La empresa española cree que la corrupción política es una práctica extendida

01 de septiembre de 2022

De acuerdo con el Eurobarómetro Ipsos, realizado para la Comisión Europea, revela que el 63% piensa que la corrupción está extendida en la región. Un porcentaje significantemente inferior al de España, donde sus compañías creen, en un 86%, que la corrupción está extendida por el país, colocándose en séptima posición del ranking de la Unión Europea, solamente por detrás de países como Croacia (93%), Chipre (92%), Italia (92%), Grecia (90%), Rumania (88%) y Bulgaria (87%).

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Los favores a amigos y familiares en el ámbito público, la forma de corrupción más común.

El Eurobarómetro también ha recogido información sobre las formas más comunes de corrupción. En España, la percepción de la extensión de la corrupción en el país es mayor que la media del club de los 27, y así lo reflejan los datos. A este respecto, las empresas españolas consideran que la práctica corrupta más habitual es la de que las instituciones y organismos públicos hagan favores a amigos o familiares con un 57%, 11 puntos más que en Europa (46%). La segunda práctica corrupta más extendida sería la financiar partidos políticos a cambio de favores en licitaciones o influencia sobre las decisiones políticas, con un 47%, 9 puntos más alta que el dato europeo. La tercera sería la de las empresas que favorecen a amigos y familiares con un 46%, dos puntos menos que a nivel europeo.

Otra de forma de corrupción más común sería, según las empresas, el ofrecimiento de regalos (19%), una práctica más popular en Europa donde el porcentaje se eleva hasta el 28%. Aunque en la realidad es algo que parece no ocurrir tanto como se piensa, ya que solo un 5% de empresas en España y un 4% en Europa, dicen haberse visto en la situación de haber recibido regalos, favores o dinero extra por conseguir permisos o servicios.

¿Se penaliza de una manera justa la corrupción?

La percepción generalizada en la Unión Europea es que la corrupción no está castigada lo suficiente, una percepción que aumenta en el caso de España. Mientras que el 42% de las empresas europeas piensan que las personas y los negocios pillados por corrupción menor reciben un castigo apropiado, en España ese porcentaje desciende hasta un 28%. Aunque la mitad (53%) sí apoya la idea de que las personas y empresas involucradas en delitos de corrupción serían procesadas e irían a juicio, luego el 66% piensa que sería improbable que recibieran fuertes multas o fueran encarcelados.

La impunidad ante la corrupción es aún más grande cuando se habla de sobornar a funcionarios de alto rango. En Europa 1 de cada 3 empresas declara que las personas y negocios involucradas en estas prácticas recibirían un castigo apropiado, mientras que en España ese dato baja hasta el 11%.

Casi dos tercios de las empresas españolas señalan a la corrupción como un problema a la hora de hacer negocios en el país

El estudio también ofrece datos sobre los mayores problemas que se encuentran las personas dedicadas a hacer negocios en la Unión Europea.

Mientras en Europa, solo un tercio (34%) de empresas declara que la corrupción es una de las dificultades con las que se encuentran para operar con sus compañías, en España ese porcentaje sube hasta el 58%, casi dos tercios de las empresas así lo perciben. Este dato sitúa a España entre los 6 países de los 27 que más señala a la corrupción como problema para hacer negocios en su país, solo por detrás de Chipre (78%), Grecia (75%), Rumania (70%), Croacia (66%) y Bulgaria (62%). Aunque es cierto, que hay otros problemas por encima de la corrupción que son más mencionados por las empresas en este sentido: las tasas fiscales (69%), 8 puntos por encima del dato europeo; los procedimientos administrativos complejos (65%); la ausencia de medios o procedimientos para recuperar la deuda de terceras partes (61%) y el cambio rápido de las leyes (60%).

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