el impacto será menor que sus competidoras, quizás la mitad, en tanto, para Repsol, que mantiene en secreto su cifra, serían 800 millones. En cualquier caso, el Gobierno se garantizará una recaudación muy superior a los 2.000 millones de euros.

 

Compartir en:

Crónica económica te recomienda