AENA no termina de cerrar sus previsiones

26 de mayo de 2022

Los vaticinios de ACI, junto a los de OACI, Iata y Eurocontrol, fueron utilizados por Aena como guía para establecer la senda de tráfico esperado en la red española entre 2022 y 2026, ciclo que comprende el segundo Documento de Regulación Aeroportuaria. Un elemento clave, el del tráfico, que marca las tarifas junto a las inversiones, gastos de explotación y coste de capital, entre otros parámetros.

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El examen llega tras el alza de expectativas de ACI Europe el pasado viernes Aena inició 2022 con la expectativa de que pasen 187 millones de viajeros por sus terminales. Un avance que fue tachado de excesivamente conservador por las asociaciones de aerolíneas Iata y ALA, pero que contó con el visto bueno de la CNMC, aunque lo veía prudente, y de Aviación Civil. A la vista de lo expresado en el DORA, la compañía que preside Maurici Lucena espera reconquistar el tráfico de viajeros de 2019 (275 millones) en 2025, con 273 millones de usuarios en la red de aeropuertos. En el periodo de negociación de las tarifas, las aerolíneas defendieron que la recuperación llegaría entre 2023 y 2024, y una cifra de 318 millones de viajeros en 2026 basada en informes de Iata y Oxford Economics.

Incidencia en resultados

De decidirse un movimiento al alza del crecimiento para este año, también mejorarían las expectativas de negocio de Aena. Esta cuenta con el ingreso máximo por pasajero ya fijado y apenas sufriría subida de costes en unas infraestructuras que ya recuperaron el pasado ejercicio su funcionamiento al 100%, tras meses de capacidad recortada por el hundimiento de la actividad durante la pandemia.
Las compañías aéreas ya anticiparon un fuerte incremento en las reservas de capacidad para la presente temporada de verano, con 215 millones de asientos, volumen que supera en un 1,6% el de la programación de cierre del verano de 2019.

El coste del combustible y la inflación lastrarán la actividad

La incógnita para Aena, y las propias aerolíneas, se encuentra en el nivel de ejecución de las programaciones a la vista de que los factores de ocupación de los aviones aún están por debajo de lo que acostumbraban, lo que podría generar reprogramaciones. Entre las firmas con mayor actividad en España, Iberia llevaba sus aviones en el primer trimestre de 2019 al 85%, por el 76% al que ha volado en el periodo comparable de este 2022, y Vueling cerró marzo con un factor medio del 77%, desde el 84% del mismo mes de 2019.

Fuentes del sector reconocen que aún priman las reservas a muy corto plazo. Y resulta prácticamente imposible prever cómo afectarán a la intención de viajar el empeoramiento de las condiciones económicas, la inflación o el propio precio de los billetes, presionado por el coste del combustible y la demanda.
Otra incógnita que se abre ante Aena es si el comportamiento del tráfico en Europa, analizado por ACI, es equiparable al de la actividad en España, donde reina el tráfico low cost por ocio, vacaciones o motivos familiares. Un indicio positivo para el gestor español es que es precisamente ese nicho, liderado por Ryanair, el que presenta mayor grado de reanimación. Aena permanece atenta, no obstante, a la evolución del segmento de negocios y de los vuelos de larga distancia.

ACI Europe ha adelantado la recuperación de 2025 a 2024

En el pasado reciente ha habido retoques al alza en distintas ocasiones en el tráfico esperado por Aena. En 2019, por ejemplo, elevó la estimación de crecimiento del 2% al 3,7% ante la flexibilización de las condiciones del Bréxit. Y el 25 de febrero de 2020, a medio mes de que la OMS declarara la pandemia (11 de marzo), la compañía también subió su previsión de mejora del 1,1% al 1,9% para 2020. Se apoyaba en un buen arranque de ejercicio, tras el desempeño récord de 2019, y en la confianza de que el Covid no fuera a impactar en la actividad del modo en que lo ha hecho.

 

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